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Cremoso Pad Thai crudo con salsa de sésamo afrutada

Esta versión cremosa y cruda del Pad Thai no tiene nada que envidiarle en sabor a la original. La salsa afrutada de sésamo y la guarnición redondean el plato.
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crudiveganas

25min baja  
  Agua 85,6 %  57/18/25  LA (7.5g) 27:1 (0.3g) ALA


Ingredientes (para personas, )

Utensilios de cocina

  • batidora de vaso o robot de cocina (amasar, mezclar, etc.)
  • pelador
  • exprimidor de cítricos
  • rallador

Tipo de preparación

  • picar o moler
  • plato frío
  • prensar
  • hacer puré
  • pelar
  • rallar

Preparación

  1. Para el Pad Thai crudo
    Cortar los extremos de los calabacines y de las zanahorias y rallar ambos ingredientes en tiras gruesas junto con la col lombarda. Retirar el tallo, el pericarpio y las semillas tanto del pimiento como del jalapeño. Cortar el pimiento en tiras finas; limpiar los champiñones y cortarlos en rodajas delgadas. Después, picar el jalapeño muy fino.

  2. Colocar todos los ingredientes del Pad Thai crudo en una gran fuente, mezclarlos y reservar. A continuación, preparar la salsa de sésamo afrutada.

  3. Para la salsa de sésamo afrutada
    Preparar zumo de manzana y de naranja; pelar la lima y el limón y cortar ambos en gajos; cortar el jengibre en trozos.

    Kristina Carrillo-Bucaram utiliza semillas de sésamo crudas y sin pelar. Según sus indicaciones, de una sola naranja se obtienen alrededor de 80 mililitros de zumo de naranja y de una manzana, unos 125 mililitros de zumo de manzana. En lo que respecta al jengibre, ella recomienda utilizar un trozo de 2,5 centímetros que pese entre 25 y 29 gramos para cuatro comensales.

  4. Triturar todos los ingredientes de la salsa con una batidora hasta obtener una mezcla uniforme. Para conseguirlo, empiece en la velocidad mínima y después vaya aumentando la potencia. Cuando esté en la máxima velocidad, triture hasta conseguir una salsa uniforme. Después, reduzca la velocidad poco a poco hasta apagar la batidora. Verter la salsa con ayuda de una espátula de cocina sobre los ingredientes del Pad Thai y mezclar con cuidado.

    Cuando la salsa tiene una textura homogénea, la batidora emite un sonido regular. Mientras tritura, realice movimientos hacia abajo con la pata y revise que no queden partes de los ingredientes en la parte interior.

  5. Para servir
    Picar el cilantro en trozos grandes; lavar si es necesario las cebolletas, los pistachos, la menta y después picarlos finos. Servir el Pad Thai en una fuente y decorarlo con los ingredientes recién picados.

    En la receta original, la autora utiliza «un puñado de menta» para decorar las cuatro raciones.

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Observaciones sobre la receta

Esta versión cremosa y cruda del Pad Thai no tiene nada que envidiarle en sabor a la original. La salsa afrutada de sésamo y la guarnición redondean el plato.

Tamaño de las raciones: hemos decidido ajustar las dos raciones grandes que indica la autora y aumentarlas a cuatro. Si usted o sus invitados tienen mucha hambre, ignore nuestra recomendación. Dado que todos los ingredientes se conservan bien la nevera, no hay ningún problema en terminar las sobras al día siguiente.

Sésamo: el sésamo (Sesamum indicum) es una de las númerosas plantas anuales de la familia de las pedaliáceas. Esta planta, originaria de ciertas zonas de la India y de África se cultiva hoy en regiones tropicales y subtropicales de todo el mundo. El sésamo que se cultiva allí procede de las plantas salvajes del sur de Asia que se remontan a tres mil años a.C. Del sésamo se obtienen semillas, aceite y raíces que se utilizan tanto con fines medicinales como culinarios. En función de la variedad, la cáscara que cubre la semilla es negra, marrón o blanca; las de sésamo negro son mucho más sabrosas y aromáticas que las del sésamo blanco. Resulta importante resaltar los valores nutricionales de calcio y selenio. Además del hecho de que el sésamo es uno de los alimentos más ricos en selenio, también es un importante alérgeno.

Brotes de judía mundo: los brotes de judía mungo son las judías mungo germinadas; se pueden comer crudos o pasarlos un poco por la sartén. Este tipo de planta, que es originaria de la India y pertenece a las Faboideae, está emparentada con la soja. Es bastante habitual que los brotes de ambas plantas se confundan. Así pues, a veces los brotes de judía mungo se comercializan como «brotes de soja», aunque no lo sean. A diferencia de las alubias, las judías mungo no contienen fasina, por lo que se pueden consumir crudas sin ningún tipo de problema, ni tampoco trisacáridos, unos azúcares que el ser humano no es capaz de digerir y que son los que provocan las flatulencias. El ligero sabor dulce de los brotes hace que se les pueda dar muchos usos, desde añadirlos a ensaladas y sopas hasta al típico wok de verduras. En la India, las judías mungo son uno de los alimentos básicos. Dado que las judías mungo (Vigna radiata) germinan muy bien, nosotros recomendamos preparar los brotes en casa. Encontrará las instrucciones necesarias en la información sobre el ingrediente.

Pat Thai: el Pat Thai, también conocido como Pad Thai, es un plato de pasta tradicional de Tailandia. Existen numerosas variantes, aunque se pueden dividir básicamente entre la versión seca y ligera (tradicional) y la variante occidental, que se tuesta en aceite rojo. La composición del plato original no es realmente vegana, pues contiene pasta de arroz, huevo batido, pasta de tamarindo, ajo, salsa de pescado, chile en polvo, brotes de judía, cangrejo seco, tofu y, en función de la elección, marisco o carne. Además, suele estar decorado con cacahuetes, hojas de cilantro, lima o cebolletas. El sabor del plato se puede ajustar justo antes de servirlo mediante distintos condicimentos como pueden ser el chile en polvo o la salsa de pescado.
Durante la Segunda Guerra Mundial, el presidente de Tailandia entre 1948 y 1957 declaró el Pat Thai plato nacional. Sin embargo, esta decisión probablemente se tomó más bien desde un punto de vista económico con el objetivo de reducir el consumo de arroz.

Consejos

Utilizar ingredientes sin procesar: si utiliza frutas y verduras sin procesar, como hace la autora, puede aprovechar también la piel. Buen ejemplo de ello son las zanahorias. En su caso, lo que consumimos es en realidad la raíz de la planta, que es la que contiene la reserva de nutrientes. Por ejemplo, las zanahorias son una de las verduras más ricas en carotenos, que son los responsables de su coloración anaranjada o amarillenta. No obstante, la mayor concentración de nutrientes se encuentra en la piel, por lo que se pierden cuando las pelamos.

Preparación alternativa

Cilantro: algunas personas rechazan su intenso sabor, que les recuerda al jabón y les provoca nauseas. Según una estadística suiza, el 15 % de las personas alérgicas son sensibles al cilantro. Si ese es su caso, simplemente no lo utilice en sus recetas. Sin embargo, el cilantro le da un toque exótico al plato y no hay alternativas que consigan darle un sabor similar. El perejil de hoja plana, muy parecido en apariencia al cilantro, tiene un gusto totalmente distinto.