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Copos de chile

Los copos de chile pueden contener las semillas del chile. Al igual que el chile en polvo, los copos de chile aumentan la pungencia de platos y salsas.

Los copos de chile son chiles picados de forma irregular. Hay productos que no contienen las semillas, de forma que se consigue un sabor picante, pero no muy fuerte. Sin embargo, otros sí que mantienen las semillas y, por consiguiente, resultan mucho más picantes.

Información general sobre los pimientos:

Del artículo de Wikipedia en español: «Capsicum es un género de plantas angiospermas, dicotiledóneas nativo de las regiones tropicales y subtropicales de América y que pertenecen a la familia de las solanáceas. Comprende 40 especies aceptadas, de las casi 200 descritas, herbáceas o arbustivas, generalmente anuales, aunque las especies cultivadas —prácticamente en el mundo entero— se han convertido en perennes en condiciones favorables. Corresponden a los ajíes, chiles, guindillas o pimientos —entre otros muchos nombres comunes».

Usos culinarios:

Traducción del siguiente artículo «zauberdergewuerze.de/Chiliflocken» en alemán: «Los chiles se pueden comer frescos o secos, aunque también se utilizan para condimentar. A veces, los chiles maduros secos se trocean para convertirlos en copos de chile que después tienen diversos usos culinarios. Asimismo, los copos de chile suelen utilizarse para fabricar la mayoría de las salsas y pastas de chile, pero también para condimentar embutido y encurtidos. En la cocina del día a día, los copos de chile se usan para sazonar guisos de distintos tipos y sopas. Su sabor combina muy bien con el del ajo y el del jengibre fresco. Además, son muy sencillos de utilizar y aportan pungencia y un aroma picante a los platos. Los copos de chile no pierden parte de su aroma con el calor, por lo que se pueden emplear durante la cocción. Por otro lado, tanto los chiles como los copos de chile también se utilizan para preparar postres, sobre todo en combinación con frutas como las fresas, que es cuando mejor se aprecian todos los matices que aportan».

Pungencia y capsaicina:

Del artículo de «es.wikipedia.org/wiki/Capsaicina»: «El compuesto químico capsaicina o capsicina2 (8-metil-N-vanillil-6-nonenamida) es una Oleorresina, componente activo de los pimientos picantes (Capsicum). Es irritante para los mamíferos; produce una fuerte sensación de ardor (pungencia) en la boca. La capsaicina y otras sustancias relacionadas se denominan capsaicinoides y se producen como un metabolito secundario en diversas especies de plantas del género Capsicum».

Origen: «La capsaicina se produce sobre todo en la placenta y en las paredes de separación del chile. Al contrario de lo que se cree, las semillas de chile contienen bastante menos capsaicina que otras partes del chile y la concentración de la misma depende de lo cerca que las semillas se hayan desarrollado de la placenta y de las paredes de separación *».

Propiedades: «Los capsaicinoides son incoloros y relativamente estables a los cambios de temperatura, es decir, que no se pueden eliminar mediante procesos de cocción o congelación. Los capsaicinoides se disuelven en etanol y grasas, pero no en agua. Tienen propiedades antibacterianas y fungicidas y, por lo tanto, son conservantes *».

Preparar aceite de chile:

Si desea elaborar aceite de chile, coloque en un recipiente de cristal 250 mililitros del aceite de su elección y añádale una cucharada sopera de copos de chile. A continuación, cierre bien el recipiente y deje que el aceite repose durante un par de días. Dado que la capsaicina es soluble en grasas, los copos de chile irán desprendiéndola durante el reposo y se la transmitirán al aceite. De esta forma obtendremos aceite de chile.

Precauciones con la capsaicina:

Tal y como sucede con otros alimentos y productos que contienen capsaicina, después de manipular copos de chile es importante lavarse correctamente las manos para que esta no entre en contacto con las mucosas.

«Es muy importante lavarse las manos con aceite, grasa o alcohol tras manipular chiles, ya que la capsaicina no es soluble en agua y, por lo tanto, no desaparece con un simple enjuagado. Otra opción es utilizar guantes de plástico para manipular los chiles más picantes, ya que el chile puede dar lugar a irritaciones una vez entra en contacto con los ojos, las mucosas o la piel *».

Nota: * = Traducción del artículo de Wikipedia en alemán