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Melisa, hoja de limón, cruda

La melisa u hoja de limón es la especie del género Melissa más conocida. Cruda o seca, se utiliza para aromatizar, pero también como planta medicinal.

De los cuatro tipos de melisa (Melissa) que se extienden por las zonas templadas de todo el mundo, la hoja de limón es la más conocida. Especialmente la melisa cruda o fresca contiene un aceite esencial muy eficaz que tiene propiedades digestivas, antimicrobianas y relajantes.

Usos culinarios:

¿La melisa se puede comer cruda? En cocina se aprovechan sobre todo las delicadas hojas crudas. Estas desprenden un refrescante e intenso aroma a limón que pierden al cocerlas. Por eso, lo mejor es añadir las hojas tiernas picadas muy finas o recién recolectadas poco antes de servir el plato. La hoja de limón es especialmente aromática antes de que se produzca la floración.1,2,3

¿Qué puedo preparar con melisa? Las hojas y flores de la melisa se emplean para refinar ensaladas, requesones, platos crudos, sopas fría de hierbas aromáticas, salsas, setas y chutneys. Su delicado aroma a limón también combina con recetas dulces como postres, ensaladas de frutas, jaleas, confituras y compotas. Los sorbetes, siropes, limonadas de hierbas aromáticas, ponches e infusiones de melisa con hielo son muy refrescantes. Además, las hojas recién cortadas se pueden macerar en aceite o vinagre. Como condimento, lo mejor es utilizar las hojas, ya sean frescas o secas.1,2,3

Para preparar un rápido pesto vegano, triture hojas de melisa y anacardos con aceite de oliva y un poco de sal.

Receta vegana de limonada de hierbas aromáticas con melisa:

Según sus preferencias personales, cocer varias hierbas aromáticas comestibles: melisa, tomillo limonero o tomillo, salvia de los prados o salvia, menta de cualquier tipo, así como romero junto con zumo de manzana y dejar que la mezcla repose durante al menos treinta minutos.4

Una vez enfriada y filtrada, agregar a la decocción de hierbas aromáticas agua mineral o agua del grifo y un poco de cáscara de limón rallada. Otra opción es utilizar zumo de limón, de naranja o de uva. Para refinar el sabor de la limonada, puede añadir bayas de enebro trituradas, nuez moscada o vainilla. Conseguirá darle un toque asiático si incorpora un poco de hierba limón o de cilantro. En un recipiente hermético y dentro de la nevera, esta limonada de hierbas aromáticas se conserva en perfectas condiciones durante tres o cuatro días.4

Receta de infusión (fría) de melisa:

En las infusiones de melisa, siempre es preferible utilizar las hojas frescas en vez de las deshidratadas, pues darán mejor sabor.5 Se bebe repartida a lo largo del día o se toma una taza por la noche.6

Si va a prepararla con hojas frescas, necesitará dos puñados de melisa por litro. Dejar que la infusión repose durante unos 20 minutos.3 Si utiliza hojas de melisa secas, rociar 1,5-4,0 gramos (1 cucharadita = 1,0 g) de la hierba medicinal finamente cortada con agua hirviendo y cubrir el recipiente. Pasados cinco o diez minutos, colar la infusión.3,7

Si la quiere utilizar como baño, cocer 50-60 gramos de hojas de melisa en un litro de agua y dejar que la decocción repose durante diez minutos. Una vez colada, agregarla al agua del baño.6

Adquisición. ¿Dónde comprarla?

Las hojas como tales son difíciles de encontrar en supermercados como Hipercor, Mercadona, Simply, Lidl o Alcampo en España. Lo que sí podrá adquirir son gran cantidad de productos que la incluyen: caramelos, infusiones o mezclas de hierbas aromáticas, entre muchos otros. Lo mismo sucede en supermercados latinoamericanos como Wong, Chedraui, HEB, Jumbo o Carulla. Tendrá más posibilidades de localizar hojas frescas y deshidratadas en herbolarios, tiendas de infusiones o de productos ecológicos o por Internet. En la medida de lo posible, escoja siempre alternativas orgánicas y de cultivo local.

