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La mejor perspectiva para su salud

6 Antes del cambio

A partir de los 50, o antes si tiene problemas de salud, se recomienda un examen médico rutinario. Para comparar, hágalo también antes del cambio. ¡Es SU vida!

Pares de durmientes de madera en un gran jardín verde como símbolo de nuestro viaje de la vida.© CC-0 1.0, terimakasih0, Pixabay
En esta serie de artículos es posible acceder a la publicación anterior mediante el enlace que aparece más arriba; por ejemplo, si ha llegado hasta aquí a través del motor de búsqueda. Igualmente puede utilizar el enlace de acceso a la publicación siguiente. Se trata de diez documentos interrelacionados sobre alimentación crudista publicados con anterioridad y revisados en el año 2014. El resto de los textos son nuevos.

Resumen

En la mayoría de los casos, las personas que cambian a una alimentación crudista son pacientes que sufren una enfermedad crónica o individuos que viven de un modo especialmente consciente. Las enfermedades graves nos confrontan con la muerte y esta experiencia promueve nuestra conciencia de un modo particular.

Es recomendable determinar los índices de salud –según se describen más adelante– y revisarlos con su especialista, no sólo para realizar una comparación antes del cambio de dieta, sino también para comprobar que no existan problemas no diagnosticados de salud física o psíquica. En caso de padecer una anorexia (anorexia nerviosa), debe solicitar consejo médico durante todo el proceso de cambio de alimentación.

Ideas sobre la conciencia del siglo XVII. Utriusque cosmi maioris scilicet et minoris ...© Public Domain, Robert Fludd, Wikipedia
La alimentación crudista tiene un efecto extremadamente rápido e incide de forma causal sobre varias enfermedades de la civilización. Sin embargo, no todas las enfermedades con los mismos síntomas surgen por las mismas causas. Esta es la razón por la que una curación o una mejora no pueden predecirse a priori, tal y como se suele afirmar. Algunas de las enfermedades de la civilización más habituales presentan una serie de indicios a los que se debe prestar atención.

Si el médico le detecta una enfermedad grave durante la revisión, usted ganará tiempo y podrá tratar el problema con prontitud.

Compruebe si existe una relación de causalidad con su forma de alimentación antes de optar por un tratamiento con medicamentos.

Así, por ejemplo, la hipertensión esencial (enlace en alemán) desaparece en muchos de los casos con un cambio adecuado de la alimentación en unos pocos días y siempre que se mantenga dicha dieta. Un médico probablemente le diga que esto no es posible. En general, no saben lo suficiente sobre nutrición, pero sí se han formado una opinión muy firme al respecto.

Ante una enfermedad existente, sólo debería decidirse por un cambio de dieta si tiene la posibilidad de mantenerla escrupulosamente. Evite una alimentación incorrecta (enlace en alemán) informándose con exactitud.

Una alimentación crudivegana estricta, sin productos lácteos ni cereales, es muy recomendable al principio, mientras descubre las reacciones de su cuerpo. En caso de que dichas reacciones fuesen excesivas, consulte con un médico que posea buenos conocimientos sobre nutrición para que pueda guiarle durante el proceso de cambio.

1. Actuaciones antes de cambiar su dieta

Probablemente no debe esperarse de una persona joven, dinámica y que disfruta de la vida –y que sigue en mayor o menor medida la corriente que marca la sociedad– que sea consciente de lo que es un estilo de vida saludable.

A modo de comparación: los daños mecánicos en la fruta no madura, p. ej. en los plátanos y manzanas, son invisibles. Cuando maduran, estos daños se reflejan en el color negruzco (en los plátanos) o en la podredumbre (en las manzanas).

A las personas nos sucede lo mismo. Los daños sufridos durante la juventud no se observan o no se perciben hasta mucho después. Simplemente compare el aspecto de la piel de los fumadores y de los no fumadores en “la mejor edad”.

El estilo de vida actual genera enfermedades de la civilización desde una edad temprana, aunque a veces permanezcan ocultas. Para que pueda comprobar las diferencias de una alimentación crudista transcurrido cierto tiempo y de un modo que sea objetivo y no sólo subjetivo, le recomiendo que se someta a una revisión médica y que realice una serie de mediciones personales.

Una exploración médica

Como mínimo debe solicitar un análisis de orina y un examen de sangre. Ambos le servirán igualmente para determinar si no existe alguna enfermedad no detectada. Este consejo es especialmente válido si no se ha sometido a un examen médico desde hace años o si no tiene disponible una copia de los resultados (recientes) de sus últimos análisis.

