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Reseña del libro "Mentiras lobbies alimentos“ de I.Reinecke

Mentiras, lobbies, alimentos retrata la situación en la UE. El libro está plagado de hechos críticos y ejemplos que muestran la envergadura de la miseria.

© Catalina Sparleanu para diet-health

Conclusión

Este libro de bolsillo del año 1998 aborda la enorme problemática de una industria alimentaria extremadamente fuerte. Las ganancias millonarias permiten a las empresas que operan a nivel internacional no solo controlar el comportamiento de los consumidores sino también las decisiones políticas de acuerdo con su propia agenda. Fue publicado algunos años antes que la obra más profunda Salt Sugar Fat (Sal Azúcar Grasa) de Michael Moss, que hasta ahora solo existe en lengua inglesa.

"Lügen Lobbies Lebensmittel" (Mentiras, lobbies, alimentos) se concentra sobre todo en la descripción de la situación en la Unión Europea. El texto, justificado con hechos, resulta banstante crítico. Numerosos ejemplos son prueba de las dimensiones de la situación. El mensaje es claro y está bien justificado:

© Catalina Sparleanu para diet-health

No es una apelación ni una imposición por parte de las autoras. Ellas simplemente presentan los hechos; nuestra labor es sacar conclusiones.

En el capítulo Was tun? (¿Qué hacer?) nos brindan ideas y consejos para una acción individual. En primer lugar se presentan los graves daños que ha ocasionado la política de la Unión Europa y, al final del capítulo, encontramos seis ideas para la acción política e individual. Las autoras, Ingrid Reinecke y Petra Thorbrietz, describen situaciones que hoy, 15 años más tarde, no han cambiado demasiado.

1. Resumen

Texto de presentación: Aquellos que no se defienden se alimentan de forma errónea. Con este lema, el libro ofrece información sobre la relación que existe entre la comida y la política —y qué podemos hacer para responder a las mentiras de los viejos grupos de presión—. Lo que comemos, cómo nos alimentamos y qué tipo de alimento termina en nuestros platos no depende tanto de nuestros gustos, sino de los intereses políticos o económicos. La alimentación de los ciudadanos alemanes, austriacos, franceses, italianos o españoles ya no está determinada por sus autoridades nacionales, sino por la Unión Europea, que a su vez debe ajustarse a las leyes del mercado global. En la era de la globalización y la concentración empresarial, esto quiere decir que un pequeño número de grandes empresas deciden en última instancia, con qué vestimos nuestra mesa los consumidores.

Comentarios

Las imágenes que he incomporado están destinadas a descomprimir la lectura y a permitir la inserción de comentarios propios. El libro no contiene imágenes. Se trata de imágenes de Wikipedia, tomadas por mí mismo o de dominio público.

Índice y comentarios

Sacrificio de agricultores y ganaderos - La desaparición de la economía agropecuaria
Moralidad europea - Cada uno a su gusto
Argumentos falaces - Del campo al vertedero
Cuestión de gustos - De las sopas deshidratadas a los platos preparados
El poder de la política - La dictadura del estándar
Fraude en el etiquetado - La cochinada internacional
Reacciones en cadena - El comercio y sus consumidores
Las bacterias de la cadena de producción - Si no te hace enfermar, es que está fresco
El código de la alimentación - La ley de protección al consumidor como barrera para la acción
¿Qué hacer? - El poder del consumidor
Parte informativa

El título de cada capítulo está acompañado por una especie de subtítulo que siempre empieza con la palabra "o". A su vez, cada capítulo está dividido en varios temas.

Redaction comment

He enlazado numerosos términos con Wikipedia (itálica), actualizados a octubre de 2013. Las entradas de Wikipedia no suelen ser objetivas. Hay personas que escriben en nombre de las partes interesadas y muchas veces no es posible encontrar un punto de vista diferente. También faltan los comentarios críticos, por ejemplo, un texto sobre la somatotropina bovina recombinante (rBST, por sus siglas en inglés) o el escándalo de las hormonas. Falta una entrada sobre la Anbauverband der Arbeitsgemeinschaft Ökologischer Landbau (asociación de empresas de agricultura biológica o AGÖL, por sus siglas en alemán), pero su sucesora (desde 2002), la Bund Ökologische Lebensmittelwirtschaft o BÖLW (asociación de industrias de alimentos ecológicos) aparece descrita brevemente. Otras entradas están influenciadas por el «establishment» o grupo dominante descrito en el libro. En la parte en inglés aparece una especie de perspectiva general. Los enlaces que no está en itálica abren entradas propias o funcionan como anclajes.

