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La mejor perspectiva para su salud

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Crema agria vegana

La crema agria vegana es una crema vegetal rica en grasas que se obtiene por fermentación láctica y a la que se le pueden dar numerosos usos.
    00/00/00  LA : ALA
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La crema agria vegana o nata agria vegana es una alternativa vegetal a la crema agria tradicional, que es un producto fermentado de consistencia firme que se elabora a partir de la nata.

Usos culinarios:

A la crema agria vegana se le dan múltiples usos en cocina. Es un perfecto sustituto, por ejemplo, de salsas de lasaña, pero también se usa para enriquecer y espesar sopas y salsas. Asimismo, también se emplea como base para elaborar salsas para mojar y untar, así como para recubrir tortitas y preparar pizza bianca (pizza sin salsa de tomate). La crema agria vegana también se añade a productos de panadería y repostería como, por ejemplo, quiches, striezel, pasteles o, incluso, tiramisú.

Un artículo que no solo veganos y vegetarianos deberían leer:
La dieta vegana puede no ser saludable. Errores de nutrición
.

Adquisición:

Podemos encontrar crema agria vegana en supermercados de productos ecológicos, supermercados veganos y por Internet. En Europa, varias empresas ofrecen crema agria vegana fermentada, ecológica y certificada de soja. También hay a la venta un producto con dos terceras partes de tofu y una tercera parte de aceite de coco y de aceite de linaza. En lo que respecta al sabor y a la consistencia, es similar a la crema agria tradicional. Además, también podemos encontrar una variante menos grasienta de soja.

Elaboración casera:

La crema agria vegana se puede preparar siguiendo el mismo principio que empleamos para elaborar yogures veganos. En lugar de «leche vegetal» utilizamos «nata vegetal» líquida con un porcentaje de grasa de, al menos, el 10 %

La base de la crema agria vegana puede ser una bebida vegetal de cualquier tipo líquida y rica en grasas, así como nata de coco, nata de soja o nata de avena. Los frutos secos si se han puesto en remojo durante la noche anterior o la manteca de frutos secos, así como el tofu suave o el tofu natural también son perfectos para este fin. Asimismo, hay aditivos opcionales para dar sabor como sal, pimienta, ajo en polvo y mostaza. Añadir aceite vegetal adicional a los ingredientes principales, por lo general bajos en grasas, como pueden ser las bebidas vegetales o el tofu, nos asegura un resultado más cremoso. Para iniciar el proceso de fermentación basta con añadir cápsulas o polvos probióticos con bacterias y hongos saludables.

Según la elección de ingredientes, podemos prepararla con una batidora de alta velocidad hasta conseguir una masa homogénea y cremosa que después verteremos en vasos. Después, dejaremos que la crema repose entre 12 y 24 horas, siempre ligeramente cubierta y a una temperatura que ronde los 40 °C. La crema agria vegana debería aumentar su volumen, ser cremosa y tener un sabor ligeramente amargo tras la fermentación. Para interrumpir el proceso basta con guardarla en la nevera cuando haya alcanzado el punto óptimo. Pasadas unas horas, debería tener una consistencia firme.

Una variante menos costosa es la que no requiere fermentación. En lugar de bacterias para que produzcan ácidos, se añade un poco de jugo de limón y de vinagre de manzana a la crema vegetal. Estos se encargan de darle el sabor característico.

Almacenamiento:

En un recipiente hermético cerrado y dentro de la nevera, la crema agria vegana se conserva en perfectas condiciones durante varias semanas. Otra opción es congelarla para que se conserve durante más tiempo. En tal caso, es aconsejable hacerlo en pequeñas porciones como, por ejemplo, en moldes para cubitos de hielo.

Aspectos relacionados con la salud:

En general, el consumo de sustitutos de la leche fermentados y que no hayan pasado por un proceso de calor es más que recomendable. Añadir bacterias probióticas de ácido láctico a las materias primas veganas permitirá obtener alimentos producidos por fermentación láctica. Algunos estudios sugieren que los probióticos ayudan a cortar las diarreas, reducen la cantidad de enzimas que favorecen la aparición del cáncer y pueden tener efectos beneficiosos sobre la dermatitis atópica. Asimismo, el consumo de probióticos altera el equilibrio de la flora intestinal de forma positiva, ya que le suministra gérmenes vivos.1

Desde hace siglos, el yogur se emplea como medida profiláctica, pero también para tratar enfermedades infecciosas en el tracto gastrointestinal.1

Peligros / Intolerancias:

La base de la crema agria vegana industrial suele ser la soja (tofu). Si padece algún tipo de intolerancia a la soja debe evitar esta leguminosa, pues tiene un elevadísimo potencial alérgeno.

Información general:

La crema agria clásica es la nata, que se transforma mediante bacterias de ácido láctico. Además de un sutil sabor amargo, tiene una consistencia firme y cremosa. En los comercios encontrará:

  • Crema agria con, al menos, un 10 % de grasa.
  • Crema agria con, al menos, entre un 18 y un 20 % de grasa.
  • Créme légère, que es una variante con menos grasa de la Crème fraîche (20 %).
  • La smetana es una crema agria con más grasa (entre 20-29 %). Se le pueden añadir aglutinantes.
  • La Crème Fraîche se compone de, al menos, un 30 % de grasa. Se le puede añadir hasta un 15 % de sacarosa. Tras la fermentación no requiere ningún proceso de calor adicional.2

La crema agria vegana es difícil de adquirir. Si la situación mejora, puede que la descripción anterior le ayude a determinar las diferentes variedades y porcentajes de grasa.

Tenga en cuenta que las denominaciones lácteas suelen estar protegidas, mientras que los sustitutos vegetales todavía no tienen términos definidos legalmente en la mayoría de los países.

Fuentes:

  1. Biesalski K H, Grimm Peter, Nowitzki-Grimm Susanne. Taschenatlas Ernährung. 6ª edición. Stuttgart; 2015. Editorial Georg Thieme Sttutgart.
  2. Wikipedia en alemán: Rahm.
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