Fundación Salud y Alimentación
La mejor perspectiva para su salud
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Mandarina, cruda

Las mandarinas, que ya se cultivaban en China hace siglos, son el grupo más numeroso dentro de los cítricos y destacan por ser ricas en vitamina C.

Las mandarinas se consumen crudas o cocidas. La fruta en sí se utiliza como ingrediente en ensaladas de frutas, postres y helados, mientras que con el zumo se elaboran bebidas refrescantes. Además, de la piel se extrae el aceite esencial de mandarina, que es digestivo.

Información general:

Del artículo de Wikipedia en español: «La mandarina es el fruto de las diferentes especies de cítricos llamados comúnmente mandarino, entre ellas Citrus reticulata, Citrus unshiu, Citrus reshni, así como sus híbridos, incluyendo Citrus × tangerina, cuya taxonomía está discutida. Pertenece al grupo de frutos llamados hesperidios y su pulpa está formada por un considerable número de gajos llenos de zumo o jugo; el cual contiene mucha vitamina C, flavonoides y aceites esenciales».

Composición:

«Las mandarinas están compuestas por un 85 % de agua y un 0,3 % de grasas. Además, también contienen minerales como el potasio, el calcio o el magnesio, así como un porcentaje muy elevado de vitamina C *».

Sabor y usos culinarios:

«Es el cítrico más parecido a la naranja, aunque de menor tamaño, sabor más aromático y con mayor facilidad para quitar su piel en la mayoría de las variedades, así como una acidez ligeramente inferior y una mayor proporción de azúcares simples. Estas propiedades hacen que se considere una golosina natural de fácil consumo para jóvenes y ancianos. La mandarina es muy buena por su vitamina A y C».

Mandarinas en lata:

«Las mandarinas, peladas y en almíbar, se pueden adquirir en lata durante todo el año. En estos casos, la cáscara no se pela a mano ni de forma industrial, sino que se realiza un proceso en el que las mandarinas se bañan en ácido clorhídrico diluido. Este proceso dura una hora y es seguro, ya que imita el proceso digestivo que se produce en el estómago y que también contiene este tipo de ácido. Después, las mandarinas vuelven a pasarse por un nuevo baño, en este caso de sosa caústica, lo que permite separar la piel de cada uno de los gajos. Para terminar, los gajos se enjuagan con agua y se envasan en latas con una solución azucarada que contiene la misma cantidad de azúcar que las propias mandarinas *».

Información sobre el origen y su cultivo en Europa:

«Se cree que el origen de las mandarinas se encuentra en el noreste de India o en el suroeste de China. Estas plantas llevan miles de años cultivándose en China. Desde las regiones de origen, las mandarinas fueron expandiéndose por el sudeste asiático y el resto de la India.

Las primeras mandarinas que se introdujeron en Europa llegaron a Inglaterra en 1805 de la mano de Sir Abraham Hume y procedían de la provincia de Cantón, en China. A partir de una de las dos variedades que se trajeron, se ha desarrollado la “mandarina mediterránea”.

Las mandarinas se recogen sobre todo en otoño y se pueden encontrar en supermercados y en tiendas de frutas y verduras sobre todo entre los meses de octubre y enero *».

Datos de interés:

«Existen híbridos de Citrus x tangerina y Citrus reticulata con otras especies del género Citrus y sus frutos también reciben el nombre de mandarinas. Estos híbridos suelen producir frutos de buen tamaño y color naranja rojizo muy atractivo».

«El aceite esencial de mandarina se obtiene mediante un proceso de prensado en frío. Para obtener un mililitro de aceite se utiliza la cáscara de entre dos y tres kilos de mandarinas *».

Nota: * = Traducción del artículo de Wikipedia en alemán.