Fundación Salud y Alimentación
La mejor perspectiva para su salud
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Mora, seca

Las moras secas están crudas. Este tipo de baya pierde color durante el secado y tiene un sabor similar al de las pasas, aunque más suave.

Las moras secas tienen menos color que las frescas, pero se transportan mucho mejor, ya que las frescas son demasiado blandas y jugosas y soportan mal el transporte a largas distancias. Antes del secado las encontramos sobre todo en tres colores: blancas, rojas o negras. Se dice que tanto la mora negra autóctona del sureste de África como la mora roja del noreste de África tienen un sabor bastante más intenso que la mora blanca.

Información general:
Del artículo de Wikipedia: «Morus es un género de entre 10 y 16 especies de árboles caducifolios nativos de regiones cálidas y templadas de Asia, África y Norteamérica, siendo la mayoría nativas de Asia.

Hay un género estrechamente vinculado: Broussonetia, conocido comúnmente como morera de papel (en especial Broussonetia papyrifera)».

Composición:
La composición es prácticamente igual que la de las moras frescas si el proceso de secado se ha llevado a cabo de forma cuidadosa, por lo que los valores por cada cien gramos en el caso de las moras frescas deberían ser cinco o seis veces mayores. La pérdida de color se debe a las antocianinas, unos pigmentos hidrosolubles que, según algunos estudios, podrían proteger contra ciertas enfermedades.

Debido a la creciente demanda de colorantes alimentarios naturales, las antocianinas tienen un papel muy relevante en la industria alimentaria.

Usos culinarios:
«La popularidad de las moras secas está creciendo poco a poco. Su sabor es similar al de las pasas, aunque estas apenas dejan regusto. Con el secado, las moras pierden el color y pueden ser de color arenoso o incluso transparente, además de tener la piel exterior áspera.

El zumo de mora se puede encontrar sin problemas en tiendas de alimentación bien surtidas; tiene una consistencia cremosa y tanto el color como el sabor son similares al del zumo de zarzamora, aunque menos ácidos y con un ligero aroma a rosas *».

«Con las moras negras se elabora sirope que después se utiliza para fabricar refrescos *».

Las moras frescas son perfectas para su consumo en crudo, pero también para preparar mermeladas, jaleas o utilizar como ingrediente de cocina.

Usos medicinales:
«Estas frutas se utilizan en la medicina tradicional china. Se dice que ayudan a reducir el nivel de azúcar en sangre y el de colesterol, además de tener efectos mucolíticos *».

Recolección y sabor de la mora fresca:
«Las moras son muy dulces y jugosas; de entre ellas, las blancas son más insípidas, mientras que las rojas y las negras son más aromáticas y tienen un sabor más intenso. Las moras maduran en el árbol durante varias semanas, por lo que no se pueden recoger todas al mismo tiempo. En algunos países se coloca una manta o un plástico debajo del árbol y las moras maduras se recogen según van cayendo, de forma que las que todavía no están listas permanecen en el árbol un poco más. Las moras frescas apenas son relevantes en el mercado, ya que son muy blandas y jugosas para el transporte y se estropean muy rápido *».

Expansión:
«Con doce especies, el género se extendió originalmente por las regiones templadas y subtropicales del hemisferio norte, a excepción de Europa. Sin embargo, en la época de los romanos las moras ya se habían expandido por las regiones cálidas de Europa, que también son apropiadas climáticamente para la viticultura.

En Europa, las tres variedades más conocidas son la blanca, la negra —ambas procedentes de Asia—y la roja, esta última originaria de América del Norte. Para su cultivo los lugares más apropiados son los que cuentan con un clima templado y están protegidos del viento. Los más favorables son los suelos esponjosos, frescos, profundos, calcáreos y ricos en nutrientes *».

Datos de interés:
«En medicina se toma la forma de la mora como referencia. Por ejemplo, la apariencia de los cálculos biliares se compara con la de la mora, pero también la del óvulo fertilizado en la etapa de las 32 células, es decir, justo después de la fecundación con el esperma y antes de la implantación en el endometrio. En ese momento, al óvulo se le denomina “mórula” *».

Nota: * = Traducción del artículo de Wikipedia en alemán.