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Sopa de anacardos, algas, jengibre y cúrcuma

Esta sopa asiática de anacardos, algas, jengibre y cúrcuma es muy saciante y tiene un fuerte sabor a mar. Tenga en cuenta el porcentaje de yodo de las algas.

veganas cocinadas

15min    135min    baja  
  Agua 61,2 %  34/18/47  LA (10.4g) 83:1 (0.1g) ALA


Ingredientes (para personas, )

Antes de empezar
180 gAnacardos, ¿crudos, eco? (cajús)
5 gWakame (alga), crudas
Para la sopa
½ Lima, cruda (34 g)
1 cda.Aceite de sésamo, sin tostar (14 g)
2 cdas.Jengibre crudo (13 g)
1 cdta.Cúrcuma, cruda (curcuma longa, polluelo) (2 g)
250 mlAgua potable (250 g)
Para condimentar
1 pizcaSal de mesa (0,4 g)
1 pizcaEspecias, pimienta negra (0,1 g)
¼ cdta.Pimienta de Cayena (0,45 g)
½ cdta.Comino molido (1,5 g)
1 cda.Miso (Pasta de soja) (17 g)
Topping
½ Chile verde, crudo (22 g)
1 cdta.Semillas, sésamo, enteras, secas (3 g)

Utensilios de cocina

  • cocina (artefacto)
  • colador
  • exprimidor de cítricos
  • batidora manual
  • cazuela

Tipo de preparación

  • picar o moler
  • remojo
  • prensar
  • degustar
  • hacer puré
  • escurrir

Preparación

  1. Antes de empezar
    Poner en remojo los anacardos en agua suficiente y dejarlos reposar entre dos y seis horas. Después, retirar el agua de los anacardos.

    Poner las algas en remojo durante cinco minutos. A continuación, retirar también el agua de las algas y cortar estas en trozos pequeños.

    Para dos o tres comensales, la autora emplea medio puñado de algas de las variedades dulse o wakame.

    Dado que los anacardos son más bien blandos, un remojo de dos horas sería suficiente.

  2. Preparación de la sopa, incluidos los condimentos
    Exprimir la lima. Triturar los anacardos del remojo con el jugo de lima, el aceite de sésamo, el jengibre, la cúrcuma y entre 200 y 300 mililitros de agua.

    En la receta original, la autora emplea una o dos cucharadas de aceite de sésamo y un trozo grande de jengibre.

    En cuanto al agua, se recomiendan unos 200-300 mililitros por cada dos o tres raciones. En función de la consistencia deseada, puede añadir más o menos.

    En la receta original se indica una cuarta parte de una cucharadita de cúrcuma, fresca o en polvo. Sin embargo, nosotros hemos decidido cuadriplicar esta cantidad, ya que la cúrcuma en polvo de buena calidad tiene más sabor en la misma cantidad.

  3. Calentar la sopa a fuego lento. Condimentar con sal, pimienta, pimienta de Cayena y comino.

  4. Agregar las algas que hemos cortado antes. Mezclar la pasta de miso con un poco de agua y añadirla también.

    Hemos reducido la cantidad de pasta de miso de la receta original a la mitad. Auméntela si lo considera necesario.

  5. Servir 
    Según sus preferencias personales, agregue los chiles picados muy finos, así como algunas semillas de sésamo para decorar. Servir cuando todavía esté caliente.

    La cantidad de semillas de sésamo la hemos determinado nosotros mismos. Decídalo al gusto.

Observaciones sobre la receta

Esta sopa asiática de anacardos, algas, jengibre y cúrcuma es muy saciante y tiene un fuerte sabor a mar. Tenga en cuenta el porcentaje de yodo de las algas.

Perfil nutricional: si tomamos las directrices de las Cantidades Diarias Orientativas (GDA, en inglés) como referencia, esta receta cubre los requerimientos diarios medios de cobre y triptófano. Además, también contiene más de tres cuartas partes del manganeso, el fósforo y el magnesio que necesitamos al día. Sin embargo, la proporción de ácidos grasos omega-6 y omega-3 no está bien equilibrada, pues en este caso supera la proporción 5:1 recomendada en algunos países.

Cúrcuma: la curcumina, uno de los colorantes naranja-amarillentos de la cúrcuma, tiene muchos efectos beneficiosos para la salud. Entre ellos, podemos contar sus propiedades anticancerígenas y antiinflamatorias y su potencial antioxidante. Además, existen datos que respaldan que la cúrcuma tiene efectos positivos en los huesos y en el bienestar psicológico (antidepresivo).

