Fundación Salud y Alimentación

La mejor perspectiva para su salud

La mejor perspectiva para su salud

La mejor perspectiva para su salud

La mejor perspectiva para su salud

Tallarines con apio, champiñones, pipas de calabaza y salvia

Las semillas de calabaza trufadas y la salvia hacen que estos tallarines de apionabo nos recuerden a Italia. Se trata de una gran alternativa a la pasta.
Comentarios Imprimir

veganas cocinadas

20min    40min    baja  
Haga clic para ver el video
  Agua 77,7 %  39/25/36  LA (8.5g) !:0 (0.1g) ALA


Ingredientes (para personas, )

Haga clic para tablas de nutrientes
Para los tallarines de apionabo
1 Apio nabo, crudo (877 g)
1 cda.Zumo de limón, crudo (7,3 g)
½ cda.Aceite de oliva (6,8 g)
½ cdta.Sal marina (2,5 g)
Para los champiñones
250 gChampiñones comunes, crudos
1 cda.Salsa de soja Genen Shoyu, baja en sal (16 g)
½ cda.Aceite de oliva (6,8 g)
Para las semillas de calabaza trufadas
150 gSemillas de calabaza, secas
½ cda.Aceite de trufa (6,8 g)
½ cdta.Sal marina (2,5 g)
Decorar y servir
2 hojasSalvia (0,25 g)
1 cda.Perejil, fresco (3,8 g)

Utensilios de cocina

  • exprimidor de cítricos
  • cortador en espiral
  • pelador

Tipo de preparación

  • picar o moler
  • plato frío
  • prensar
  • reposar
  • pelar
  • rallar

Preparación

  1. Para los tallarines de apionabo
    Pelar el apionabo y cortarlo en bastoncillos largos con un cortador en espiral. Mezclar las tiras de apionabo con zumo de limón, aceite de oliva y sal marina y dejar que reposen durante unos diez minutos. Retirar el exceso de líquido antes de incorporar el resto de los ingredientes.

    En la receta aparece indicado un apionabo grande. Como el tamaño suele variar, puede utilizar un apionabo y medio si ve que es pequeño.

    En la receta original las cantidades de aceite y de sal son el doble que las que nosotros hemos indicado. Lo mismo sucede en otros pasos de la receta.

  2. Para los champiñones
    Limpiar los champiñones y cortarlos en rodajas finas. Agregarles con la salsa de soja y el aceite de oliva. Dejar que la mezcla repose durante un par de minutos.

    Matthew Kenney recomienda utilizar champiñones portobello. 

    A diferencia de la receta original, en la que emplean salsa de soja tamari sin gluten, nosotros utilizamos una variante baja en sal de la salsa de soja genen shoyu.

  3. Para las semillas de calabaza trufadas
    Mezclar las semillas de calabaza con aceite de trufa y sal.

  4. Decorar y servir
    Colocar en un recipiente las tiras de apionabo, los champiñones y las semillas de calabaza y dejar que reposen durante al menos diez minutos antes de servirlos. Mientras tanto, picar la salvia y el perejil muy finos.

  5. Decorar los «Tallarines de apionabo con champiñones» con las hierbas aromáticas picadas y algunas semillas de calabaza. Justo antes de servir, aliñar con un poco de aceite de trufa.

Recetas con tablas de nutrientes


Comentarios (como invitado) o iniciar sesión
Comentarios Imprimir
Libro
Everyday Raw Detox - Mit über 95 Rohkotrezepten natürlich entgiften, von Matthew Kenney
Everyday Raw Detox
Narayana Verlag GmbH /Unimedica Verlag , Matthew Kenney
Recetas crudas 72 (1), Recetas cocinadas 18 (2)
más fotos (4)
Dónde comprarlo

Matthew Kenney presenta en su libro "Everyday Raw Detox" muchas recetas de alimentos crudos que ayudan a desintoxicar nuestro cuerpo.

Desafortunadamente, solo podemos presentar el interesante libro en alemán.Pero al menos también existe en inglés.

Matthew Kenney presenta en su libro "Everyday Raw Detox" muchas recetas de alimentos crudos que ayudan a desintoxicar nuestro cuerpo.

