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La mejor perspectiva para su salud

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Borsch crudivegano con zumo de remolacha recién exprimido

Esta variante crudivegana del típico borsch ruso lleva zumo de remolacha y repollo crujiente. Es muy refrescante, saciante y, sobre todo, saludable.
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crudiveganas

25min baja  
  Agua 96,0 %  73/12/15  LA : ALA


Ingredientes (para personas, )

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Utensilios de cocina

  • rallador
  • pelador
  • licuadora
  • exprimidor de cítricos

Tipo de preparación

  • picar o moler
  • plato frío
  • licuar
  • prensar
  • degustar
  • mondar
  • pelar
  • rallar

Preparación

  1. Para las verduras cortadas
    Lavar los tomates, los pimientos y el apio que no vayamos a emplear para el caldo. Retirar las semillas de los pimientos. Cortar todos los ingredientes en tiras finas.

  2. Necesitará la misma cantidad de verdura para preparar la sopa del paso 3 (vea ingredientes del apartado «Para la sopa»).

  3. Lavar la remolacha y las zanahorias, pelarlas y rallarlas en trozos finos. Cortar el repollo en tiras estrechas.

  4. En este caso también necesitará la misma cantidad de verdura que en el paso 3 para preparar la sopa. 

  5. Para la sopa
    Exprimir el jugo de las verduras mencionadas (pepinos, tomate, pimiento, apio, remolacha, zanahorias y ajo) y verter este sobre las verduras que hemos cortado y rallado antes. Agregar perejil, zumo de limón, aceite de oliva y agua.

  6. En función de su tamaño, de un limón se obtienen entre 30 y 40 mililitros de jugo.

    Por motivos de salud, puede reducir a la mitad o incluso menos la cantidad de aceite.

  7. Condimentar y servir
    Salpimentar y servir.

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Observaciones sobre la receta

Esta variante crudivegana del típico borsch ruso lleva zumo de remolacha y repollo crujiente. Es muy refrescante, saciante y, sobre todo, saludable.

Borscht: el borscht es un plato muy extendido, sobre todo en los países de Europa del este y del este de Europa Central. Esta sopa se prepara tradicionalmente con remolacha. Debido a su distribución por la geografía europea, a veces se habla del «Cinturón del Borscht». Este comprende desde Polonia, Galicia, Rumanía, Ucrania, Bielorrusia hasta el Volga y el Don, en Rusia. La variante tradicional lleva una serie de ingredientes fijos, que son carne, remolacha y repollo, y se caracteriza porque necesita un largo tiempo de cocción a baja temperatura. La alternativa crudivegana que nosotros proponemos no lleva carne, se prepara meticulosamente y, como no necesita cocción, se puede disfrutar en menos de 30 minutos.

Remolacha: la remolacha, también conocida como betabel o betarraga, pertenece a la familia de las Amaranthaceae. Debe su característico color rojo sobre todo a la alta concentración del glucósido betanina, del grupo de las betalaínas. La remolacha destaca por ser rica en vitamina B, potasio, hierro y ácido fólico. Además, se puede cocer o preparar cruda, en forma de ensalada. Las personas que tienden a la formación de cálculos renales, por ejemplo, las personas que padecen la enfermedad de Crohn, deben disfrutar de la remolacha con moderación debido al ácido oxálico que contiene.

Zanahorias y vitamina A: las zanahorias son una de las verduras que menos calorías aportan. Son especialmente ricas en caroteno, un precursor de la vitamina A al que también deben su típico color anaranjado. La vitamina A es importante no solo para nuestro sentido de la vista, sino también para el sistema inmunológico.
Por otro lado, cuando se cocina con zanahorias es importante añadir un poco de grasa al plato, dado que el caroteno es soluble en grasa y es la única manera de que nuestro cuerpo lo absorba. Sin embargo, para este fin, masticar bien las zanahorias resulta incluso más importante que añadir grasa.

Apio: el apio es un vegetal que pertenece a la familia de las apiáceas. Tiene un sabor suave y una textura fresca, jugosa y crujiente. Gracias a su elevado porcentaje de agua, es una de las verduras que menos calorías contiene. Debe su típico aroma a los aceites esenciales que se encuentran en sus conductos secretores. Además, el apio contiene vitaminas antioxidantes como la vitamina C o los beta carotenos, así como numerosos polifenoles (sustancias vegetales secundarias) que ralentizan la oxidación o la evitan por completo.

Consejos

Evitar las manchas: para evitar que los dedos se tiñan de color púrpura debido al jugo de la remolacha, se recomienda llevar guantes de goma para pelarla.

Adquisición y conservación del apio: el apio fresco es de color blanco pálido y verde claro. Es preferible adquirir ejemplares de tamaño mediano, ya que sus fibras no son tan rígidas. Cuando el apio está fresco, no se puede doblar, pues se quiebra inmeditamente. El apio se puede guardar en el cajón de las verduras de la nevera. Según algunos estudios, debe consumirse en menos de 5-7 días, pues después pierde parte de sus efectos antioxidantes.

Zumo recién exprimido: lo mejor es exprimir el jugo de limón necesario para la receta en el momento. Puede emplear el jugo sobrante para aromatizar tés o aguas.

Preparación alternativa

Hierbas para refinar el sabor: además de perejil y eneldo, puede emplear otros vegetales o hierbas aromáticas como cilantro, albahaca o puerro.

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