La melisa es componente fundamental de muchas mezclas de infusiones habituales (hasta 30 gramos por cada 100 gramos). Por ejemplo, la encontrará en infusiones digestivas (melisa, menta y manzanilla), relajantes, para dormir o calmar los nervios (melisa, valeriana, hipérico, lúpulo, lavanda).7,8 Para mitigar los nervios en el estómago, la melisa se combina con manzanilla, alcaravea, hinojo y anís. Disfrute de los momentos de relajación con una equilibrada mezcla de melisa y té verde o blanco.9

La melisa se puede comprar en maceta o fresca (aunque es difícil). En tal caso, deberá prestar atención a la firmeza de los tallos y de las hojas para garantizar su frescura.3

Las farmacias y comercios en línea suelen ofrecer numerosas preparaciones farmacológicas que la contienen: extractos de las hojas de melisa frescas, destilados, aceites, extractos secos o espesos, así como distintas combinaciones en productos sedantes (medicamentos tranquilizantes), antiespasmódicos (anticonvulsivos) y antigripales.7

El verdadero aceite de melisa es difícil de encontrar en los comercios de a pie, ya que las hojas no son ricas en aceites, lo que hace que sea un producto caro. A veces se comercializan «aceites de melisa» que en realidad son una combinación de aceites similares (del género Cymbopogon, que pertenece a la familia de las Poaceae).7 Cuando adquiera productos y medicamentos elaborados, es importante que preste atención a la lista de componentes. Un popular sustituto del aceite de melisa es el aceite de citronela.9

Particularmente raras de encontrar son las flores de melisa, cuyo aceite esencial se compone de unas 160 sustancias. Su composición es diferente a la del aceite esencial de las hojas.5

También encontrará «tónicos de melisa» donde las hojas de melisa destiladas apenas suponen un pequeño porcentaje del producto final. Además, este tipo de preparaciones suelen caracterizarse por la importante cantidad de alcohol que contienen, por lo que su uso médico no siempre está justificado. Las tinturas no solo son mucho más útiles, sino también más eficaces que los tónicos de melisa e, incluso, que las infusiones, ya que la concentración del valioso aceite esencial es mayor en el caso de las tinturas.6

La planta silvestre. Temporada:

En Europa Central, la melisa u hoja de limón crece entre la maleza, en suelos nutritivos como los que podemos encontrar en claros de bosques o vías forestales. Prefiere los lugares cálidos y secos, con suelos ricos en humus, arenosos o arcillosos.1,2

Esta planta perenne puede llegar a vivir entre 25 y 30 años y alcanza alturas de 20 a 90 centímetros. De su rizoma nacen pequeños retoños subterráneos. Todas las partes verdes de la planta desprenden un aroma cítrico al contacto.2,10

Se trata de una planta poco velluda y cuyos tallos erguidos se ramifican. Las hojas crecen de forma opuesta y tienen los bordes toscos y aserrados.2

Temporada: la melisa u hoja de limón resulta especialmente aromática antes de la floración, por lo que en Europa el principal periodo de recolección tiene lugar antes de que esta se produzca, entre los meses de mayo y junio y hasta agosto o septiembre. Las flores están dispuestas en verticilastros. Las semillas, cuyo tamaño recuerda a las de mostaza, son de color castaño y se vuelven viscosas con la humedad.2,11

Conservación:

Las hojas frescas deben utilizarse rápidamente. Las flores cortadas se conservan durante unos días si las coloca en un recipiente con agua.12,13

La manera más sencilla y antigua de almacenar las hierbas aromáticas es secándolas. Durante el proceso, la melisa pierde el 80-90 % de su peso. Una vez deshidratada, se conserva en perfectas condiciones durante un año. Pasado ese tiempo, pierde tanto sabor como propiedades medicinales.13

Las hojas de melisa secas deben guardarse en un recipiente hermético y protegerse de la luz solar y de la humedad. Como recipientes adecuados podemos utilizar, por ejemplo, botes de vidrio marrón o latas de metal. No las guarde en recipientes de plástico, pues estos tienen su propio sabor y puede afectar a las hierbas aromáticas, sobre todo si son ricas en aceites esenciales.14