En caso de que la revisión descubra una enfermedad, podrá tratarla mucho mejor si la detecta a tiempo, en lugar de esperar a que aparezcan las primeras molestias o síntomas. Después, es usted quien debe decidir cómo actuar ante el eventual diagnóstico de una enfermedad. Pida consejo a su especialista, pero no se precipite con los medicamentos porque, aunque el médico no las conozca, también existen alternativas.

Gracias a una exploración médica voluntaria habrá ganado mucho tiempo. No obstante, evite aferrarse a las terapias como a un clavo ardiendo.

En muchas enfermedades, la adopción estricta de una alimentación crudivegana produce efectos asombrosos.

Aunque normalmente se precisan 18 meses, es decir, el tiempo necesario para que la mayor parte de las células se haya renovado y sólo quede un reducido número de células que sufran aún las inflamaciones internas generadas por las moléculas de la reacción de Maillard.

Estas afirmaciones se han podido constatar en diferentes informes experimentales, no sólo en los míos. En cualquier caso, no debe "abalanzarse" hacia el crudismo al primer diagnóstico de una enfermedad, ni tampoco seguir ciegamente las recomendaciones de su médico.

En una situación así, la mejor alternativa es solicitar una segunda opinión (enlace en inglés) de un médico que tenga experiencia práctica en terapias con dietas crudistas. A continuación, es usted quien debe decidir si desea adoptar una alimentación 100% crudista y determinar si esta dieta es posible en su situación.

Al fin y al cabo, sólo las personas mentalmente fuertes y con una voluntad firme son capaces de permanecer en un camino que el resto de la sociedad no comprende. ¿Es usted inmune a las opiniones de los demás y cuenta además con una fuerte voluntad? Sin una actitud positiva de su cerebro pensante y de su sistema límbico, no logrará mantener un cambio de dieta continuado en el tiempo. Véase en este sentido cómo influyen las emociones y las pulsiones.

Comida en un plato como una ensalada de verduras sana, fresca y orgánica con brotes en ella.© CC-0 1.0, AmandaE, Pixabay

2. Lo que el médico debería examinarle

Es aconsejable que establezca su estado actual mediante una evaluación de su salud. El médico le recomendará, según la edad, la anamnesis y el estado de su salud, diferentes exploraciones. En cualquier caso, no deberían faltar los exámenes que se citan a continuación.

2.1. Análisis de orina

El análisis de orina (antiguamente uroscopia) efectuado en el laboratorio clínico se realiza normalmente con la orina recogida a mitad de la micción. Según el tipo de exploración se utilizará la primera orina de la mañana o la segunda.

Cada dos meses, o cuando sienta malestar físico, puede obtener los parámetros más importantes de la orina directamente en casa.

Las tiras reactivas de orina

Las tiras reactivas de orina más sencillas (p. ej. Labstix de Bayer) indican los contenidos de proteínas, glucosa, nitritos, cetonas y sangre. Estos parámetros deberían mostrar sólo el primer color de la tira independientemente de la orina utilizada.

La mayoría de estas tiras reactivas indican estos parámetros y, sobre todo, el pH.

El pH de la primera orina de la mañana debería situarse idealmente en un valor entre 6 y 8. Los valores muy por debajo de 7 indican excesiva acidez y muy por encima demasiada alcalinidad.

La escala de pH muestra valores logarítmicos. Así, entre un pH 6 y un pH 7 existe una diferencia de factor 10; el pH 5 sería inferior al pH 7 en un factor 100, etc.

En general puede afirmarse que una alimentación rica en proteínas traslada el pH hacia la acidez y que el consumo de vegetales lo inclina hacia un medio alcalino. El valor del pH depende fundamentalmente de la alimentación y se ve influenciado también por la actividad, las disfunciones del metabolismo y el cáncer.

Poco después de la comida el pH es más alcalino. Personalmente suelo medir mi pH con el Combur 10 Test. Estas tiras reactivas de orina, con respecto a las del Combur 9, miden el peso específico (abreviatura: SG). Debe prestarse atención a los valores reducidos e ingerir líquidos en cantidades suficientes.

Tiras reactivas de orina Combur 10 Test de Roche.© CC-by-sa 2.0, Ernst Erb, Foundation Diet and Health Switzerland

Las tiras reactivas de orina Combur 10 Test muestran los resultados del peso específico (densidad), el valor del pH, los leucocitos, nitritos, proteínas, glucosa, cetonas, urobilinógeno, bilirrubina y glóbulos rojos (eritrocitos), como hematuria microscópica o sangre en la orina (el campo más abajo corresponde a la hemoglobina Hb).