© Catalina Sparleanu para diet-health

Amazon no incluye reseña, pero en la página Vegetarismus.ch/heft/99-2/lobbies.htm encontramos lo siguiente: Después de leer este libro entenderá por qué la UE concede subvenciones para el transporte de animales vivos por toda Europa, por qué los pepinos ya no están torcidos (en cumplimiento de la legislación de calidad CEE-ONU FFV-07) o por qué los espárragos griegos solo cuestan la mitad. Lo que "debemos" comer es una cuestión vinculada a intereses políticos o económicos. El libro muestra las estructuras de poder y la falta de mecanismos de control en la UE y pone de manifiesto que la estructura actual de la UE es incapaz de velar por la seguridad de sus ciudadanos (y mucho menos por la de los animales).

Breve reseña del libro (no es mía)

Los grupos de presión o "lobbies" y las comisiones opacas determinan el camino. Por ejemplo, cuando ocurrió el problema de las vacas locas (EEB), la prensa filtró una nota de un miembro de la Comisión que incluía las siguientes declaraciones: "¡Debemos dejar de informar a la gente para poder restar importancia a este asunto!

Irónicamente, este funcionario de la UE también era el responsable de la protección de los consumidores...

Además de la producción hidropónica sin tierra y la irradiación de los alimentos, también hay que lidiar con "mares de leche" y "montañas de carne". Sobre los huevos afirma, entre otras cosas, lo siguiente: En la UE se venden 300 millones de huevos al año, sin embargo, solamente se producen 50 millones. Haciendo una estimación generosa, se puede afirmar que como mínimo un tercio no se declara correctamente.

Un libro que merece la pena leer, que incluye un anexo con direcciones de contacto importantes y más consejos útiles para los consumidores.

¿Desea más información sobre este tema? En la revista Greenpeace encontrará una breve presentación. Además, al final de esta reseña encontrará otros títulos de publicaciones sobre la industria alimentaria.

Sobre las escritoras

Página 255: la doctora en ciencias económicas y sociales Petra Thorbrietz nació en 1957, estudió periodismo y se doctoró en pensamiento integrado. Ha colaborado en las redacciones de las revistas alemanas natur, Wochenpost y Die Woche y ha trabajado como guionista de radio y televisión. Fue galardonada con el premio nacional de periodismo científico concedido en Austria y el premio de la Darmstädter Schader-Stiftung (Fundación Schader de Darmstadt) Por la aplicación práctica de los resultados científicos sobre la sociedad. Petra Thorbrietz y sus reconocimientos también se encuentran en Wikipedia.

Ingrid Reinecke nació en 1954 y trabajó como fotógrafa, secretaria y activista de Greenpeace. Realizó la exposición itinerante "Comida del laboratorio genético" y es redactora del periódico alemán Süd-Nord-Report . En el siguiente enlace Anstiftung-Ertomis.de/die-stiftung/team encontrarán su imagen e información de contacto.

Ingrid Reinecke fue activista de Greenpeace y ahora colabora con una fundación. Petra Thorbrietz obtuvo el Premio Austríaco al Periodismo Científico y el Premio de la Fundación Schader de la ciudad de Darmstad.

2. Reseña del libro

Las dos escritoras alemanas informan al lector, sin rodeos, sobre el lado oscuro de la política agrícola que impone la UE. Explican por qué los alimentos terminan en nuestro plato, no tanto debido a nuestros propios gustos, sino por una cuestión de intereses económicos y políticos (p. 10).

Cada vez son menos empresas las que determinan lo que se sirve en la mesa de alrededor de 370 millones de ciudadanos de la UE. En casi ningún otro sector se concentran tanto los procesos como en el sector alimentario.

Este libro, tal como lo hace la publicación Salt Sugar fat (Sal, azúcar grasa) sobre la situación en los EE. UU., también describe en detalle la gestión que realizan las empresas multinacionales de recursos que incluyen desde las materias primas hasta la venta de los productos terminados. Estas empresas también deciden los pesticidas, las semillas y si es posible, también la ingeniería genética que se va a emplear. En lugar de la calidad y la salud, se concede la máxima importancia a los productos terminados refinados como los alimentos preparados, la alimentación funcional o los alimentos nuevos.