¿La melisa fresca se puede congelar? En vez de secarla, también puede congelarla. Para ello, picar la melisa y dividirla en porciones, bien en bolsas de plástico o en bandejas para cubitos de hielo. Además de la melisa, la albahaca, el estragón, el eneldo, el perejil, el cebollino o el tomillo también se pueden congelar.13

Composición. Valor nutricional. Calorías:

La melisa está compuesta por 7-11 % de ácidos hidroxicinámicos (ácidos fenólicos), siendo el principal componente el ácido rosmarínico (presente en muchas lamiáceas). También contiene 0,5 % de flavonoides, triterpenos, 1,3-benzodioxol, que es un potente antioxidante, y 0,05-0,3 % de aceites esenciales, siendo el citral y el citronelal los más relevantes.7

Asimismo, se compone de sustancias amargas, taninos, resinas, mucílagos, glucósidos y saponinas.1

Entre los distintos extractos de hoja de melisa existen diferencias notables en los porcentajes de ácido rosmarínico (0,9-2,8 %), de taninos (3,6-13,2 %) y la cantidad total de flavonoides (0,3-0,45 %), por lo que se hace necesaria una estandarización. Estas diferencias también explican la dispar efectividad de las infusiones de melisa caseras.5 Según la Farmacopea Europea, deben contener al menos un 1 % de ácido rosmarínico.7

Aspectos relacionados con la salud. Efectos:

¿Cómo de saludable es la melisa? Los efectos analgésicos y calmantes (sedativos) de la hoja de limón se constataron en estudios con animales. También se pudieron comprobar histológicamente sus propiedades antiulcerosas (prevención de la aparición de úlceras). Estas probablemente se deban a la acción antioxidante de los flavonoides. Asimismo, el efectivo aceite de melisa relaja la musculatura intestinal.7,8

¿Qué efectos tiene la infusión de melisa? Los extractos acuosos de melisa son antivirales y actúan, entre otros, contra el herpes simple, la gripe y los llamados mixovirus, así como el VIH-1. En este caso, el extracto inhibe la adsorción (fijado) del virus y retrasa la entrada del mismo en las células.7

En uso local, la efectividad del extracto de melisa al 1 % frente al herpes labial se pudo constatar en estudios clínicos controlados. Tras cinco días de tratamiento, el retroceso del herpes fue mayor con crema de melisa que con aciclovir.7 La infusión de melisa no es suficiente en tratamientos antivirales. Para ello se utilizan cremas que contienen un extracto estandarizado con un porcentaje mínimo constante de ácido rosmarínico.5

Peligros, intolerancias y efectos secundarios:

No se conocen contraindicaciones, efectos secundarios o interacciones por el uso de melisa (hoja de limón).5

El aceite esencial de melisa debe utilizarse siempre diluido. De otra manera, puede provocar irritación de la piel y de las mucosas.8

Usos medicinales:

En el año 1988, la Verband Deutscher Drogisten (Asociación Alemana de Drogueros) eligió la melisa como planta medicinal del año.2 Hoy en día, tanto las hojas (Melissae folium) como el aceite esencial (Melissae aetheroleum) se utilizan con fines farmacéuticos.

Entretanto, podemos encontrar completas monografías sobre la melisa como la del Comité de medicamentos a base de plantas (HMPC, por sus siglas en inglés), la de la Cooperativa Científica Europea de Fitoterapia (ESCOP), la de la Comisión E alemana (comisión científica independiente del actual Instituto Federal de Medicamentos y Productos Sanitarios o BfArM, por sus siglas en alemán), así como la de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en la que se describen los usos y aplicaciones conocidos de la melisa.

