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La mejor perspectiva para su salud

6 Antes del cambio

A partir de los 50, o antes si tiene problemas de salud, se recomienda un examen médico rutinario. Para comparar, hágalo también antes del cambio. ¡Es SU vida!

Pares de durmientes de madera en un gran jardín verde como símbolo de nuestro viaje de la vida.© CC-0 1.0, terimakasih0, Pixabay
En esta serie de artículos es posible acceder a la publicación anterior mediante el enlace que aparece más arriba; por ejemplo, si ha llegado hasta aquí a través del motor de búsqueda. Igualmente puede utilizar el enlace de acceso a la publicación siguiente. Se trata de diez documentos interrelacionados sobre alimentación crudista publicados con anterioridad y revisados en el año 2014. El resto de los textos son nuevos.

Resumen

En la mayoría de los casos, las personas que cambian a una alimentación crudista son pacientes que sufren una enfermedad crónica o individuos que viven de un modo especialmente consciente. Las enfermedades graves nos confrontan con la muerte y esta experiencia promueve nuestra conciencia de un modo particular.

Es recomendable determinar los índices de salud –según se describen más adelante– y revisarlos con su especialista, no sólo para realizar una comparación antes del cambio de dieta, sino también para comprobar que no existan problemas no diagnosticados de salud física o psíquica. En caso de padecer una anorexia (anorexia nerviosa), debe solicitar consejo médico durante todo el proceso de cambio de alimentación.

Ideas sobre la conciencia del siglo XVII. Utriusque cosmi maioris scilicet et minoris ...© Public Domain, Robert Fludd, Wikipedia
La alimentación crudista tiene un efecto extremadamente rápido e incide de forma causal sobre varias enfermedades de la civilización. Sin embargo, no todas las enfermedades con los mismos síntomas surgen por las mismas causas. Esta es la razón por la que una curación o una mejora no pueden predecirse a priori, tal y como se suele afirmar. Algunas de las enfermedades de la civilización más habituales presentan una serie de indicios a los que se debe prestar atención.

Si el médico le detecta una enfermedad grave durante la revisión, usted ganará tiempo y podrá tratar el problema con prontitud.

Compruebe si existe una relación de causalidad con su forma de alimentación antes de optar por un tratamiento con medicamentos.

Así, por ejemplo, la hipertensión esencial (enlace en alemán) desaparece en muchos de los casos con un cambio adecuado de la alimentación en unos pocos días y siempre que se mantenga dicha dieta. Un médico probablemente le diga que esto no es posible. En general, no saben lo suficiente sobre nutrición, pero sí se han formado una opinión muy firme al respecto.

Ante una enfermedad existente, sólo debería decidirse por un cambio de dieta si tiene la posibilidad de mantenerla escrupulosamente. Evite una alimentación incorrecta (enlace en alemán) informándose con exactitud.

Una alimentación crudivegana estricta, sin productos lácteos ni cereales, es muy recomendable al principio, mientras descubre las reacciones de su cuerpo. En caso de que dichas reacciones fuesen excesivas, consulte con un médico que posea buenos conocimientos sobre nutrición para que pueda guiarle durante el proceso de cambio.

1. Actuaciones antes de cambiar su dieta

Probablemente no debe esperarse de una persona joven, dinámica y que disfruta de la vida –y que sigue en mayor o menor medida la corriente que marca la sociedad– que sea consciente de lo que es un estilo de vida saludable.

A modo de comparación: los daños mecánicos en la fruta no madura, p. ej. en los plátanos y manzanas, son invisibles. Cuando maduran, estos daños se reflejan en el color negruzco (en los plátanos) o en la podredumbre (en las manzanas).

A las personas nos sucede lo mismo. Los daños sufridos durante la juventud no se observan o no se perciben hasta mucho después. Simplemente compare el aspecto de la piel de los fumadores y de los no fumadores en “la mejor edad”.

El estilo de vida actual genera enfermedades de la civilización desde una edad temprana, aunque a veces permanezcan ocultas. Para que pueda comprobar las diferencias de una alimentación crudista transcurrido cierto tiempo y de un modo que sea objetivo y no sólo subjetivo, le recomiendo que se someta a una revisión médica y que realice una serie de mediciones personales.

Una exploración médica

Como mínimo debe solicitar un análisis de orina y un examen de sangre. Ambos le servirán igualmente para determinar si no existe alguna enfermedad no detectada. Este consejo es especialmente válido si no se ha sometido a un examen médico desde hace años o si no tiene disponible una copia de los resultados (recientes) de sus últimos análisis.