Una declaración importante del año 1998 (página 12): En Alemania, solamente el cuatro por ciento de los productos agrícolas llega en su estado natural al mercado; el resto desaparece en la maquinaria alimentaria industrial. Según los expertos en alimentación, el futuro de los alimentos no va a estar relacionado con la naturaleza. Los alimentos se arrancan del suelo para formar una masa irregular de materias primas compuestas de proteínas, grasas e hidratos de carbono con un diseño variable.

2.1. Sacrificio de agricultores y ganaderos

Es interesante observar en qué medida los productos se comercializan mediante publicidad engañosa. El número de este tipo de delitos es elevado, pero, ¿cuáles son los datos reales? Se trata de algo mucho peor que la simple imagen bucólica de una granja impresa en un cartón de huevos de gallinas en batería. Al menos, esto último se puede impugnar hoy en día.

Publicidad engañosa

Sin embargo, Martin Wille, jefe director de la Behördliche Lebensmittelüberwachung (Agencia alemana de Información y Control Alimentarios) en Renania del Norte-Westfalia, en 1994 recibió una notificación relacionada con publicidad engañosa: las pruebas que se realizaron en establecimientos y mercados de Düsseldorf revelaron que 24 de los 26 mayoristas sometidos a examen declaraban más de la mitad de sus mercancías de forma errónea (p. 17).

Las escritoras también abordan los problemas que provocan los países industrializados en los países en vías de desarrollo. Un ejemplo de ello es cómo la UE y los EE. UU. destruyen las formas de vida de los pequeños agricultores mediante los envíos de mercancías subvencionadas.

El paraíso de las subvenciones

Con el título "Das subventionierte Schlaraffenland" (El paraíso de las subvenciones) nos relatan cómo, gracias a las subvenciones, la UE consigue que las grandes empresas sobre todo, fabriquen alimentos con independencia de la demanda existente. En 1957 la entonces CEE se propuso aumentar los ingresos per cápita de los agricultores y al mismo tiempo conseguir alimentos más económicos. En aquel momento, los representantes de Alemania, Francia, Italia y los países del Benelux acordaron una Política Agrícola Común (PAC).

Los ejemplos prácticos sirven para comprender por qué la PAC trajo consigo grandes aumentos de las cantidades de producción unidas a precios más bajos. Al mismo tiempo, las escritoras nos explican los efectos innecesarios y perjudiciales, que en los últimos años incluso han aumentado, y que en parte se deben a absurdos errores políticos. El libro hace hincapié en los efectos sobre la salud humana y el medio ambiente.

En 1950 estaban activos 18 millones de agricultores en los seis países fundadores de la UE, mientras que en 1994 la cifra era solamente de 4 millones.
Hace 40 años una gallina ponía 140 huevos al año, sin embargo, hoy en día una gallina pone unos 300 huevos en sus 15 meses de vida.

Se producían y se siguen produciendo grandes excedentes que entran en el mercado mundial gracias a las subvenciones. La consecuencia es que en otros países muchas explotaciones agrícolas y ganaderas terminan empobreciéndose o incluso desapareciendo.

En la página 24 podemos leer lo siguiente:

En África, por ejemplo, se arrojó al mercado carne de vacuno ultracongelada que había recibido muchas subvenciones, lo que presionó a la industria ganadera regional, que al mismo tiempo estaba recibiendo ayuda para el desarrollo por parte de Europa. En 1991 todavía, la CE pagó casi 2 000 millones de marcos alemanes en ayudas para la exportación con el fin de vender carne en África Occidental por un valor de tan solo 50 millones de marcos.

Por favor, hagan una pausa para comprender el significado de esta declaración.

Incluso en Europa, el 80 % de las subvenciones solamente llegaron al 20 % de las explotaciones agropecuarias.

La UE inundó el mercado ruso de productos agrícolas mediante la práctica del dumping, es decir, ofreciendo productos a un precio menor que su propio coste de fabricación.