Mediante una alimentación crudista es posible alcanzar estos valores parcialmente incluso sin beber líquidos, dado que los alimentos crudos proporcionan mayores cantidades de agua. No obstante, sobre todo las personas de edad más avanzada con una dieta crudista, deben beber diariamente un litro de agua o de infusiones de hierbas aunque no sientan sed. El volumen de orina diario es el índice relevante.

Puede utilizar un vaso medidor para calcular fácilmente la cantidad de orina y si el volumen de cada micción resulta excesivamente reducido, el médico podrá facilitarle indicaciones sobre el funcionamiento de su vejiga urinaria. En el mejor de los casos se tratará de una vejiga hiperactiva (enlace en inglés). Una micción de 1 a 2,5 litros de orina cada 24 horas corresponde a un valor ideal. El peso específico (densidad) es muy importante y debería situarse aproximadamente en 1.010-1.015 g/l.

Si se presume la existencia de una infección, sobre todo de una infección urinaria (IU), el médico solicitará un análisis de la presencia de bacterias o la determinación del número de gérmenes mediante el test Uricult (Uricult® Roche) o el punctomed Urin-Test® (enlace en alemán) de Dolorgiet, etc.

Si los resultados son positivos, el especialista pedirá un cultivo de la orina y una prueba para determinar la resistencia de los gérmenes a los antibióticos y decidir cuál de ellos debe administrarse. Esta prueba se denomina antibiograma.

El color y la calidad de la orina

Asimismo, pueden resultar significativos el color y la calidad de la orina. El color puede variar según el tipo de enfermedad y ser claro, oscuro, rojo, blanco o negro. Es posible que la orina presente un aspecto espumoso. Tanto el color como la espumosidad se detectan a simple vista. El análisis del laboratorio clínico determinará igualmente el sedimento urinario. La orina debe ser de color amarillo claro y acuosa, sin embargo tenga en cuenta que los alimentos también modifican su aspecto. Por ejemplo, si ha comido remolacha, su orina tendrá un color rojizo.

En cambio, si come espárragos, la orina emitirá al poco tiempo un olor peculiar; esto le sucede a casi un 50% de las personas. El motivo no es la presencia del ácido aspártico (Asp, aspartato), un aminoácido diurético, ni de la arginina o la tirosina. Según el diccionario enciclopédico “Römpp-Lexikon Lebensmittelchemie” (enlace en alemán), el olor se deriva de la eliminación de sustancias como los compuestos químicos de acrilatos de metilo, tiol y azufre, y de tiolpropanatos, metanotiol y azufre. Sin embargo, no todos los organismos las metabolizan por igual. Por otro lado, el ácido aspártico -con el que las células forman proteínas- participa en la formación de glóbulos blancos.

Las sustancias y los gérmenes mencionados anteriormente pueden determinarse a partir del sedimento urinario (enlace en alemán). La información que se obtiene así es muy significativa. Unos valores inadecuados pueden corresponder a diferentes disfunciones, como trastornos circulatorios de los riñones, inflamaciones o enfermedades metabólicas, p. ej., diabetes, trastornos de la formación y degradación de la sangre, etc.

2.2. Examen de sangre

Su médico debe determinar los valores en sangre más importantes realizándole un hemograma completo o uno general. Para ello se precisa una única venopunción (extracción de sangre) en una vena.

Aguja de 0,6 mm de diámetro y tubo flexible para minimizar los daños en la vena

En mi caso particular, suelo pedir al médico la utilización de una aguja de 0,6 mm de diámetro y tubo flexible para minimizar los daños en la vena. Al fin y al cabo, el área afectada es de tan sólo 0,28 mm² en comparación con los 0,64 mm² de una aguja de 0,9 mm que es el diámetro habitual.

Un médico preocupado por el bienestar de su paciente utilizará siempre agujas finas. Debido al tallado de la cabeza de la aguja, la relación entre los valores antes indicados no se corresponde con toda la superficie circular, por lo que la diferencia es algo menor de lo mencionado anteriormente.

