Fundación Salud y Alimentación

La mejor perspectiva para su salud

La mejor perspectiva para su salud

La mejor perspectiva para su salud

La mejor perspectiva para su salud

Crackers integrales de ajo con tomates deshidratados al sol

Estos crackers integrales de ajo con tomates deshidratados al sol son muy nutritivos, ricos en fibra y no contienen gluten ni frutos secos.
Comentarios Imprimir

veganas cocinadas

20min    75min    baja  
  Agua 51,8 %  37/22/41  LA (15.6g) 9:1 (1.7g) ALA


Ingredientes (para personas, )

Haga clic para tablas de nutrientes

Utensilios de cocina

  • espumadera
  • picadora eléctrica
  • horno
  • molinillo de café, eléctrico
  • bandeja de horno

Tipo de preparación

  • cocer
  • hornear
  • picar o moler
  • remojo
  • mezclar
  • escurrir

Preparación

  1. Precalentar el horno a 150 °C. Cubrir dos bandejas de horno de tamaño normal (32 x 40 cm) o una bandeja de horno grande (38 x 53 cm) con papel de horno.

  2. Preparar la masa de los crackers
    Llevar el agua a ebullición. Colocar los tomates deshidratados al sol en un recipiente y cubrirlos con el agua hirviendo. Reservar y dejar que se reblandezcan durante unos cinco o diez minutos. Entretanto, continuar con el siguiente paso de la receta.

    En la receta se indica que los tomates deben utilizarse sin el aceite de la conserva.

  3. Moler tres quintas partes de las semillas de chía en un molinillo de café o en un mortero. Mezclar las semillas de chía molidas y el resto de los ingredientes en un recipiente grande.

    Si quiere que los crackers sean aptos para celiacos, asegúrese de que los copos de avena no contienen gluten ni trazas. Si no tiene semillas de sésamo negro a mano, puede utilizar sésamo blanco en su lugar. 

  4. Sacar los tomates deshidratados al sol del agua con una espumadera y meterlos en la picadora. ¡Reservar el agua del remojo! Picar los tomates en trozos pequeños. Otra opción es cortar los tomates a mano, pero tiene que hacerlos muy pequeños para que los crackers se puedan cortar fácilmente. Agregar los tomates a la mezcla de semillas.

  5. Añadir el agua del remojo de los tomates a la mezcla de las semillas. Remover durante un minuto, más o menos, hasta que la mezcla de semillas haya absorbido la mayor parte del agua y esta no se quede en el fondo del recipiente.

  6. Colocar la masa de los crackers en la bandeja de horno
    Verter la mitad de la masa de semillas en una bandeja de horno (si utiliza una extra grande, verterla toda). Extender la mezcla con las manos. Comenzar desde el medio y extenderla hacia los extremos hasta conseguir un rectángulo grande no regular que no sea más grueso de cinco milímetros. Es normal que la mezcla esté muy húmeda. Aunque la masa deba quedar uniforme, los extremos no deben ser demasiado gruesos.

  7. Hornear los crackers
    Introducir la bandeja o bandejas en el horno y hornear durante treinta minutos. Sacar la bandeja o bandejas del horno y cortar la masa con un cortapizzas (o un cuchillo) para conseguir crackers de 5 x 5 centímetros. Con cuidado, dar la vuelta a cada cracker con la mano o con la ayuda de una rasqueta. ¡No se preocupe si se le rompen uno o dos!

    Si el papel de horneado se queda pegado a los crackers, déjelo y retírelo durante el segundo horneado (utilice una segunda hoja).

  8. Volver a meter la bandeja o bandejas en el horno y hornear entre 23 y 25 minutos más, hasta que los crackers tengan un color marrón y dorado. Tenga cuidado durante los últimos cinco o diez minutos de horneado para que no se le quemen. Sacar los crackers del horno y dejar que se enfríen en la propia bandeja durante cinco minutos. A continuación, colocar los crackers en una rejilla de cocina para que se enfríen del todo. 

    Cómo conservar los crackers
    La vida útil varía en función del método de almacenamiento. Encontrará más información sobre los distintos métodos de almacenamiento y cómo influyen en la vida útil de los alimentos en el apartado «Consejos».

    Variantes
    La autora propone dos variantes que encontrará en el apartado «Preparación alternativa».

Recetas con tablas de nutrientes


Comentarios (como invitado) o iniciar sesión
Comentarios Imprimir
Observaciones sobre la receta

Estos crackers integrales de ajo con tomates deshidratados al sol son muy nutritivos, ricos en fibra y no contienen gluten ni frutos secos.

Cantidades: con los ingredientes que hemos indicado para cuatro comensales se obtienen unos 35 crackers (5x5 cm).