En caso de que la revisión descubra una enfermedad, podrá tratarla mucho mejor si la detecta a tiempo, en lugar de esperar a que aparezcan las primeras molestias o síntomas. Después, es usted quien debe decidir cómo actuar ante el eventual diagnóstico de una enfermedad. Pida consejo a su especialista, pero no se precipite con los medicamentos porque, aunque el médico no las conozca, también existen alternativas.

Gracias a una exploración médica voluntaria habrá ganado mucho tiempo. No obstante, evite aferrarse a las terapias como a un clavo ardiendo.

En muchas enfermedades, la adopción estricta de una alimentación crudivegana produce efectos asombrosos.

Aunque normalmente se precisan 18 meses, es decir, el tiempo necesario para que la mayor parte de las células se haya renovado y sólo quede un reducido número de células que sufran aún las inflamaciones internas generadas por las moléculas de la reacción de Maillard.

Estas afirmaciones se han podido constatar en diferentes informes experimentales, no sólo en los míos. En cualquier caso, no debe "abalanzarse" hacia el crudismo al primer diagnóstico de una enfermedad, ni tampoco seguir ciegamente las recomendaciones de su médico.

En una situación así, la mejor alternativa es solicitar una segunda opinión (enlace en inglés) de un médico que tenga experiencia práctica en terapias con dietas crudistas. A continuación, es usted quien debe decidir si desea adoptar una alimentación 100% crudista y determinar si esta dieta es posible en su situación.

Al fin y al cabo, sólo las personas mentalmente fuertes y con una voluntad firme son capaces de permanecer en un camino que el resto de la sociedad no comprende. ¿Es usted inmune a las opiniones de los demás y cuenta además con una fuerte voluntad? Sin una actitud positiva de su cerebro pensante y de su sistema límbico, no logrará mantener un cambio de dieta continuado en el tiempo. Véase en este sentido cómo influyen las emociones y las pulsiones.

Comida en un plato como una ensalada de verduras sana, fresca y orgánica con brotes en ella.© CC-0 1.0, AmandaE, Pixabay

2. Lo que el médico debería examinarle

Es aconsejable que establezca su estado actual mediante una evaluación de su salud. El médico le recomendará, según la edad, la anamnesis y el estado de su salud, diferentes exploraciones. En cualquier caso, no deberían faltar los exámenes que se citan a continuación.

2.1. Análisis de orina

El análisis de orina (antiguamente uroscopia) efectuado en el laboratorio clínico se realiza normalmente con la orina recogida a mitad de la micción. Según el tipo de exploración se utilizará la primera orina de la mañana o la segunda.

Cada dos meses, o cuando sienta malestar físico, puede obtener los parámetros más importantes de la orina directamente en casa.

Los más habituales son: sangre/eritrocitos/hemoglobina, glucosa, cetonas, ácido ascórbico, proteínas, leucocitos, nitritos, peso específico, pH, bilirrubina y urobilinógeno, como valores generales.

Las tiras reactivas de orina

Las tiras reactivas de orina más sencillas (p. ej. Labstix de Bayer) indican los contenidos de proteínas, glucosa, nitritos, cetonas y sangre. Estos parámetros deberían mostrar sólo el primer color de la tira independientemente de la orina utilizada.

La mayoría de estas tiras reactivas indican estos parámetros y, sobre todo, el pH.

El pH de la primera orina de la mañana debería situarse idealmente en un valor entre 6 y 8. Los valores muy por debajo de 7 indican excesiva acidez y muy por encima demasiada alcalinidad.

La escala de pH muestra valores logarítmicos. Así, entre un pH 6 y un pH 7 existe una diferencia de factor 10; el pH 5 sería inferior al pH 7 en un factor 100, etc.

En general puede afirmarse que una alimentación rica en proteínas traslada el pH hacia la acidez y que el consumo de vegetales lo inclina hacia un medio alcalino. El valor del pH depende fundamentalmente de la alimentación y se ve influenciado también por la actividad, las disfunciones del metabolismo y el cáncer.

Poco después de la comida el pH es más alcalino. Personalmente suelo medir mi pH con el Combur 10 Test. Estas tiras reactivas de orina, con respecto a las del Combur 9, miden el peso específico (abreviatura: SG). Debe prestarse atención a los valores reducidos e ingerir líquidos en cantidades suficientes.