Un médico que se preocupa por el bienestar del paciente lleva agujas delgadas, p. 0.6 mm con manguer© CC-by 2.0, Collage Foundation Diet Health Switzerland, Wikipedia

La correspondiente determinación de la velocidad de sedimentación globular (VSG o eritrosedimentación) permite detectar inflamaciones, infecciones, enfermedades reumáticas, señales de cáncer o fuerte anemia. Una detección precoz y una terapia adecuada, en cualquiera de los casos, contribuyen a prevenir males mayores.

La velocidad de coagulación o el tiempo de protrombina (PT) son otros métodos de diagnóstico habituales, así como la utilización del citrato de sodio. La extracción de sangre también se utiliza para analizar los glóbulos rojos y los glóbulos blancos (hematología).

A través de la determinación de los valores individuales de la hemoglobina, los hematocritos –como porcentaje de los eritrocitos en el volumen total de la sangre–, los leucocitos, etc. o a partir de la visión en conjunto de determinados valores individuales del examen de sangre, pueden detectarse diferentes trastornos como, por ejemplo, deficiencias inmunológicas, infecciones, anemias, falta de hidratación, etc. Véase al respecto el análisis de la composición de los leucocitos (enlace en alemán).

El examen de los electrolitos biológicos en la sangre (sodio, cloruro, potasio, calcio, magnesio y fosfato) ofrece datos adicionales sobre el funcionamiento de los riñones. Un nivel excesivamente bajo de potasio puede originar, por ejemplo, debilidad muscular, parálisis o arritmias en personas que padecen enfermedades cardíacas.

El análisis de sangre puede utilizarse para verificar otros elementos

En determinadas ocasiones, el análisis de sangre puede utilizarse para verificar otros elementos. Así, para una mujer con menstruación es importante determinar, p. ej., el hierro en la sangre con el objeto de descartar una ferropenia general que normalmente se produce de un modo asintomático. De una forma u otra es recomendable efectuar un control.

No es frecuente que se produzca una ingesta insuficiente de elementos y sustancias a través de la alimentación, independientemente de que los alimentos se consuman cocinados o crudos. En caso de dudas, es aconsejable efectuar un análisis para determinar las posibles carencias.

Se trata, por ejemplo, de establecer los niveles de cobre, zinc y selenio en sangre. Este tipo de análisis es diez veces más caro que el estudio de los elementos de la química clínica citados anteriormente. Solicite igualmente un análisis de los “valores de las grasas” (colesterol, colesterol HDL, colesterol LDL y triglicéridos).

En mi opinión, es importante determinar también la situación relativa a la vitamina B12 (cobalamina), y no solamente el valor global. El primer marcador es la holotranscobalamina (Holo-TC) en el suero. Posteriormente pueden incrementarse los índices de ácidos metilmalónicos (MMA) y de homocisteína.

Esta cuestión la comento en otro artículo, por lo que aquí solamente incluiré una explicación de la Wikipedia en alemán de abril de 2014:

Pueden observarse elevados índices de homocisteína con el consumo de alcohol, tabaco, café de forma habitual, escasa actividad física y sobrepeso. (…) La homocisteína puede producir un deterioro perjudicial directo en las paredes de los vasos sanguíneos y provocar de diferentes maneras un mayor riesgo de trombosis. Los pacientes con una cardiopatía isquémica diagnosticada y que presenten unos índices de homocisteína ligeramente elevados tienen un mayor riesgo de sufrir patologías cardiovasculares. En el caso de personas completamente sanas, los datos no son homogéneos. Varios estudios han demostrado que el riesgo se incrementa de forma uniforme con un índice de homocisteína por encima de 15 µmol/l. (…) Un nivel elevado de homocisteína es un factor de riesgo en todas las fases de la degeneración macular.

Asimismo, el médico debe determinar el valor de la glucosa en sangre en ayunas. Esta prueba puede realizarse también en una farmacia mediante un “pinchazo en el dedo” o con un método más moderno sin necesidad de punción.

Si observa que el nivel de glucosa no es correcto o que se encuentra en el límite, es recomendable someterse a una revisión y pedir consejo. Los valores normales los encontrará más adelante.

En caso de que sospeche que puede padecer diabetes, es preciso determinar el valor de la hemoglobina glucosilada en sangre con el EDTA (ácido etilendiaminotetraacético). En un apartado posterior comentaré la cuestión de la diabetes debido a la importancia de una detección precoz de esta enfermedad de la civilización.

El antígeno prostático específico

En hombres con una edad superior a los 50 años, es recomendable analizar el valor y el cociente de PSA, el antígeno prostático específico. El valor de PSA debe situarse por debajo de 2 y hasta 4, según la edad, y el cociente de PSA o la relación con respecto al PSA libre por encima de 0,19.

