Fundación Salud y Alimentación
La mejor perspectiva para su salud
La mejor perspectiva para su salud
La mejor perspectiva para su salud
La mejor perspectiva para su salud

Ensalada de chucrut, zanahoria y manzana

Esta ensalada de chucrut con zanahoria y manzana es perfecta como entrante o como guarnición. Resulta muy saludable, no solo por la vitamina C que contiene.
Comentarios

veganas cocinadas

15min    30min    baja  
  Agua 88,6 %  63/17/20  LA (2.6g) !:0 (0.1g) ALA


Ingredientes (para personas, )

Utensilios de cocina

  • nevera
  • rallador

Tipo de preparación

  • picar o moler
  • plato frío
  • refrigerar
  • mondar
  • pelar
  • rallar

Preparación

  1. Para la ensalada
    Lavar la rúcula y cortarla en trozos grandes. Pelar la cebolla y el ajo y picarlos. Rallar muy fina la zanahoria. Lavar el rábano, pelarlo y rallarlo también. Repetir el proceso con la manzana. Mezclarlo todo bien con el chucrut.

    Si es posible, emplee chucrut crudo, tal y como se especifica en la receta original. Encontrará más información al respecto en el apartado de «Observaciones de la receta».

  2. Para el aliño
    Mezclar el yogur de soja con aceite, comino, sal y pimienta. Agregar la combinación a la ensalada y remover para que quede bien repartido.

    Hemos reducido de forma deliberada la cantidad indicada de aceite de dos cucharadas a una. 

  3. Servir
    Refrigerar antes de servir.

Comentarios
Observaciones sobre la receta

Esta ensalada de chucrut con zanahoria y manzana es perfecta como entrante o como guarnición. Resulta muy saludable, no solo por la vitamina C que contiene.

Chucrut: el chucrut es el repollo o la col de Filder sometidos a un proceso de fermentación láctica. La producción del chucrut se remonta al siglo VII. Hoy en día, el chucrut es reconocible en todo el mundo como uno de los platos típicos de la gastronomía alemana. Para mejorar su vida útil, el chucrut suele pasteurizarse o se le añaden otros aditivos que hacen que pierda valiosos nutrientes. Por lo tanto, asegúrese de comprar chucrut crudo y sin pasteurizar. Además de ácido láctico, el chucrut contiene numerosas vitaminas y minerales. A diferencia del pasteurizado, el chucrut crudo tiene una caducidad muy limitada y debe refrigerarse. 

Rábanos: la mejor manera de comer rábanos, también llamados rabanetas o rabanitos, es rallarlos. Su pungencia se disfruta sobre todo en forma de salsas de acompañamiento o de mojar. Los rábanos son carminativos y ricos en vitamina C y en diferentes minerales. Lo ideal es utilizar el tubérculo fresco. Una vez lavado y pelado, rallarlo. Sus aceites esenciales se evaporan enseguida, por lo que es recomendable emplear el rábano rallado tan pronto como sea posible.

Yogur de soja: el yogur de soja se elabora con leche de soja y las bacterias adecuadas. La leche de soja y el yogur se soja no se consideran alimentos crudos, ya que durante el proceso de elaboración de la leche de soja, la soja se calienta.

Comino: el comino es rico en aceites esenciales. Gracias a sus propiedades, estimula las glándulas digestivas y evita las flatulencias, lo que la convierte en una especia habitual en platos pesados como, por ejemplo, platos de col.

Consejos

Reducir la cantidad de aceite: hemos reducido de forma deliberada la cantidad de aceite de la receta. Para saber más sobre este tema, visite nuestra reseña sobre el libro Sal, azúcar y grasas, de Michael Moss. 

Preparación alternativa

Variante crudivegana: si quiere preparar una ensalada de chucrut crudivegana, emplee yogur de anacardos o de almendras en lugar de soja. Encontrará una receta para elaborar el yogur de anacardos aquí. Sin embargo, tenga en cuenta que los anacardos raramente son crudos. Esto se debe a que prácticamente todos los anacardos tienen que pasar por un proceso de calentado, aunque en el paquete diga «Anacardos crudos». Esta denominación suele significar que el cardol tóxico que contienen se ha desactivado por vapor en lugar de tostado. Este alimento solo se puede considerar crudo cuando se especifiquen y controlen todos los pasos del proceso. Si quiere asegurarse por completo, emplee yogur de almendras casero. Este se prepara igual que el yogur de anacardos: la única diferencia es que utilizamos almendras en lugar de anacardos, lo que aumenta el tiempo de remojo necesario de cuatro a entre ocho y doce horas.