Semillas de girasol: las semillas de girasol contienen más de un 90 % de ácidos grasos insaturados, vitamina E, vitamina B, vitamina A, vitamina F, caroteno, calcio, yodo y magnesio. Sin embargo, la proporción de omega-6 y el omega-3 no es satisfactoria, por lo que el aceite que se obtiene del girasol se encuentra a su vez entre los peores aceites.

Copos de avena: los copos de avena tienen un alto porcentaje de proteínas y gran cantidad de aminoácidos esenciales. Además, son ricos en vitaminas y minerales, aunque en función del método de procesamiento la cantidad de vitaminas se puede ver reducida. Para las personas con problemas para digerir el gluten (celiaquía), la glutenina y la gliadina suponen un problema, pues combinadas componen el gluten. Por lo tanto, las personas afectadas deben evitar cereales clásicos como el trigo, pero pueden consumir cierta cantidad de copos de avena. Sin embargo, en tal caso no solo hay que asegurarse de que la avena no se haya contaminado con trigo, sino que se limpia especialmente para ello. Ese tipo de avena se puede adquirir en los comercios como avena sin gluten.

Semillas de cáñamo: las semillas de cáñamo crudas tienen un sabor que recuerda a los frutos secos y contienen todos los aminoácidos esenciales. La variante pelada es la preferida para repostería y mueslis.

Semillas de sésamo: el sésamo es uno de los alimentos más ricos en selenio y contiene una cantidad importante de calcio. Sin embargo, se recomienda precaución a las personas alérgicas, ya que el sésamo es un potente alérgeno. El sésamo negro se considera la forma primitiva del sésamo. Es particularmente rico en valiosos nutrientes y minerales y tiene un sabor más intenso que el sésamo blanco.

Semillas de chía: las semillas de chía proceden de México y se caracterizan, sobre todo, por ser ricas en calcio, hierro, fibras solubles y ácidos grasos omega-3. Cuando se utilizan enteras, se hace sobre todo por su contenido en fibras vegetales, aunque la mejor manera de que nuestro organismo se beneficie de sus propiedades es cuando se muelen. El porcentaje de hierro es casi el doble del que se puede encontrar en los cereales. Además, el organismo puede aprovechar el aminoácido triptófano para convertir la enzima triptófano hidroxilasa (TPH) y la L-aminoácido aromático descarboxilasa (DOPA) en serotonina. Esta última mejora el estado de ánimo, ya que transmite una sensación de serenidad y satisfacción. ¡Alrededor del 95 % de nuestra serotonina se almacena en el tracto gastrointestinal!

Azúcar de palma: el azúcar de coco es un tipo de azúcar de palma. Es la savia que se obtiene a través de la inflorescencia y que después se reduce y se cristaliza, al igual que sucede con la sacarosa y el azúcar común. Sin embargo, el índice glucémico (IG) del azúcar de palma es la mitad que el del azúcar tradicional, lo que hace que sea una buena opción para las personas que tienen que tener cuidado con el azúcar. Tiene un sabor ligeramente malteado y una consistencia parecida a la del caramelo.

Consejos

Procesar y conservar las semillas de chía: si no tiene un molinillo de café y tiene que moler una pequeña cantidad, puede «poner 90 gramos de semillas de chía en una batidora potente y triturarlas hasta obtener un polvo fino. Guarde las semillas de chía que no haya utilizado en un recipiente hermético en la nevera».

Conservar los crackers: «Los crackers fríos se pueden guardar en una bolsa de papel en cualquier estante de la cocina y se conservan hasta una semana. También se conservan en perfectas condiciones durante una semana si se guardan en la nevera en un recipiente hermético o entre tres y cuatro semanas en una bolsa en el congelador. Si durante la almacenado los crackers se ponen blandos (lo que puede suceder si hay humedad en el ambiente), hornéelos entre cinco y siete minutos a 150 °C y déjelos enfriar. ¡Así se pondrán crujientes otra vez!»

Preparación alternativa

Semillas de sésamo: si no tiene semillas de sésamo negro a mano, puede utilizar más cantidad de sésamo blanco en su lugar.

La autora propone dos variantes para los crackers:

- Variante para niños: «Sirva estos crackers con hummus de ajo y tomates deshidratados al sol (encontrará la receta en la página 84 del mismo libro)».

- Crackers de nueve especias «no utilice los tomates deshidratados al sol y tome 375 mililitros de agua a temperatura ambiente (no tiene que hervirla porque los tomates no se ponen en remojo). En lugar del ajo en polvo, el diente de ajo, el orégano, la albahaca, la sal y la pimienta utilice dos cucharadas de la mezcla de nueve especias (que se puede encontrar en la página 258 del mismo libro). Continúe la preparación como se explica.»

Nota: ambas variantes se basan en las cantidades de ingredientes para cuatro comensales y deben adaptarse en consecuencia.

Encontrar recetas