¿La melisa es buena para el estómago? El HMPC ha reconocido la eficacia de la melisa como remedio natural tradicional para aliviar los síntomas del estrés, ayudar a conciliar el sueño y mitigar los espasmos gastrointestinales.7

La ESCOP la indica para el cansancio, la intranquilidad y la irritabilidad. La melisa u hoja de limón se puede emplear para el tratamiento sintomático de la indigestión y para su uso externo sobre el herpes labial.7

Por su parte, la Comisión E alemana reconocía el uso de la melisa en trastornos del sueño relacionados con los nervios y trastornos gastrointestinales funcionales.7

El Instituto Federal de Medicamentos y Productos Sanitarios (BfArM) ha aprobado un medicamento de melisa para el tratamiento externo del herpes simple HSV-1 y HSV-2.7

Medicinal popular. Naturopatía:

Los antiguos griegos y romanos ya utilizaban la melisa como especia y planta medicinal. En el siglo XVII surgieron algunos tónicos de melisa (los precursores de lo que en España conocemos como «agua del Carmen»).3

La melisa se utiliza desde el siglo XV como calmante, antiespasmódico, digestivo y antiflatulento. Este tradicional remedio natural también se emplea para tratar los resfriados y la gripe como sudorífero, tranquilizante y tonificante. Está indicado para mejorar la circulación y aliviar las palpitaciones, así como la inquietud, la irritabilidad, las migrañas, la histeria, la melancolía, la gota, el reuma y los nervios gástricos.7,9

Por sus efectos antiespasmódicos, la melisa se utiliza para cualquier molestia que derive de contracturas o calambres, como pueden ser los dolores menstruales o los dolores de cabeza, entre otros.6,7

De forma externa, la melisa se usa en picaduras de insectos, heridas, úlceras, hematomas y contusiones, así como para el dolor de oídos o de muelas.1,9

En las mujeres, la respuesta fue especialmente buena para aliviar las molestias asociadas al síndrome premenstrual (SPM) y en el acné.9

Los baños con melisa se utilizan para bajar la inflamación de la piel y de los órganos genitales, pero también para relajarse.15

Origen:

Es probable que la melisa u hoja de limón sea nativa del Mediterráneo oriental (los Balcanes y Asia Menor), es decir, de Asia occidental. Su área natural se extiende desde Anatolia por la zona del Cáucaso, Irak, Irán y hasta Pakistán. Hoy en día, la melisa es una planta común en las regiones templadas y cálidas del planeta, donde suele crecer silvestre.2,7

Según el artículo de Wikipedia en alemán, las cuatro especies del género Melissa (Melissa axillaris, Melissa flava, Melissa yunnanensis y Melissa officinalis L.) se extienden por Eurasia y África del Norte.2

Cultivo en maceta o en el jardín:

La melisa u hoja de limón se puede cultivar en lugares cálidos, parcialmente soleados y protegidos, bien en el propio jardín o en una maceta. La tierra debe ser porosa y tener una textura limosa y arenosa. Para fertilizarla, puede utilizar tanto compost como mantillo.7,12

La planta debe cortarse a 10 centímetros sobre el suelo antes de la floración, que se produce en primavera. Por un lado, la necesidad de brotar de nuevo es particularmente fuerte en esos momentos y, por otro lado, es cuando más aromática resulta la melisa. Se puede recolectar dos o tres veces hasta finales de septiembre.2,12

Cultivo y recolección:

En el ámbito comercial, la melisa u hoja de limón es un cultivo perenne que se puede recolectar hasta tres o cuatro veces al año antes de la floración con motosegadoras o recolectoras. El rendimiento de los cultivos oscila entre las 15 y las 30 toneladas de hojas por hectárea.2

El cultivo de la melisa tiene lugar en Europa central, Europa occidental (sobre todo en España y el sur de Francia), así como en Europa del este. Las importaciones también provienen de esas mismas regiones que acabamos de mencionar.7

Peligro de confusión:

La melisa u hoja de limón se puede confundir con algunas mentas (Mentha citrata) o con otras especies del género Melissa. Sin embargo, dicha confusión no entraña ningún tipo de peligro, pues todas ellas son comestibles.