En 1996, gracias a las subvenciones de la UE, Europa exportó 42'500 de carne tan barata, que hizo sufrir mucho a toda la región del África Meridional, de modo que los mataderos de ganado disminuyeron en la zona casi en un 40 %. De forma simultánea, la UE había promocionado la comercialización de carne de vacuno como programa para el desarrollo. Con estas medidas, la UE optimizaba la facturación de la carne de intervención europea mientras aniquilaba una gran parte de la producción local en África. Sin embargo, esto no solo ocurrió en el continente africano, sino que otros países con economías debilitadas también se vieron afectados por estas medidas.

© Catalina Sparleanu para diet-health

Cooperación para el desarrollo

La cooperación para el desarrollo es una cuestión importante. El economista Hans Wolfgang Singer demostró el deterioro de las balanzas comerciales de los países periféricos. Aclara que la política de subsidios de los EE. UU. y la UE destruyeron las empresas de los países en vías de desarrollo y cuando los africanos intentaron entrar en Europa por todos los medios, el tema se desplazó a un lado.

La estampida hacia Europa sucedió porque, con la política de subsidios, les privamos de sus medios de vida. La política y las grandes empresas (explotadoras y exportadoras) abusan de su poder. Por otro lado, como contrapartida, nuestra sociedad acumula ayuda para el desarrollo.
Las personas críticas con las situaciones que hemos provocado en África por lo general mencionan el expolio de las materias primas.

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Ampliación de horizontes:
es interesante leer una vez más cómo la alimentación en el mundo está llena de tabúes alimentarios. En otras palabras, demuestran lo mucho que estamos influenciados por la familia, la religión y el entorno. Lo que vemos a nuestro alrededor nos parece natural y consideramos descabellado cualquier comportamiento diferente.

El siguiente tema se llama "Grossbauern gegen Kleinbauern" (Grandes agricultores contra pequeños agricultores), donde se refieren al plan del comisario de agricultura Mansholt, cuyo objetivo consistía en liquidar las granjas improductivas.

Una granja de huevos con 10'000 gallinas ponedoras estaba considerada demasiado pequeña y por lo tanto poco rentable.

Podría decirse que las instituciones políticas finalmente rechazaron el intento de reforma radical incluido en el Plan de Mansholt... pero solamente de forma oficial. Mientras que la organización política únicamente promovía aquellos negocios mayores de un tamaño concreto, el Ministro de Agricultura Josef Ertl expresaba el siguiente lema: Crecer o tomar la puerta. Sin embargo, la política también detuvo finalmente el programa del ministro Ertl.

Excedentes de producción

A pesar de ello, la UE multiplicó por cinco autorización del uso de fertilizantes hasta los 128 kg por hectárea, que más tarde redujo a 100 kg. Pero las nuevas variedades, como los cereales forrajeros, exigían un uso cada vez mayor de fungicidas y otros productos químicos.

Reinecke y Thorbrietz ilustran con ejemplos cómo los falsos incentivos tuvieron como consecuencia grandes excedentes de producción en Europa. Algunos años antes, el mismo comportamiento tuvo resultados negativos similares en EE. UU. Sin embargo, durante años, se fue formando Un sistema de zig zag entre el proteccionismo y el libre comercio... Los costes de las políticas agrícolas de la Comunidad se multiplicaron por seis entre 1970 y 1986 (p. 31).

Las negociaciones del GATT (Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio) entraron en vigor en 1995 y la organización sucesora, la Organización Mundial del Comercio (OMC), no pudo o no quiso evitar que, por ejemplo, Nelson Mandela no pudiera exportar vino a la UE.

2.2. Moralidad europea

Este capítulo se ocupa de la falsificación de la documentación de origen. A mediados de los noventa Bernhard Friedmann, presidente del Tribunal de Cuentas Europeo, estimó que más del 10 % del presupuesto de la UE termina cada año en manos de estafadores. El fraude de las subvenciones es muy popular, ya que el 90 % del presupuesto de la UE está destinado a los subsidios, de los cuales la mitad aproximadamente fluye hacia el sector agrícola (p. 39).

Circuitos transnacionales de fraude

Los sellos aduaneros se robaban y falsificaban, los documentos de envío y las facturas se malipulaban, se presentaban certificados sanitarios falsos de animales, se sobornaba a funcionarios y se declaraban mercancías de forma incorrecta o se despachaban por la noche. Mientras que los sureños se decantaban por mover vino, aceite de oliva y frutas, los norteños preferían comerciar ilegalmente con animales (p. 39).