No comparto las salvedades de la Wikipedia alemana en relación con el nivel de PSA, esto es, cuándo prescindir de su determinación, si un hombre presenta valores excesivos a pesar de haber modificado realmente su dieta y de haber prescindido de los productos lácteos.

De todos modos, puede tratarse de una prostatitis bacteriana aguda susceptible de recibir tratamiento. Especialmente si se sospecha la presencia de una posible prostatitis crónica o síndrome de dolor pelviano crónico (categoría III) puede comprobar, en el enlace citado, los problemas de los tratamientos médicos o la ausencia de sus resultados. Véase en este sentido el enlace en inglés sobre prostatitis crónica/síndrome de dolor pelviano crónico.

Redaction comment

Un valor negativo significa tanto una señal de alerta como un posible control de resultados, y un acicate o motivo para modificar la dieta. El 23 de noviembre de 2000 mi nivel de PSA era de 18,4 con un cociente muy negativo de 0,04. Tras un tratamiento antibiótico de varios meses de duración, los niveles se encontraban aún en 7,4 y 0,08 respectivamente. Había llegado al final de las artes médicas y la recomendación del urólogo fue realizar una prostatectomía radical, es decir, una extirpación de la próstata. Con todas sus consecuencias. Dejé de visitar a ese médico y sólo regresé a su consulta para efectuar un control adicional durante el proceso.

El 11 de mayo de 2001, tras consultarlo con la que entonces era mi pareja y que actualmente es mi esposa, decidí cambiar mi alimentación adoptando una dieta crudista sin productos lácteos. Los resultados fueron los siguientes: 4,64 y 0,13 en julio de 2001; 3,3 y 0,19 en febrero de 2002. El urólogo se negó a creer que los resultados pudieran ser consecuencia del cambio de alimentación. Tengo que suponer que desconocía la terapia del brócoli del profesor Ibrahim Adnan Saracoglu (enlace en inglés), de la Universidad Tecnológica de Viena (TU; enlace en inglés). Véase más información en este artículo (enlace en alemán) y en “brócoli”.

Si sus valores son negativos, una alimentación crudivegana (sin productos lácteos) le resultará especialmente beneficiosa. Consulte asimismo esta reseña bibliográfica en relación con los perjuicios de la leche. También es recomendable para las mujeres que se sientan menos activas o que hayan experimentado cambios de peso importantes sin haber modificado sus hábitos de vida, que se sometan a un análisis de sangre para buscar indicadores de un posible cáncer.

Quizás su médico le aconseje una serie de análisis de sangre suplementarios. Si sospecha la presencia de un infarto de corazón o pulmonar, comprobará la enzima LDH (lactato deshidrogenasa), GOT (AST) y CK (creatina quinasa).

El hígado

En relación con el hígado, los niveles de las siguientes sustancias proporcionan indicaciones sobre su estado: la actividad de la enzima GPT (glutamato-piruvato transaminasa), la GOT (transaminasa glutámico-oxalacética), que actualmente se conoce como aspartato aminotransferasa (AST, ASAT, AAT), y la gamma glutamil transferasa (γ-GT, GGT) o gamma glutamil transpeptidasa (GGTP).

Unos niveles elevados de γ-GT muestran patologías hepáticas relativamente específicas. En caso de enfermedades del hígado agudas o crónicas, daños hepáticos o infartos de corazón y pulmonares (tromboembolismo pulmonar), los valores de la GOT o AST son mucho más altos de lo normal.

Tubos para la extracción de sangre según EN 14820 para diferentes análisis.© CC-by 3.0, HoRaMi GFDL, Wikipedia
Tubos para la extracción de sangre con códigos de colores según la norma EN 14820 para diferentes análisis: (1) Tubo suero/gel (marrón), (2) Tubo heparina (naranja), (3) Tubo EDTA (rojo, grande), (4) Tubo coagulación/citrato (verde), (5) Tubo EDTA (rojo, pequeño) y (6) Tubo BSG/(citrato) (violeta).

Una concentración elevada de gamma glutamil transferasa es una señal de una enfermedad del hígado (hepatitis).

Existen indicaciones de agravamiento de la situación con una dieta crudista rica en frutas.

Asimismo hay que tener en cuenta la presencia de micosis sistémicas (micosis, micosis sistémicas, micosis invasivas) y candidiasis (candida albicans, hongos en forma de levadura, levaduras) que se desarrollan mejor cuando la alimentación contiene principalmente hidratos de carbono simples. Una relación insana entre bacterias y hongos en cuanto a las enfermedades citadas no es excesivamente frecuente. Las micosis sistémicas precisan que nuestro cuerpo se encuentre muy debilitado.