A diferencia de la menta, las flores de la melisa son blancas y no tiene el tallo rojizo. La melisa se puede distinguir de otras especies del género por su aroma cítrico.14

Protección de los animales y de las especies. Bienestar animal:

La floración de la melisa tiene lugar entre los meses de mayo y junio y hasta agosto o septiembre. Las flores, con su nutritivo néctar de verano, son una gran fuente de alimento para las abejas, pero también para las polillas. Utilizamos el término «melíferas» para reunir a todas aquellas plantas que sirven de alimento a las abejas en forma de néctar, polen o ligamaza. El valor del néctar de melisa es elevado, y el del polen, medio (escala del valor del néctar y del polen: ninguno, reducido, medio, elevado, muy elevado). La melisa se cultiva desde la Antigüedad como pasto para las abejas.2,11

Antes, las colmenas se frotaban con la sabia de la melisa para evitar la propagación de enfermedades gracias a sus propiedades antisépticas.10

Información general:

La melisa (Melissa officinalis L.). es la especie más conocida del género Melissa, que pertenece a la familia de las lamiáceas (Lamiaceae). Así, en español no deberemos confundir la planta con el género.2,10

Melissa proviene del griego «meliteion». «Meli» significaba «miel», por lo que el nombre hace referencia a su uso como pasto para las abejas. El apellido officinalis es un epíteto latino medieval que se traduce por «oficinal» y que denota especies, principalmente plantas, que se utilizan en medicina y herbolaria.16

Otros nombres:

En español, la melisa recibe numerosos nombres comunes que podemos encontrar en el artículo de Wikipedia: abejera, abeyera, albedarumbre, apiastro, bedarxnjí, cidronela, cidronella, citraria, hierba cidra, hierba huerto, hierba limonera, hierba luna, hoja de limón, limoncillo, limonera, limonera borde, melisa, melisa oficinal, te de calazo, torojil, torongil, torongil cidrado, torongil de limón, torongilla, torongina, toronja, toronjí, toronjil, toronjil falso, toronjina, verde-limón y yerba cidrera.17

En inglés, se conoce principalmente como «melissa», pero también como «balm», «sweet balm», «lemon balm» o «common balm».

Bibliografía:

17 fuentes

  1. Fleischhauer, S. G., Guthmann, J., Spiegelberger, R. Enzyklopädie. Essbare Wildpflanzen. 2000 Pflanzen Mitteleuropas. 1ª edición Aarau; 2013. Editorial AT.
  2. Wikipedia en alemán: Zitronenmelisse.
  3. bzfe.de Zitronenmelisse. Frisches Aroma für die Küche.
  4. bzfe.de Selbstgemachte Kräuterlimonade. Erfrischung für warme Tage.
  5. Schilcher H., Kammerer S., Wegener T. Leitfaden Phytotherapie. 3ª edición. Múnich; 2007. Elsevier GmbH.
  6. Niederegger, Oswald; Mayr, Christoph. Heilpflanzen der Alpen. Gesundheit aus der Natur von A bis Z. Innsbruck; 2006. Editorial Tyrolia.
  7. Blaschek, W. (Herausgeber). Wichtl –Teedrogen und Phytopharmaka. Ein Handbuch für die Praxis. 6ª edición. Stuttgart; 2016. Wissenschaftliche Verlagsgesellschaft mbH.
  8. apotheken-umschau.de Zitronenmelisse.
  9. Prof. Dr. Gerhard, Ingrid; von Ganski, Natascha. Die neue Pflanzenheilkunde für Frauen. 1ª edición Múnich; 2011. Editorial Zabert Sandmann GmbH.
  10. Wikipedia en alemán: melissen.
  11. Kremer, Bruno P. Mein Garten – Ein Bienenparadies. 2ª edición. Berna; 2018. Editorial Haput.
  12. bzfe.de Melisse - Melissa officinalis L.
  13. bzfe.de Gartenkräuter ernten und konservieren. Ideales Erntestadium abwarten.
  14. ugb.de Kräuter trocknen: Sommerliche Vielfalt aufbewahren.
  15. awl.ch Melisse, Zitronenmelisse – Melissa officinalis.
  16. Wikipedia en español: oficinal.
  17. Wikipedia en español: Melissa Officinalis.