Hemos clasificado esta receta como vegana cocida debido a las algas wakame, a la pasta de miso y a los anacardos.
A continuación le ofrecemos algunos datos sobre dichos ingredientes:

Algas wakame: el wakame tiene una consistencia crujiente y su sabor recuerda al mar. Se puede emplear tanto cruda como cocida. ¡Que la variante deshidratada pueda considerarse «cruda» depende en gran medida del método de secado y del procesamiento posterior! Lo normal es que se pasteuricen, por ejemplo, a 85 °C durante 25 minutos.

Miso: el miso es una pasta japonesa que se elabora principalmente a partir de soja, con proporciones variables de arroz, cebada u otros cereales. El miso es un potenciador del sabor natural. Su sabor recuerda a la soja, pero fermentada, y puede ser picante o dulce. Desde un punto de vista estricto el miso no puede considerarse un alimento apto para crudiveganos, ya que lo normal durante el proceso de elaboraciónes que la soja se caliente. Esto se debe a que las leguminosas verdes de cualquier tipo resultan tóxicas para los seres humanos por la fasina, una glucoproteína que contienen. La fasina dificulta la absorción de nutrientes en el intestino, puesto que provoca hemaglutinación (agrupación de los glóbulos rojos) y si se consume en grandes cantidades también puede destruir las vellosidades intestinales. Los procesos de calentamiento (cocción, tostado, etc.) destruyen la fasina.

Anacardos: no hay ningún otro alimento con un porcentaje tan alto de triptófano (uno de los aminoácidos esenciales) como los anacardos. Los anacardos, también conocidos como cajús o nueces de la India, son ricos en minerales, entre los que destacan el magnesio y el hierro. No son comestibles crudos, ya que contienen cardol, un aceite tóxico. Por lo tanto, los anacardos que podemos encontrar en los comercios o se han tratado con vapor o se han tostado para desactivar el cardol, lo que hace que no se puedan considerar un alimento crudo desde un punto de vista estricto. Si en el paquete se habla de «anacardos crudos», esto suele indicar que el cardol se ha desactivado por vapor en vez de por tostado. Este alimento solo se puede considerar crudo cuando se especifiquen y controlen todos los pasos del proceso.

Consejos

Yodo y algas: cuando empleamos algas, es importante prestar atención al porcentaje de yodo. El yodo es un oligoelemento esencial que existe principalmente en forma de yoduro y que es necesario para la producción de ciertas hormonas de las tiroides. Una deficiencia tiene consecuencias en la función tiroidea y un consumo excesivo puede saturar la tiroides y ser perjudicial para la salud. El porcentaje de yodo de las algas depende en gran medida de la variedad, del momento de su recolección, del lugar en el que hayan crecido y de la manera en que se hayan procesado. 100 gramos de alga wakame deshidratada, por ejemplo, pueden contener tal cantidad de yodo que cubra las necesidades mensuales de este nutriente. Una ingesta de yodo superior a los 1000 µg al día puede provocar diferentes enfermedades.

La cúrcuma puede teñir: si utiliza cúrcuma fresca, emplee guantes para manipularla, ya que la cúrcuma tiñe. También es posible que los utensilios de cocina claros que use adquieran un color amarillento.

El jengibre para el malestar estomacal: el jengibre no solo nos calienta por dentro, sino que sus componentes también favorecen una correcta circulación. Sus propiedades metabólicas se emplean para aliviar problemas digestivos, náuseas y mareos. El responsable de estos efectos, además de otros componentes, es el gingerol, que también le aporta su característico sabor picante y acre. Este alimento picante estimula la amida ácida y la secreción de jugos gástricos, así como el peristaltismo del tracto gastrointestinal. Por este motivo, el jengibre se emplea en fitoterapia para tratar los trastornos gastrointestinales funcionales.

Preparación alternativa

Sustituir el sésamo: en caso de padecer alergia al sésamo, puede sustituir estas semillas por otras o por frutos secos.De igual manera, puede emplear cualquier otro aceite vegetal.

Algas: en lugar de algas wakame, puede utilizar la variedad dulse o cualquier otro tipo de alga.

Cúrcuma: si no tiene cúrcuma fresca a mano, emplee cúrcuma en polvo en su lugar.

Alto porcentaje de sal: el alto porcentaje de sal de esta receta se debe al miso. El consumo excesivo de sal es de todo menos saludable. Por este motivo, merece la pena reducir la cantidad de sal que consumimos (enlace en inglés): la cantidad óptima de sal al día sería de 2,5 gramos (1 gramo de sodio), especialmente en el caso de las personas hipertensas. Por este motivo, nosotros hemos reducido la cantidad de pasta de miso a la mitad en comparación con la receta original.