Sin embargo, las cantidades excesivas de hongos intestinales son algo más habituales, sin olvidar que una determinada flora es normal y necesaria. En general, una alimentación saludable es capaz de regularlo adecuadamente, pero se necesita dado el caso más tiempo que con un tratamiento.

Un análisis serológico también es conveniente al menos si se padecen trastornos del ritmo cardíaco (arritmias), diarreas frecuentes y “gases” (meteorismo).

En caso de hongos intestinales excesivos, los remedios que sólo inciden en el intestino, y no en el resto del cuerpo, son seguros y beneficiosos. En muy raras ocasiones será preciso un tratamiento integral del cuerpo, que además resulta dañino.

El test de la hemaglutinación (HAT) analiza la presencia de inmunoglobulina M (IgM). Estos anticuerpos aparecen solamente durante una enfermedad y se detectan a los pocos días. La inmunoelectroforesis (enlace en inglés), a partir de la electroforesis proteica y la inmunodifusión (enlace en inglés), comprueba los anticuerpos de tipo G (IgG, gamaglobulina).

Estos anticuerpos todavía se detectan en la sangre aproximadamente un mes después de producirse la infección. Si el análisis es positivo, deberían buscarse las causas a través de un cultivo de la sangre o de una comprobación de los anticuerpos. Desafortunadamente, los resultados en el caso de micosis son bastante imprecisos.

Si no se detecta ninguna “infección normal”, es recomendable prescindir durante 10 a 20 días de comer frutas dulces y pedir que le receten algún remedio para el tratamiento de los hongos intestinales que no tenga efectos perjudiciales y que se ingiera por vía oral.

Estos medicamentos contienen sustancias activas como nistatina (antiguamente), anfotericina B o pimaricina (natamicina). En mi opinión, este tratamiento es inocuo porque, debido al tamaño de las moléculas, estas no logran acceder al intestino. Si precisa más información consulte los enlaces citados.

Cuando los hongos se han establecido como parásitos en otros órganos, p. ej. en el pulmón, se necesitan soluciones por vía intravenosa que llevan aparejadas frecuentemente una serie de efectos secundarios perjudiciales. Por este motivo sólo deben aplicarse en casos muy graves.

Incido de nuevo en que todos estos exámenes son aconsejables no para realizar el cambio previsto de dieta, sino para que usted conozca su estado de salud antes de cambiar de estilo de vida. Solamente así podrá realizar comparaciones posteriores desde un punto de vista objetivo.

Me gustaría que se sintiese seguro cuando otras personas expresen sus dudas sobre la importancia del cambio de alimentación que usted pretende realizar. Igualmente es importante que no pierda la confianza si aparecen síntomas de enfermedades derivadas de su antiguo estilo de vida.

Algunos autores mencionan gustosamente la aparición de los llamados síndromes tóxicos, que surgen cuando los hábitos de vida anteriores han sido perjudiciales. Ni en mi caso, ni en los de mis “conocidos”, he detectado este tipo de síndromes al realizar un cambio de dieta. Los posibles trastornos existentes en la reabsorción, como una deficiencia de vitaminas o hipovitaminosis (enlace en inglés), que son patologías congénitas o adquiridas poco frecuentes, deben consultarse con el médico.

2.3. Análisis de elementos minerales en el cabello

El análisis del cabello (enlace en inglés) se utiliza fundamentalmente para determinar la ingesta de drogas, narcóticos o fármacos. No sólo se establece la presencia de sustancias como el cannabis, la cocaína, el éxtasis o la heroína, sino también la de sustancias de dopaje como diversos anabolizantes y nandrolona. A través del metabolito etilglucurónido (EtG) (enlace en inglés) puede determinarse el consumo crónico de alcohol, así como el alcoholismo.

Estructura esquemática de un pelo corporal.© CC-by 2.0, NLM / Ernst Erb, nlm.nih.gov USA

Estructura esquemática del pelo corporal:

1 = Pelo
2 = Superficie de la piel
3 = Sebo
4 = Folículo
5 = Glándula sebáce

Este tipo de análisis puede resultar muy práctico como método para una detección temprana de carencias de oligoelementos. Actualmente estas deficiencias se establecen mediante un análisis de sangre o de minerales en la orina.

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