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La mejor perspectiva para su salud

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Ensalada de pera y rúcula con quinua y aliño balsámico Dijon

El dulzor de la pera y el toque picante de la rúcula combinan a la perfección. Además, la quinua y la manzana mejoran el valor nutricional del plato.
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veganas cocinadas

20min baja  
  Agua 85,5 %  86/10/04  LA (0.7g) 5:1 (0.1g) ALA


Recetas con tablas de nutrientes

Ingredientes (para personas, )

Para la ensalada de pera y rúcula
45 gQuinua, sin cocinar
125 mlAgua potable (125 g)
70 gRúcula, cruda
1 Pera bosc, cruda (179 g)
1 Manzana Granny Smith, cruda, con piel (167 g)
Para la vinagreta balsámica
2 cdtas.Mostaza, amarilla (10 g)
1 cdta.Vinagre balsámico (5,3 g)
1 cdta.Vinagre de vino tinto (5 g)
1 cda.Agua potable (5,8 g)

Utensilios de cocina

  • cazuela
  • escurridor de lechuga
  • cocina (artefacto)

Tipo de preparación

  • cocer

Preparación

  1. Para la ensalada de pera y rúcula
    Colocar en una olla la quinua con unos 125 mililitros de agua. Tapar la olla y llevar el agua a ebullición. Cuando el agua hierva, bajar el fuego y dejar que la quinua cueza a fuego lento durante unos 15 minutos, hasta que los granos estén sueltos y el agua se haya evaporado por completo.

  2. Entre tanto, enjuagar la rúcula y escurrirla. Lavar la pera y la manzana, cortarlas en rodajas y servirlas en los platos.

    También puede utilizar cualquier otra variedad de manzana verde.

  3. Para la vinagreta balsámica Dijon
    Batir la mostaza con el vinagre y el agua.

    Si el aliño está demasiado amargo, refine el sabor con algunas gotas de aguamiel. La autora recomienda utilizar mostaza Dijon para la vinagreta.

    La receta para preparar el aliño balsámico Dijon se encuentra en la página 134 del libro.

  4. Preparar y servir
    Añadir con una cuchara la quinua cocida (templada o fría) a la ensalada y rociar generosamente el aliño por encima.

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Observaciones sobre la receta

El dulzor de la pera y el toque picante de la rúcula combinan a la perfección. Además, la quinua y la manzana mejoran el valor nutricional del plato.

Rúcula: cuando hablamos de rúcula, una de las variedades de lechuga más populares, nos estamos refiriendo a diferentes plantas de la familia de las Brassicaceae. La rúcula es rica en aceites de mostaza, que son determinantes para su aroma especiado y amargo. Debido a su alto contenido en yodo, el consumo de rúcula es recomendable para regular la tiroides. Por otro lado, es preferible utilizar las hojas jóvenes para preparar ensaladas, ya que las más maduras tienen un sabor muy intenso, casi picante. Por lo tanto, estas últimas son más recomendables como condimento. Si las hojas se recogen una vez han florecido, suelen tener un sabor bastante amargo.

Pera bosc: la variedad bosc es un tipo de pera que contiene, al igual que otros «parientes», pocas calorías y muchos oligoelementos y vitaminas. Esta variedad suele ser de tamaño medio o grande, ya que sus frutos tienen una altura de entre nueve y 11 centímetros y un diámetro de entre cinco y siete. En cuanto a la forma, algunas son parecidas a las peras comunes, pero también las podemos encontrar más redondeadas o con forma de botella. La piel es áspera y de color dorado y verde, aunque suele ponerse completamente marrón. La pulpa tiene un color amarillento y es dulce, jugosa y ácida; esta variedad destaca por su delicado aroma. Dado que se trata de una fruta climatérica, las peras siguen madurando tras su recogida.

Quinua: la quinua es un pseudocereal que se puede consumir tanto crudo como cocido. Además, su sabor recuerda un poco al de los frutos secos. Es originaria de los Andes, donde ya se cultivaba hace 6 000 años. Este pseudocereal no contiene gluten y es más rico en proteínas, magnesio y hierro que los cereales que consumimos habitualmente. Además, contiene todos los aminoácidos esenciales, incluida la lisina.

Consejos

Consejos de la autora: «Para ahorrar tiempo, puede cocer la quinua previamente o incluso dejar preparada la ensalada entera. Después, bastaría con agregar el resto de los ingredientes (excepto la vinagreta) y servir la ensalada fría».

Evitar que la pera se ponga marrón: las peras tienden a ponerse de color marrón debido a la oxidación, por lo que lo mejor es comerlas poco después de haberlas cortado o rociarlas con un poco de jugo de limón para que mantengan su color.

Preparación alternativa

Endulzar la vinagreta: si la vinagreta le resulta demasiado amarga, puede refinar el sabor con algunas gotas de aguamiel.

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