Fundación Salud y Alimentación
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Quiche de calabacín con salsa de anacardos y cebollas

La base de este quiche de calabacín, anacardos y cebollas se prepara con harina integral y piñones. Las hierbas aromáticas redondean esta deliciosa receta.

veganas cocinadas

40min    85min    baja  
  Agua 64,3 %  58/16/25  LA (6g) 1:1 (5g) ALA


Ingredientes (para personas, )

Utensilios de cocina

  • batidora manual o batidora de vaso
  • horno
  • molde desmontable
  • molinillo de café, eléctrico
  • sartén
  • cocina (artefacto)

Tipo de preparación

  • hornear
  • picar o moler
  • tostar
  • hacer puré
  • mondar

Preparación

  1. Para la base
    Precalentar el horno a 200 °C (con circulación de aire a 180 °C, con cocina de gas al 3).
    Para la base, tostar algunos piñones en una sartén sin aceite hasta que estén dorados. Después, dejar que se enfríen y picarlos en trozos grandes. A continuación, mezclarlos con la harina, la linaza, la sal, la pimienta y la levadura en polvo.

    En lugar de harina integral de espelta puede emplear harina integral de trigo.
    En la receta original se indica linaza triturada. Nosotros hemos preferido linaza molida. Muélala usted mismo, no importa que quede un poco gruesa.

    Hemos reducido la cantidad de sal de toda la receta a la mitad. Véase el apartado de «Consejos».

  2. Batir el aceite de linaza y 200 mililitros de agua tibia. Agregarlo a la mezcla anterior. Después, remover bien con el mango largo de una cuchara de madera hasta que los ingredientes secos asimilen el líquido y la harina quede bien ligada.

    Hemos reducido la cantidad de aceite de linaza a la mitad.

  3. Cubrir un molde desmontable de tarta o pastel (Ø 26 cm) con papel de horno (o engrasar). Después, colocar la masa encima formando un borde superior de unos dos centímetros. Pinchar la base con un tenedor y hornearla durante cinco minutos.

  4. Para el relleno
    Entre tanto, lavar los calabacines y cortarlos en rodajas de un milímetro de grosor. Pelar las cebollas (retirar la piel) y cortarlas en tiras o rodajas.

    En la receta original se indican calabacines amarillos.
    En cuanto a las cebollas, utilizamos dos cebolla rojas medianas para cuatro comensales.

  5. Para la salsa
    Lavar las hierbas aromáticas, sacudirlas para retirar el exceso de agua, arrancar las hojas pequeñas y picarlas muy finas. Triturar los anacardos junto con los copos de avena, la sal, el vinagre y los 200 mililitros de agua. Añadir las hierbas aromáticas.

    La autora emplea mantequilla de anacardos en lugar de anacardos. No añada todos los anacardos de una vez o aumente la cantidad de agua si es necesario.
    Puede emplear vinagre de vino blanco en lugar de vinagre de manzana.

  6. Terminar el quiche
    Presionar con un trapo de cocina la base recién horneada hacia abajo para que quede firme. Verter la salsa por encima y repartirla de forma uniforme. Colocar las rodajas de calabacín y de cebolla sobre la base del quiche de manera que queden algo superpuestas unas encima de otras.
    Añadir sal al relleno. Hornear el quiche durante unos 45 minutos a la misma temperatura hasta que esté lista.

  7. Decorar y servir
    Para terminar, repartir la albahaca sobre el quiche. Decorar con pimienta recién molida o, de forma opcional y según sus preferencias personales, con flores comestibles. 

    La autora indica tres ramitas de albahaca para cuatro comensales.
    En cuanto a las flores comestibles, puede emplear flores de menta, por ejemplo.

Observaciones sobre la receta

La base de este quiche de calabacín, anacardos y cebollas se prepara con harina integral y piñones. Las hierbas aromáticas redondean esta deliciosa receta.

Harina de espelta: la espelta está estrechamente relacionada con el trigo. Tanto es así que también se la conoce como trigo espelta. En los comercios de Alemania, por ejemplo, se puede adquirir harina de espelta de tipo 630, 812 o 1050. El tipo indica la cantidad de minerales por cada 100 gramos de harina. Cuanto más alto sea el número del tipo, más nutritiva y saludable será la harina. Además, la harina de espelta también puede ser integral. La harina de espelta tipo 630 es muy apropiada para el horneado y se puede intercambiar por la de trigo en casi todas las recetas. La diferencia de nutrientes entre la espelta y el trigo es muy reducida, y lo más destacable es que el porcentaje de ácido silícico de la espelta es superior.

Aceite de linaza: el aceite de linaza se obtiene de las semillas maduras del lino (Linum usitatissimum). El aceite de linaza prensado en frío tiene un sabor poco marcado que recuerda a los frutos secos y al heno. Además, es de color dorado. Se trata de una buena fuente de ácidos grasos omega-3. Sin embargo, es muy sensible a la oxidación y mantiene sus propiedades durante poco tiempo. La relación de ácido linoleico (ácidos grasos omega-6) y ácido alfa-linolénico (ácidos grasos omega-3) en el aceite de linaza es de 1:3 - 1:4.

Calabacines: los calabacines son muy versátiles (y también se pueden comer crudos). Además de los típicos calabacines verdes, cada vez es más habitual encontrar calabacines amarillos. Sin embargo, no se aprecia ninguna diferencia en su sabor. Los calabacines son fáciles de digerir, bajos en calorías y muy ricos en vitaminas. Es importante tener precaución cuando los calabacines estén amargos. Este sabor amargo se debe a las cucurbitacinas, unos compuestos tóxicos que no se eliminan con la cocción y que pueden dañar las mucosas estomacales e intestinales. El cultivo propio de este vegetal (debido al cruce con semillas de la misma planta o con otros tipos de calabacín o de calabaza) puede aumentar la cantidad de estos compuestos tóxicos.

Consejos

Reducir la cantidad de sal y de aceite: nosotros hemos reducido la cantidad de sal de forma deliberada, ya que nuestro objetivo es emplear la menor cantidad posible sin que se pierda sabor. Sin embargo, la necesidad de sal varía en función de los hábitos de cada individuo, por lo que queda a su elección. También hemos reducido la cantidad de aceite. Si desea saber más sobre este tema, el libro «Sal, azúcar y grasas» aporta muchos datos al respecto.

Tamaño óptimo del molde desmontable: lo ideal es emplear un molde de unos 26 centímetros de diámetro.