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Bocados de calabaza y avena con arándanos y dátiles

Estos bocados de calabaza y avena con arándanos y dátiles se preparan en un abrir y cerrar de ojos y pueden ser un postre o un aperitivo para picar entre horas.
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veganas cocinadas

30min    40min    baja  
  Agua 47,1 %  79/10/11  LA 5:1 ALA


Ingredientes (para personas, )

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Utensilios de cocina

  • licuadora o robot de cocina (amasar, mezclar, etc.)
  • batidora de vaso
  • cocina (artefacto)
  • exprimidor de cítricos
  • cazuela
  • pelador

Tipo de preparación

  • cocer
  • picar o moler
  • cocinar al vapor
  • mezclar
  • licuar
  • prensar
  • pelar

Preparación

  1. Pelar la calabaza, retirar las pepitas y cortarla en trozos pequeños. Colocar los dados de calabaza en una olla pequeña con zumo de limón, zumo de zanahoria y agua.

  2. Tras limpiar unos 240 gramos de calabaza, deberían quedarle unos 130 gramos de pulpa. La piel de la calabaza Hokkaido es comestible, por lo que puede utilizarla para preparar sopa de verduras más adelante, por ejemplo.

    Si utiliza una licuadora, un exprimidor o una juguera, reutilice la pulpa en otras recetas en lugar de tirarla (ver el apartado de «Consejos»). 

  3. Dejar que la calabaza cueza al vapor y tapada durante diez minutos. Después, triturarla con un tenedor y dejar que se enfríe.

  4. Mientras la calabaza se cuece y se enfría, puede continuar con el siguiente paso de la elaboración.

  5. Triturar los dátiles, los arándanos y las semillas de lino en la batidora.

  6. Es preferible que utilice arándanos sin azúcar.

  7. Mezclar en un cuenco los copos de avena, los copos de arroz, el sirope de arroz, las pipas de calabaza, las especias y la sal.

  8. Mezclar el puré de calabaza y los dátiles hasta conseguir una masa homogénea. Tomar la cantidad que cabe en una cucharilla y redondearla para formar una bolita.

  9. Con el tamaño medio de una cucharilla y los ingredientes que nosotros hemos indicado para seis comensales obtendrá unas 30 bolitas. Por supuesto, todo dependerá del tamaño de los bocados.

    Estos se pueden guardar en la nevera y se conservan en perfectas condiciones durante varios días.

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Observaciones sobre la receta

Estos bocados de calabaza y avena con arándanos y dátiles se preparan en un abrir y cerrar de ojos y pueden ser un postre o un aperitivo para picar entre horas.

Calabaza Hokkaido: la calabaza Hokkaido, que pesa solo uno o dos kilos, se diferencia de otras variedades de calabaza en que su piel es comestible, ya que al cocerla o cocinarla esta se reblandece. La pulpa tiene una consistencia firme, no contiene mucha fibra y aporta un sabor que recuerda un poco a los frutos secos. Debe su color naranja a los betacarotenos, unos compuestos que nuestro cuerpo es capaz de convertir en vitamina A. Además, contiene cantidades destacables de vitamina B1, B2 y B6, vitamina C y E, así como ácido fólico, magnesio, hierro y fósforo.

Semillas de calabaza: las semilla de calabaza son ricas en proteínas, fibra y micronutrientes.

Dátiles medjool: a diferencia de otras variedades de dátiles, la medjool se distingue por su sabor afrutado y su consistencia más suave. Los dátiles, que tienen un sabor similar al de la miel, son en realidad bayas. Son ricos en vitamina A, C y B y en minerales como el potasio, el calcio o el magnesio. Además, contienen más fibra que el trigo integral convencional. Los dátiles deshidratados se conservan en perfectas condiciones hasta un año. Si se almacenan durante más tiempo, cada vez se secan más y al final comienzan a cristalizarse. En ese momento aumenta su dulzor y la textura se vuelve crujiente por fuera y blanda por dentro. Los dátiles deshidratados tienen un índice glucémico muy alto, de casi cien puntos, por lo que conviene consumirlos con prudencia. Sin embargo, en comparación con las golosinas, siempre son una alternativa más saludable.

Sirope de arroz: el sirope de arroz se produce al fermentar la harina de arroz y se obtiene con la acción de unas enzimas que convierten el almidón del arroz en maltosa. Este jarabe viscoso y marrón es perfecto para endulzar, refinar u hornear, pues tiene un sabor poco marcado.
En los comercios encontramos dos tipos diferentes de jarabe de arroz: el jarabe de maltosa industrial y el sirope de arroz elaborado de forma tradicional.

La vainilla en polvo no es azúcar vainillada: aunque a veces los utilicemos como si fueran sinónimos, en realidad se trata de dos productos diferentes. La vainilla en polvo son las semillas de la vainilla molidas. Por su parte, el azúcar vainillada es azúcar con aroma natural de vainilla o extracto de vainilla que se obtiene al moler al menos un gramo de vaina de vainilla. Las vainas de vainilla no son alimentos crudos.

Consejos

Utilizar la pulpa de la zanahoria: no deseche la pulpa de la zanahoria. Puede emplearla en otras recetas y preparar, por ejemplo, pesto de zanahorias. Para ello, rehogar la pulpa con algo de agua, ajo y chile. Agregar un poco de aceite y triturarlo todo. Salpimentar.

Vida últil: según Stina Spiegelberg, los bocados de calabaza y avena se conservan en perfectas condiciones en la nevera durante varios días.

Preparación alternativa

Consejo de la autora, aroma más intenso al tostarlas: tostar las pipas de calabaza de la receta en un sartén. De esta manera, conseguiremos un sabor más intenso.

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