... more

Observaciones sobre la receta

Las semillas de calabaza trufadas y la salvia hacen que estos tallarines de apionabo nos recuerden a Italia. Se trata de una gran alternativa a la pasta.

Champiñones: el champiñón es el hongo más extendido. La carne de este hongo redondeado es blanca, firme y tiene un sabor suave. Los champiñones se pueden comer cocidos, fritos o, incluso, crudos en ensalada. Los champiñones portobello son menos sensibles a los golpes y tienen más sabor que los champiñones blancos.

Aceite de trufa: El aceite de trufa industrial no tiene por qué llevar trufa o se puede elaborar con variedades más baratas y con menos sabor. Estos sabores se consiguen a partir de sustancias aromatizantes idénticas a las naturales, como las que se pueden observar en las trufas, como el bis(metiltio)metano, que se obtiene de forma industrial a partir de gas licuado. (Traducción del artículo de Wikipedia en alemán).
La designación «sustancias aromatizantes naturales» hace referencia a que el aroma tiene origen vegetal u animal y se ha extraído mediante procesos físicos o biológicos. Sin embargo, no implica necesariamente que el aroma se haya extraído del elemento al que dice saber. Por ejemplo, el aroma de frambuesa se obtiene de la madera de cedro. El aroma de trufa solo procede de verdad de la trufa si aparecen las palabras «aroma de trufa» específicamente. Por otro lado, podemos encontrar las sustancias aromatizantes idénticas a las naturales, que se elaboran total o parcialmente a partir de síntesis químicas y cuya estructura química coincide con la del aroma natural. Por último tendríamos los aromas artificiales, que se podría decir que son «inventados». El aceite de trufa ecológico contiene aromas naturales. Si no quiere gastarse demasiado dinero en aceite de trufa que de verdad contenga trufa, puede prepararlo usted mismo en casa. Véase el apartado «consejos».

Apionabo: es una variante del apio común. Al igual que las otras dos variantes del apio, se consume como verdura. El apionabo es sabroso y, gracias a sus aceites esenciales, estimula el apetito y favorece la digestión. En medicina natural se utiliza para tratar el reuma, problemas gástricos e intestinales y enfermedades del riñón y la vejiga. Los apinabos pelados pierden color enseguida. Una opción para evitarlo es rociar un poco de zumo de limón por encima del bulbo crudo o agregar algo de vinagre o zumo de limón al agua de la cocción.

Nosotros no consideramos la salsa de soja como un alimento crudo ya que, durante el proceso de elaboración, lo normal es que la soja se caliente. Esto se debe a que las leguminosas verdes de cualquier tipo resultan tóxicas para los seres humanos por la fasina, una glucoproteína que contienen. Si desea saber más, visite nuestra página sobre el ingrediente. Asimismo, comprenderán que nosotros modifiquemos la clasificación de las recetas que aparecen como «crudiveganas» y las ubiquemos en la sección de «veganas cocinadas».

Reducir la cantidad de sal y aceite: por motivos de salud hemos reducido las cantidades de sal y de aceite. Si desea saber más sobre este tema, eche un vistazo a nuestra reseña del libro Sal, azúcar y grasas de Michael Moss.

Consejos

Preparar aceite de trufa casero: limpiar diez gramos de trufa y cortarlos en rodajas muy finas con un rallador o una mandolina. Colocar la trufa en una botella esterilizada junto con 100 mililitros de aceite vegetal (por ejemplo, aceite de canola, aceite de cardo o aceite de girasol) y cerrarla. Almacenar el aceite en un lugar fresco y oscuro. Pasada una semana, el aroma de la trufa se habrá traspasado al aceite y ya estará listo para utilizarse. Además, también podrá emplear las láminas de trufa para condimentar otros platos. Este aceite se conserva en perfectas condiciones durante varios meses (como máximo, un año) si se guarda en la nevera.

Limpiar los champiñones: la mejor manera de limpiar los champiñones es con un pincel cuando están secos. Si parte de la suciedad se le resiste, utilice agua, pero no los deje en remojo, ya que los champiñones absorben el agua con mucha facilidad. Además, siempre deben conservarse a baja temperatura y protegerse de la humedad, ya que si no, se echan a perder muy rápido.

Preparación alternativa

Trufa: si quiere un sabor a trufa más intenso, utilice trufa fresca en lugar de aceite.

Encontrar recetas