Sabemos que la Unión paga ocho mil millones de euros al año en subsidios con el fin de volver a comercializar alimentos que se produjeron gracias a una financiación. Una declaración interesante:

El presidente del Tribunal de Cuentas Europeo, Bernhard Friedmann, informó que en una ocasión viajaron a África 1 000 camiones con carne procedente de Polonia. Durante semanas, una aduana del sur de España confirmó que el transporte había abandonado la UE correctamente, hasta que se descubrió que dicha oficina de aduanas no existía desde hacía años (p. 42).

Tampoco sería de extrañar, que dicho envío hubiese retornado a Polonia con certificados de origen falsificados para volver a cobrar las subvenciones. Aunque la versión más interesante de este tipo de fraude no requiere transportes, sino solamente la documentación adecuada. El siguiente ejemplo retrata la historia de un envío irlandés:

Según la versión oficial, se debían enviar a Italia 10'000 toneladas de carne de vacuno de la UE —dotada de subvenciones especialmente elevadas— para su procesamiento y posterior envío a los países de la antigua Unión Soviética. Sin embargo, al menos 200 toneladas de carne aparecieron —en crudo— en el mercado británico (p. 43).

La falta de fronteras interiores dio lugar a la formación de nuevos "circuitos transnacionales de fraude". No existe una legislación penal común de amplio alcance; algo que las redes de delincuencia organizada explotan con habilidad.

© Catalina Sparleanu para diet-health
Las páginas 46 y 47 revelan cómo los países se engañan mutuamente con extorsiones. Solamente durante el año 1994 se detectaron un total de 1 597 irregularidades.

Ganado vivo procedente del este de Europa

La cifra de casos con irregularidades se extrae del apartado "Schlupflöcher und Datennetze" (Lagunas y redes de datos). En este contexto, la UE crea la UCLAF (Unidad de Coordinación de la Lucha contra el Fraude), el sistema IRENE y PRE-IRENE (que recoge todos casos de fraude comunicados por los Estados miembros) y buzones anónimos (véase EUR-Lex) para luchar contra el fraude de la UE. Su objetivo es sancionar, no solamente a los individuos, sino también a las empresas infractoras.

En la página 54 hay un ejemplo especialmente interesante sobre el ganado vivo procedente del este de Europa. Una empresa exportaba estos animales a Italia para que fuesen sacrificados allí y enviaba la carne de nuevo al este haciendo escala en Malta. Sin embargo, lo que ocurría en realidad era algo muy diferente: vendía carne de poca calidad y sin declarar, que había recibido subvenciones a la exportación a Gabón. Las subvenciones para la exportación no autorizadas en relación con Gabón ascendieron a 24 millones de euros, sin embargo, lo que no quedó claro es dónde acabó la carne real.

2.3. Argumentos falaces

El apartado "Überschuss im Überfluss" (Excedentes en abundancia) pone de manifiesto, entre otras cosas, los casos de censura de la información crítica con respecto a la industria química.

La película "Vergiftet oder arbeitslos" (Envenenado o desempleado) del director y estudioso de las ciencias de la información Bernward Wember tuvo que permanecer dos años en los archivos de la cadena hasta que en 1982 la película llegó a emitirse (p. 56).

Millones de toneladas de frutas y verduras se entierran como excedentes imposibles de vender que, debido a su proceso de descomposición masivo y a los componentes químicos, contaminan el suelo y las aguas subterráneas. Se trata de alimentos que están intactos.

En 1995, el Tribunal de Cuentas Europeo elaboró un balance económico de los desechos: en el ejercicio 1992/1993 se retiraron del mercado un total de 4,3 millones de toneladas de frutas y verduras. El 2 % se destinó a la caridad en hospitales y escuelas, el 14 % se transformó en pienso para animales, el 24 % terminó como fermento para la fabricación de alcohol industrial y el 60 % se desechó.

Destruir parece ser más barato que organizar la distribución de los alimentos; además, da pie a que todavía puedan conseguirse un par de millones de euros. Con el título "Matschtomaten und Dosenkohl" (Tomate triturado y coles enlatadas) nos enteramos, entre otras cosas, de cómo las materias primas subvencionadas por la UE salen por la puerta trasera de una fábrica de zumos sin procesar para, al día siguiente, ubicadas en el muelle de carga, volver a recibir la bendición europea (p. 63).

