Fundación Salud y Alimentación
La mejor perspectiva para su salud
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Pasta con salsa de coco, calabaza, champiñones y brócoli

El cilantro, las pipas de calabaza y la lima redondean esta pasta de calabacín y coco con champiñones y brócoli.
Comentarios

veganas cocinadas

25min baja  
  Agua 60,0 %  67/09/24  LA (5.3g) 5:1 (1.1g) ALA


Ingredientes (para personas, )

Utensilios de cocina

  • cocina (artefacto)
  • colador
  • rallador
  • exprimidor de cítricos
  • sartén
  • cazuela

Tipo de preparación

  • cocer
  • picar o moler
  • prensar
  • espesar y conservar
  • saltear
  • mondar
  • rallar
  • escurrir

Preparación

  1. Para la pasta de arroz
    Llenar una olla con agua suficiente y llevar a ebullición. Añadir sal. Cocer la pasta de arroz al dente. Reservar 150 mililitros del agua de la cocción.

    La cantidad de agua está adaptada a los ingredientes que hemos indicado para dos comensales.

  2. Para la salsa de coco y calabaza
    Lavar la calabaza. Después, dividirla por la mitad y cortarla en rodajas de unos tres milímetros de grosor. Pelar la cebolla y cortarla en tiras. Freír la calabaza y la cebolla en aceite caliente durante tres minutos. 

    La autora indica una cebolla roja de tamaño medio para dos personas.
    Nosotros hemos empleado aceite de canola, pero hemos reducido la cantidad de dos cucharadas a una.

  3. Limpiar los champiñones y el brócoli, añadirlos a la calabaza y freírlo todo durante dos minutos más. Agregar el chile en polvo, las semillas de cilantro molidas y sofreírlo todo junto. Después, agregar el agua de la pasta y la leche de coco y dejar que cueza a fuego lento durante cinco minutos. Agregar sal. 

    En la receta original, la autora emplea chile en polvo o sambal.

  4. Rallar la cáscara de la lima y agregar el jugo exprimido a la salsa. Picar las hojas de cilantro en trozos grandes y añadirlas junto con la pasta a la salsa.

  5. Condimentar y servir
    Mezclar bien todos los ingredientes, condimentar y servir inmediatamente con las semillas de calabaza tostadas repartidas por encima.

Comentarios
Observaciones sobre la receta

El cilantro, las pipas de calabaza y la lima redondean esta pasta de calabacín y coco con champiñones y brócoli.

Calabaza Hokkaido: a diferencia de lo que sucede con la mayoría de las calabazas, la piel de la calabaza Hokkaido, que es pequeña y pesa solo uno o dos kilos, es comestible, ya que al cocerla o cocinarla se vuelve blanda. La pulpa tiene una consistencia firme, no contiene mucha fibra y aporta un sabor que recuerda un poco a los frutos secos. Debe su color naranja a los beta carotenos, que nuestro cuerpo es capaz de convertir en vitamina A. Además, contiene cantidades destacables de vitamina B1, B2 y B6, vitamina C y E, así como ácido fólico, magnesio, hierro y fósforo.

La leche de coco no es agua de coco: la leche de coco se elabora triturando la pulpa y el agua del coco y colando y prensando la mezcla con una tela. De esta forma, se obtiene una leche vegetal que contiene entre un 15 y un 25 % de grasa. Si la pulpa que se ha quedado en la tela vuelve a cocerse con agua y a colarse, se obtiene una leche de coco más aguada. No hay que confundir la leche de coco con el agua de coco que podemos encontrar cuando abrimos el fruto. La leche de coco es un producto industrial que se puede encontrar en cualquier supermercado.

Semillas de cilantro: las semillas de cilantro contienen el 60 % de los aceites esenciales de la planta. Entre ellos encontramos sobre todo linalool y geraniol, que son los responsables del agradable olor de las semillas de cilantro que se consigue después de secarlas.

Jugo de lima: el jumo crudo de lima, que tiene un gran porcentaje de vitamina C, es muy versátil y se puede añadir a un buen número de platos y bebidas, a los que aporta unos toques cítricos. En comparación con el jugo de limón, el de lima tiene un aroma más marcado.

Consejos

Hojas de cilantro: algunas personas rechazan su intenso sabor, que les recuerda al jabón y les provoca nauseas. Según una estadística suiza, el 15 % de las personas alérgicas son sensibles al cilantro. Si ese es su caso, simplemente no lo utilice en sus recetas.

Limas ecológicas: además del jugo, también aprovechamos la cáscara de la limas, por lo que es primordial que emplee limas ecológicas sin pesticidas. ¡Si no tiene a mano, lave la lima a conciencia antes de rallarla!

Preparación alternativa

Reducir la cantidad de aceite: hemos reducido de forma deliberada la cantidad de aceite a la mitad: Si desea saber más sobre por qué es importante reducir la cantidad de aceite que consumimos, encontrará información en nuestra reseña del libro Sal, azúcar y grasas, de Michael Moss.