Fundación Salud y Alimentación
La mejor perspectiva para su salud
La mejor perspectiva para su salud
La mejor perspectiva para su salud
La mejor perspectiva para su salud

Salsa verde (receta separada)

Esta salsa verde mexicana (véase la receta separada) se prepara con tomatillos, pimientos italianos y hojas de cilantro, de ahí su color.

La salsa verde que se describe a continuación es la mexicana. Hay variantes frías y calientes. La elaboración varía según la región.

Usos culinarios:

Los ingredientes principales de esta salsa verde son pimientos italianos, tomatillos y hojas de cilantro. Esto hace que la salsa tenga un color verdoso. Podemos encontrar salsas verdes calientes, frías, dulces o picantes. Los platos Tex-Mex o los tacos suelen servirse a menudo con salsas picantes frías. En general, suelen haber pasado por algún proceso de cocción, aunque también se pueden encontrar variantes crudas. La salsa verde se añade a otros platos para darles un sabor especialmente picante. Se emplea para refinar sopas, estofados, guisos o, simplemente, se presenta para mojar. La variante tradicional lleva mucho cilantro, por lo que es importante que lo tengamos en cuenta antes de prepararla.

Un artículo que no solo veganos y vegetarianos deberían leer:
La dieta vegana puede no ser saludable. Errores de nutrición
.

Adquisición:

La salsa verde mexicana industrial se puede adquirir en tiendas Especializadas, supermercados bien surtidos o por Internet. Suele comercializarse en pequeños frascos con tapa de rosca.

Preparación casera:

Para nuestra receta necesitará pimientos italianos, tomatillos, cebolla, ajo, hojas de cilantro, epazote (planta aromática mexicana), sal y agua. Los pimientos se pican en trozos muy pequeños y se fríen. Los ingredientes restantes se trocean y se hierven en una olla con dos litros de agua y sal. Cuanto los tomatillos estén tiernos, triturar todo con una cuchara de cocina o un pisapatatas. Servir cuando se haya enfriado un poco. Encontrará instrucciones más precisas en la receta salsa verde. Esta aparece originalmente en el libro «Vegane Mexikanische Küche» de Jason Wyrick.

Hay distintas maneras de prepararla. Para conseguir unas notas refrescantes se le añade jugo de lima. Según el grado de pungencia que desee puede utilizar chiles o jalapeños en lugar de pimientos italianos.

Conservación:

En la nevera, la salsa verde se conserva durante varios días. Si quiere que tenga una vida útil más larga, puede guardar la salsa verde en un frasco de rosca y pasteurizarlo.

Composición:

Los datos nutricionales que se aparecen especificados (véase la tabla nutricional que encontrará más adelante) se basan en datos de la USDA. La salsa verde apenas contiene grasa y también es muy baja en calorías. El porcentaje de vitamina C es muy alto. Asimismo, la salsa verde también destaca por sus porcentajes de vitamina A, B6, K, E y ácido fólico.

Peligros / Intolerancias:

No sustituya los tomatillos por tomates verdes, ya que no están relacionados. Cuando están verdes, los tomates contienen solanina, un compuesto químico ligeramente tóxico que también contienen otras solanáceas. La denominación «tomatillos» también se usa a veces de forma errónea para denominar a los tomates cuando todavía no están maduros.

Información general:

Además de la salsa verde mexicana, en Italia podemos encontrar otras salsas verdes que llevan el mismo nombre y que también se elaboran a partir de hierbas aromáticas. La más conocida es el pesto. En el norte de Italia hay una salsa verde que se sirve tradicionalmente con el bollito misto. Esta es muy similar a la salsa verde de Fráncfort, pero con huevo y mostaza. El bagnetto verde también es una salsa verde de hierbas aromáticas. En este caso, se liga con huevo y pan rallado, y se refina con perejil.1

Sin embargo, los tomatillos solo se emplean en la salsa verde mexicana.

Fuentes:

  1. Wikipedia en alemán: Grüne Saucen.