2.4. Cuestión de gustos

Este capítulo explica las consecuencias negativas que tiene para nuestra salud el alejamiento de nuestros propios fogones.

Es evidente que faltan datos estadísticos sobre el efecto del cambio hacia los productos acabados. Solamente podrán valorar las consecuencias de esta transición aquellos que profundicen de manera crítica en la evolución del sector sanitario.

Nos gusta poner el énfasis en que la esperanza de vida hoy en día es mayor, sin embargo, esto solo se debe a los grandes avances de la medicina. Ha compensado más que suficiente los cada vez peores hábitos con respecto a nuestra alimentación, el ejercicio físico o el estrés.

© Catalina Sparleanu para diet-health

Nos encontramos en un punto de inflexión

Ahora mismo nos encontramos en un punto de inflexión. En los EE. UU., la generación más joven ya tiene una esperanza de vida menor que la generación anterior.

El comentario de la persona que subió la imagen muestra hasta qué punto llega el nivel de satisfacción:

Magnus Manske:

Hace años paré a comer en el restaurante de comida rápida Pinks Hot Dogs y decidí que tenía que volver. Como es natural, Megz y yo pedimos dos perritos calientes "super especial". Todo lo que puedo decir es que estaban tan buenos que es probable que mi corazón nunca me perdone; además, es un reto comerlos sin mancharse. Sigo pensando que los mejores perritos calientes de los Angeles son los de los vendedores ambulantes, que venden un tipo de perrito caliente envuelto en bacon. Por lo visto, el ayuntamiento de la ciudad se está poniendo duro con esos vendedores...
argumentan que puede ser por problemas de salud, permisos o alguna bobada similar... vamos, que no dejaría de pedirme uno si me topase con un vendedor...

Las conservas, los ultracongelados o las sopas de sobre suponen un problema, no solo porque reducen las vitaminas y nutrientes orgánicos, sino principalmente por los aditivos que contienen.

Los elementos químicos de las materias primas de los alimentos se separan en alambiques y después pasan a una cadena de producción donde serán combinados para crear nuevos productos fantásticos. En este proceso, los alimentos no solo pierden su valor nutritivo natural, sino que incorporan muchos aditivos cuya función es facilitar la transformación: «espesantes, fermentos, anticoagulantes, antioxidantes, enzimas, aromas, conservantes, álcalis, ácidos, sales y colorantes (p. 73).

Observación: quizá la expresión alambique sea errónea o muy simplista, pero en su conjunto, la afirmación es cierta.

Más adelante explican el problema de los sabores (aromas) y afirman que existen hasta 12'000 aromas artificiales en el mercado europeo. Estos y otros "agentes técnicos", como por ejemplo las resinas (plásticos) no han de declararse en el etiquetado en la UE.

Observación: el plástico perjudica de forma masiva a a los seres vivos en la naturaleza.

¿Para qué cocinar?. Alimentos con servicio integrado

Las descripciones que ofrecen Reinecke y Thorbrietz sobre algunos procesos de fabricación son claras y comprensibles. El título "Wozu kochen?" (¿Para qué cocinar?) desvela que incluso los cocineros de los mejores restaurantes y cadenas hoteleras en parte también se decantan por alimentos precocinados y envasados para preparar un refinado «Piatto di Pesce».

Parece ser que un elegante restaurante a orillas del río Alster en Hamburgo ofrece el menú Filete de rape y langostinos a la parrilla sobre una salsa de tomate ligera con salvia fresca, cocinado con ingredientes que ofrece Eugen Block, fundador de una cadena de restaurantes asadores de carne en Alemania.

La única labor del cocinero es recalentar y decorar el plato. La industria denomina esta práctica: Alimentos con servicio integrado (p. 77).

La industria alimentaria busca sistemáticamente nuevas tendencias o las crea, por ejemplo, mediante la introducción de "comida étnica" o "comida para ponerse en forma". Por supuesto, también intenta explotar el término "comida sana" de forma paralela al término "alimentos funcionales", ya naturalizado. Con los alimentos preparados para enfermos, bebés, niños pequeños y atletas consigue controlar segmentos objetivos muy interesantes.

Alimentos nutracéuticos

Los aditivos baratos como las vitaminas, los minerales, los saborizantes o los conservantes son un problema, así como la gran cantidad de vitamina E que no es saludable y Que la población tiene en proporciones más que suficientes. También mencionan que, por ejemplo, tomar demasiado calcio bloquea la absorción del hierro y tomar demasiado hierro bloquea la absorción del zinc (p. 83).