Tiras reactivas de orina Combur 10 Test de Roche.© CC-by-sa 2.0, Ernst Erb, Foundation Diet and Health Switzerland

Las tiras reactivas de orina Combur 10 Test muestran los resultados del peso específico (densidad), el valor del pH, los leucocitos, nitritos, proteínas, glucosa, cetonas, urobilinógeno, bilirrubina y glóbulos rojos (eritrocitos), como hematuria microscópica o sangre en la orina (el campo más abajo corresponde a la hemoglobina Hb).

Mediante una alimentación crudista es posible alcanzar estos valores parcialmente incluso sin beber líquidos, dado que los alimentos crudos proporcionan mayores cantidades de agua. No obstante, sobre todo las personas de edad más avanzada con una dieta crudista, deben beber diariamente un litro de agua o de infusiones de hierbas aunque no sientan sed. El volumen de orina diario es el índice relevante.

Puede utilizar un vaso medidor para calcular fácilmente la cantidad de orina y si el volumen de cada micción resulta excesivamente reducido, el médico podrá facilitarle indicaciones sobre el funcionamiento de su vejiga urinaria. En el mejor de los casos se tratará de una vejiga hiperactiva (enlace en inglés). Una micción de 1 a 2,5 litros de orina cada 24 horas corresponde a un valor ideal. El peso específico (densidad) es muy importante y debería situarse aproximadamente en 1.010-1.015 g/l.

Si se presume la existencia de una infección, sobre todo de una infección urinaria (IU), el médico solicitará un análisis de la presencia de bacterias o la determinación del número de gérmenes mediante el test Uricult (Uricult® Roche) o el punctomed Urin-Test® (enlace en alemán) de Dolorgiet, etc.

Si los resultados son positivos, el especialista pedirá un cultivo de la orina y una prueba para determinar la resistencia de los gérmenes a los antibióticos y decidir cuál de ellos debe administrarse. Esta prueba se denomina antibiograma.

El color y la calidad de la orina

Asimismo, pueden resultar significativos el color y la calidad de la orina. El color puede variar según el tipo de enfermedad y ser claro, oscuro, rojo, blanco o negro. Es posible que la orina presente un aspecto espumoso. Tanto el color como la espumosidad se detectan a simple vista. El análisis del laboratorio clínico determinará igualmente el sedimento urinario. La orina debe ser de color amarillo claro y acuosa, sin embargo tenga en cuenta que los alimentos también modifican su aspecto. Por ejemplo, si ha comido remolacha, su orina tendrá un color rojizo.

En cambio, si come espárragos, la orina emitirá al poco tiempo un olor peculiar; esto le sucede a casi un 50% de las personas. El motivo no es la presencia del ácido aspártico (Asp, aspartato), un aminoácido diurético, ni de la arginina o la tirosina. Según el diccionario enciclopédico “Römpp-Lexikon Lebensmittelchemie” (enlace en alemán), el olor se deriva de la eliminación de sustancias como los compuestos químicos de acrilatos de metilo, tiol y azufre, y de tiolpropanatos, metanotiol y azufre. Sin embargo, no todos los organismos las metabolizan por igual. Por otro lado, el ácido aspártico -con el que las células forman proteínas- participa en la formación de glóbulos blancos.

Las sustancias y los gérmenes mencionados anteriormente pueden determinarse a partir del sedimento urinario (enlace en alemán). La información que se obtiene así es muy significativa. Unos valores inadecuados pueden corresponder a diferentes disfunciones, como trastornos circulatorios de los riñones, inflamaciones o enfermedades metabólicas, p. ej., diabetes, trastornos de la formación y degradación de la sangre, etc.

2.2. Examen de sangre

Su médico debe determinar los valores en sangre más importantes realizándole un hemograma completo o uno general. Para ello se precisa una única venopunción (extracción de sangre) en una vena.

Aguja de 0,6 mm de diámetro y tubo flexible para minimizar los daños en la vena

En mi caso particular, suelo pedir al médico la utilización de una aguja de 0,6 mm de diámetro y tubo flexible para minimizar los daños en la vena. Al fin y al cabo, el área afectada es de tan sólo 0,28 mm² en comparación con los 0,64 mm² de una aguja de 0,9 mm que es el diámetro habitual.

Un médico preocupado por el bienestar de su paciente utilizará siempre agujas finas. Debido al tallado de la cabeza de la aguja, la relación entre los valores antes indicados no se corresponde con toda la superficie circular, por lo que la diferencia es algo menor de lo mencionado anteriormente.

