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Veraniega sopa okroschka rusa crudivegana con calabacín

Esta veraniega sopa okroschka es una variante crudivegana de la sopa rusa y lleva calabacín, pepino, pimiento, rábanos y hierbas aromáticas.
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crudiveganas

20min baja  
  Agua 91,7 %  58/13/29  LA (0.9g) 8:1 (0.1g) ALA


Ingredientes (para personas, )

Para la sopa
1 Calabacín, con piel, crudo (196 g)
1 Limón, crudo, sin cáscara (58 g)
2 dientesAjos, crudos (6 g)
200 mlAgua potable (200 g)
1 pizcaSal de mesa (0,4 g)
1 pizcaEspecias, pimienta negra (0,1 g)
Para la guarnición de la sopa
1 Pepino con piel, crudo (458 g)
1 ramaRabanito, crudo (70 g)
1 Pimiento amarillo, crudo (157 g)
1 Aguacate crudo (201 g)
2 Cebolletas, solo tallo y hojas (24 g)
1 tazaEspinacas crudas (30 g)
1 ramilletePerejil, fresco (1 g)
¼ ramaEneldo, fresco (6,2 g)

Utensilios de cocina

  • batidora de vaso o robot de cocina (amasar, mezclar, etc.)
  • nevera
  • exprimidor de cítricos
  • pelador

Tipo de preparación

  • picar o moler
  • plato frío
  • mezclar
  • prensar
  • refrigerar
  • degustar
  • hacer puré
  • mondar
  • pelar

Preparación

  1. Para la sopa
    Pelar los calabacines y trocearlos en daditos. Exprimir los limones y reservar el jugo para más adelante. Pelar el diente de ajo. 

    En la receta original se pueden añadir de forma opcional 50 gramos de anacardos en remojo (puestos en remojo aprox. 20-30 minutos) para 3 o 4 raciones. Con ellos conseguimos que la sopa quede más cremosa.

  2. Triturar los ingredientes recién preparados con agua, sal y pimienta hasta conseguir un líquido homogéneo. A continuación, condimentar y volver a triturar para mezclar todo bien.

    La bloguera recomienda utilizar sal negra Kala Namak, que tiene sabor a huevo y acerca sorprendentemente esta alternativa vegana a la versión original de la okroschka.

    La sopa de la receta original es muy líquida, pero la bloguera la prefiere más cremosa. Puede regularlo añadiendo más o menos agua, ya que además la receta original no incluye ninguna indicación al respecto.

  3. Guardar la sopa en la nevera para que se enfríe mientras prepara la guarnición.

  4. Para la guarnición de la sopa
    Trocear los pepinos, los rábanos, los pimientos y los aguacates en dados. Picar muy finos el cebollino, las espinacas y las hierbas aromáticas. Mezclar bien todos los ingredientes en un cuenco grande.

    Además de perejil y eneldo, puede emplear cualquier otra hierba aromática. La receta original no incluye ninguna indicación precisa sobre las cantidades de hierbas aromáticas y cebollino.

    Según la bloguera, si no tiene pimiento naranja a mano, un pimiento rojo también encaja con la receta.

  5. Decorar y servir
    Servir la guarnición en los distintos cuencos (un cuenco por ración). Verter la sopa por encima, mezclar bien y decorar al gusto con las hierbas aromáticas.

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Observaciones sobre la receta

Esta veraniega sopa okroschka es una variante crudivegana de la sopa rusa y lleva calabacín, pepino, pimiento, rábanos y hierbas aromáticas.

La okroschka es un plato nacional ruso. Esta alternativa vegana no contiene algunos de los ingredientes típicos, como crema agria (o suero de leche o kéfir), embutido ni huevo.

Tamaño de las raciones: la receta original está planteada para tres o cuatro comensales. Según las cantidades, puede ser entrante o plato principal. Si la sirve como principal, es un plato muy poco calórico.

Perfil nutricional: si tomamos como referencia las Cantidades Diarias Orientativas, una ración cubre las necesidades diarias medias de vitamina C, aporta más del 100 % de las de vitamina K y alrededor del 50 % de las de ácido fólico. La proporción de ácido linoleico (LA) y ácido alfa-linolénico (ALA) es de 8:1, por lo que supera la proporción máxima recomendada de 5:1. Sin embargo, las cantidades absolutas son tan mínimas que este dato se puede pasar por alto. El plato aporta 133 kcal por ración, por lo que es poco energético.

Calabacines: son fáciles de digerir, bajos en calorías y muy ricos en vitaminas. Tenga cuidado si el calabacín sabe amargo, ya que este sabor amargo se debe a las cucurbitacinas, unos compuestos tóxicos que pueden dañar las mucosas estomacales e intestinales. El cultivo propio de este vegetal puede aumentar la cantidad de compuestos tóxicos por el riesgo de cruce.

Pepinos: en función del uso que se le quiera dar, distinguimos entre pepinos de ensalada y pepinillos para conserva. Por su porcentaje de agua (entre el 90 y el 96 %), es una hortaliza muy refrescante y baja en calorías. En los países europeos, el pepino suele consumirse en ensalada, pero es habitual que en países del este y del sur de Asia se utilice como guarnición.

Rábanos: el sabor característico del rábano se debe a sus aceites de mostaza. Estos se producen a partir de los glucósidos de aceite de mostaza cuando se lesiona el fruto (por ejemplo, un mordisco).

Aguacate: la nutritiva pulpa del aguacate es verde o dorada y tiene una consistencia suave, casi cremosa. Contiene mucha grasa y es rico en ácidos grasos insaturados y potasio.

Espinacas: las espinacas aportan múltiples vitaminas (sobre todo vitamina K, ácido fólico, vitamina E y vitamina C), proteínas y minerales. A pesar de ser ricas en ácido oxálico, el consumo de espinacas crudas no es perjudicial para la salud, siempre que se haga con moderación.

Consejos

Consumo recomendado de espinacas: las espinacas, tanto crudas como cocinadas, no deben guardarse durante períodos largos (aproximadamente una semana) a temperatura ambiente. Las espinacas contienen mucho nitrato, que convierte las bacterias en nitritos perjudiciales para la salud. Esta transformación puede causar problemas principalmente a los niños, puesto que afecta al transporte de oxígeno en el cuerpo. La gravedad de los efectos dependerá tanto de la cantidad consumida como del peso corporal del niño.

Preparación alternativa

Sal Kala Namak y sabor a huevo: la bloguera recomienda utilizar Kala Namak en vez de sal normal. La Kala Namak, también conocida como «sal negra», es una sal artificial. que, a través de sulfatos, consigue un característico olor que recuerda a los huevos duros. A algunas personas este aroma les resulta repulsivo. Tiene un color rosa amarronado cuando está entera, y entre violeta y rosa cuando se tritura.

Añada 50 gramos de anacardos para dar más cremosidad a la sopa. Sin embargo, agregarlos significa que ya no podemos considerar que se trate de una receta apta para crudiveganos, además de que la proporción de ácidos grasos empeora considerablemente.