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Observación: esto nos recuerda que es más importante la calidad que la cantidad, ya que, incluso los alimentos buenos o importantes pueden hacernos daño si los tomamos en cantidades excesivas.

Solamente en Alemania, la industria alimentaria destina 2 mil millones de euros al año a alimentos nutracéuticos, que se respaldan en productos farmacéuticos o medicamentos.

El Instituto Federal de Berlín para la protección de la salud de los consumidores y la medicina veterinaria (BgVV por sus siglas en alemán) observa en ello incluso una táctica especial: los fabricantes intentan, cada vez más, introducir en el mercado sus fármacos activos como suplementos dietéticos con el fin de evitar solicitar tediosos permisos farmacológicos (p. 84).

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Observación: en 2002 el gobierno disolvió la BgVV. La mayor parte de las tareas de la BgVV fueron asumidas por el Instituto Federal de Evaluación de Riesgos (BfR) y en menor parte por la Oficina Federal de protección al consumidor y seguridad alimentaria (BVL).

El título "Rot und rund" (Rojo y redondo) muestra la discusión actual con respecto a los avances de la agricultura. La UE no exige que se indique sobre el etiquetado de los alimentos ninguna indicación con respecto al origen y la forma de producción de los alimentos. Al menos hoy en día es necesario indicar algunos datos, como muestra la información que presenta la UE en el siguiente enlace sobre salud y consumidores.

Hoy en día, cerca del 40 % de todos los alimentos contienen enzimas, almidones, vitaminas y aditivos modificados genéticamente

El biofísico y experto en alimentos Fritz A. Popp ha comprobado mediante la medida de biofotones, que el contenido de energía de las plantas transforma cuando estas han crecido en invernaderos.

Además, según una afirmación del político Günter Rexrodt en 1997 y que las autoras incluyen en el libro, "Hoy en día, cerca del 40 % de todos los alimentos que se encuentran en el mercado contienen enzimas, almidones, vitaminas y aditivos modificados genéticamente".

También mencionan aditivos como los aminoácidos, las vitaminas, los edulcorantes, las enzimas y los sustitutos del azúcar como el jarabe de glucosa o la fructosa, que también se encuentran en los caramelos, regalices, mermeladas o cremas en polvo (p. 95).

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En este contexto cabe señalar que, por ejemplo, el xilitol o azúcar de abedul funciona muy bien contra la caries. El xilitol o azúcar de abedul son los nombres comunes de un estereoisómero (isomería) de pentanpentol, un azúcar alcohol, que también se encuentra como sustituto del azúcar o E967.

El xilitol tiene un sabor y dulzura similar a la sacarosa. En 1890, el laureado Premio Nobel (1902) Hermann Emil Fischer (1852-1919) descubrió el xilitol como edulcorante. El xilitol es un sustituto del azúcar algo más caro que este, pero que tiene un efecto anticaries y también previene la acumulación de bacterias en la placa de los dientes.

Para algunas especies, como los perros, las vacas, las cabras, o los conejos, el xilitol es venenoso en una dosis de 0,1 gramo por kg de masa corporal, que puede llegar a ser mortal si la dosis es de entre 3 y 4 gramos.

El azúcar de abedul o xilitol, junto con el sorbitol, aparece como azúcar alcohol natural en varios tipos de verduras (como la coliflor) y frutas (como las ciruelas, las fresas o las frambuesas), pero generalmente con una proporción de materia seca menor al 1 %.

Véase también las valoraciones positivas de los edulcorantes de stevia.

La planta de soja modificada genéticamente existe desde noviembre de 1996 y sus granos están incluidos en más de 30'000 alimentos. Los gobiernos crearon leyes para la regulación de los alimentos nuevos modificados genéticamente con el fin de conseguir un potencial económico mayor.

El etiquetado solamente es obligatorio a partir de una cantidad mínima y no supone obligación de ningún tipo cuando se trata de aditivos como los aromas y las enzimas.

Tan solo entre el 5 % y el 10 % de los alimentos fabricados gracias a la ingeniería genética están sujetos a una regulación en virtud de la cual están obligados a tener una documentación específica (p. 100).

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