Fundación Salud y Alimentación
La mejor perspectiva para su salud
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Batido de manzana y plátano con espinacas y lechuga

Este batido de manzana y plátano con espinacas y lechuga es perfecto para que los niños coman «algo de verde».

crudiveganas

15min baja  
  Agua 91,3 %  90/08/02  LA (0.2g) 1:1 (0.3g) ALA


Ingredientes (para personas, )

Utensilios de cocina

  • escurridor de lechuga
  • batidora de vaso

Tipo de preparación

  • plato frío
  • mezclar
  • pelar

Preparación

  1. Preparar el batido de manzana y plátano
    Pelar los plátanos, trocearlos e introducirlos en la batidora. Lavar minuciosamente las manzanas, dividirlas en cuartos y añadirlas a los plátanos.

    Aproveche también el corazón de la manzana, pues contiene mucho ácido fólico.

  2. Pelar el limón, dividirlo por la mitad e incorporar la pulpa al resto de los ingredientes.

  3. A continuación, lavar las espinacas y la lechuga. Introducir ambos en la batidora, rellenarla con agua y triturar el batido a la máxima velocidad durante un minuto (el batido estará listo cuando aparezca espuma en la parte superior).

    La autora utiliza agua sin gas.

  4. Embotellarlo: disfrutarlo en el momento o guardarlo
    Guarde la cantidad que no vaya a consumir en el momento en una botella de cristal para el día siguiente.

    Con las cantidades que nosotros hemos indicado obtendrá cuatro raciones. Esto significará que necesitará unas tres botellas de cristal de un litro de capacidad.

    Vida útil: en la nevera, el batido se conserva en perfectas condiciones durante tres días, aproximadamente. 

Observaciones sobre la receta

Este batido de manzana y plátano con espinacas y lechuga es perfecto para que los niños coman «algo de verde».

Tamaño de las raciones: con las cantidades indicadas, obtendrá unas cuatro raciones. En la receta original se indican dos.

Perfil nutricional: si tomamos como referencia las CDO, una ración de esta receta cubre seis veces las necesidades diarias de vitamina K y más del 100 % de las de ácido fólico. También aporta más del 60 % de las de vitamina A y de las de vitamina C, tan importante para el sistema inmunológico. La proporción de ácidos grasos omega-6 y ácidos grasos omega-3 es de 1:1, por lo que se encuentra dentro del máximo recomendado de 5:1.

Manzanas: las manzanas crudas (Malus domestica) son ricas en sustancias vegetales secundarias que no solo se encuentran en la pulpa, sino también en el corazón. En la piel, la concentración es incluso cinco veces mayor. Están compuestas por un 85 % de agua y solo aportan unas 60 kilocalorías. En cuanto a las vitaminas, encontramos sobre todo vitamina C, aunque la cantidad varía enormemente según el tipo.

Los plátanos están compuestos por minerales como el potasio o el manganeso, necesarios para el funcionamiento de los músculos y del sistema nervioso, así como para la obtención de energía, el equilibrio electrolítico y la formación de cartílago. Cabe mencionar la cantidad de vitaminas del grupo B que contienen, sobre todo vitamina B6, además de ácido fólico y vitamina C.

Espinacas: las espinacas son ricas en vitaminas (sobre todo vitamina K, ácido fólico, vitamina E y vitamina C), proteínas y minerales. Dentro de los vegetales, destacan por la cantidad de hierro que contienen, aunque esta no sea nada excepcional. Pese a que contienen mucho ácido oxálico, el consumo de espinacas crudas no es perjudicial para la salud, siempre que se haga con moderación.

Consejos

Diferencia entre zumo y batido: el jugo que obtenemos al licuar una fruta es líquido, mientras que el batido es más bien un puré. A diferencia de los zumos, los batidos se elaboran con la fruta entera y, en parte, también la piel o la cáscara. Así pues, la base de los batidos es la pasta o el puré de la fruta que, según la receta, se puede diluir en mayor o menor medida hasta conseguir una consistencia cremosa.

Desde un punto de vista nutricional, los batidos tienen la ventaja de que durante su elaboración no se pierde ningún nutriente, cosa que sí sucede con los zumos. Cuando ingerimos batidos, también consumimos la fibra. Esta es muy importante para la salud digestiva, pues garantiza que los azúcares de la fruta se metabolicen más lentamente y con más cuidado que en los zumos recién exprimidos. Además, los batidos también resultan más saciantes.

¿Qué debo tener en cuenta si sigo una dieta vegana? En las tablas nutricionales situadas bajo la receta encontrará más información sobre la composición de este batido. Si desea saber más sobre la proporción óptima de ácidos grasos o sobre los errores nutricionales más habituales entre las personas que siguen dietas veganas y crudiveganas, le recomendamos que pinche en el siguiente enlace: La dieta vegana puede no ser saludable. Errores de nutrición.

Preparación alternativa

Tipo de lechuga: no tiene por qué ser lechuga francesa; puede utilizar cualquier otra variedad.