Un médico que se preocupa por el bienestar del paciente lleva agujas delgadas, p. 0.6 mm con manguer© CC-by 2.0, Collage Foundation Diet Health Switzerland, Wikipedia

La correspondiente determinación de la velocidad de sedimentación globular (VSG o eritrosedimentación) permite detectar inflamaciones, infecciones, enfermedades reumáticas, señales de cáncer o fuerte anemia. Una detección precoz y una terapia adecuada, en cualquiera de los casos, contribuyen a prevenir males mayores.

La velocidad de coagulación o el tiempo de protrombina (PT) son otros métodos de diagnóstico habituales, así como la utilización del citrato de sodio. La extracción de sangre también se utiliza para analizar los glóbulos rojos y los glóbulos blancos (hematología).

A través de la determinación de los valores individuales de la hemoglobina, los hematocritos –como porcentaje de los eritrocitos en el volumen total de la sangre–, los leucocitos, etc. o a partir de la visión en conjunto de determinados valores individuales del examen de sangre, pueden detectarse diferentes trastornos como, por ejemplo, deficiencias inmunológicas, infecciones, anemias, falta de hidratación, etc. Véase al respecto el análisis de la composición de los leucocitos (enlace en alemán).

El examen de los electrolitos biológicos en la sangre (sodio, cloruro, potasio, calcio, magnesio y fosfato) ofrece datos adicionales sobre el funcionamiento de los riñones. Un nivel excesivamente bajo de potasio puede originar, por ejemplo, debilidad muscular, parálisis o arritmias en personas que padecen enfermedades cardíacas.

El análisis de sangre puede utilizarse para verificar otros elementos

En determinadas ocasiones, el análisis de sangre puede utilizarse para verificar otros elementos. Así, para una mujer con menstruación es importante determinar, p. ej., el hierro en la sangre con el objeto de descartar una ferropenia general que normalmente se produce de un modo asintomático. De una forma u otra es recomendable efectuar un control.

No es frecuente que se produzca una ingesta insuficiente de elementos y sustancias a través de la alimentación, independientemente de que los alimentos se consuman cocinados o crudos. En caso de dudas, es aconsejable efectuar un análisis para determinar las posibles carencias.

Se trata, por ejemplo, de establecer los niveles de cobre, zinc y selenio en sangre. Este tipo de análisis es diez veces más caro que el estudio de los elementos de la química clínica citados anteriormente. Solicite igualmente un análisis de los “valores de las grasas” (colesterol, colesterol HDL, colesterol LDL y triglicéridos).

En mi opinión, es importante determinar también la situación relativa a la vitamina B12 (cobalamina), y no solamente el valor global. El primer marcador es la holotranscobalamina (Holo-TC) en el suero. Posteriormente pueden incrementarse los índices de ácidos metilmalónicos (MMA) y de homocisteína.

Esta cuestión la comento en otro artículo, por lo que aquí solamente incluiré una explicación de la Wikipedia en alemán de abril de 2014:

Pueden observarse elevados índices de homocisteína con el consumo de alcohol, tabaco, café de forma habitual, escasa actividad física y sobrepeso. (…) La homocisteína puede producir un deterioro perjudicial directo en las paredes de los vasos sanguíneos y provocar de diferentes maneras un mayor riesgo de trombosis. Los pacientes con una cardiopatía isquémica diagnosticada y que presenten unos índices de homocisteína ligeramente elevados tienen un mayor riesgo de sufrir patologías cardiovasculares. En el caso de personas completamente sanas, los datos no son homogéneos. Varios estudios han demostrado que el riesgo se incrementa de forma uniforme con un índice de homocisteína por encima de 15 µmol/l. (…) Un nivel elevado de homocisteína es un factor de riesgo en todas las fases de la degeneración macular.

Asimismo, el médico debe determinar el valor de la glucosa en sangre en ayunas. Esta prueba puede realizarse también en una farmacia mediante un “pinchazo en el dedo” o con un método más moderno sin necesidad de punción.

Si observa que el nivel de glucosa no es correcto o que se encuentra en el límite, es recomendable someterse a una revisión y pedir consejo. Los valores normales los encontrará más adelante.

En caso de que sospeche que puede padecer diabetes, es preciso determinar el valor de la hemoglobina glucosilada en sangre con el EDTA (ácido etilendiaminotetraacético). En un apartado posterior comentaré la cuestión de la diabetes debido a la importancia de una detección precoz de esta enfermedad de la civilización.

El antígeno prostático específico

En hombres con una edad superior a los 50 años, es recomendable analizar el valor y el cociente de PSA, el antígeno prostático específico. El valor de PSA debe situarse por debajo de 2 y hasta 4, según la edad, y el cociente de PSA o la relación con respecto al PSA libre por encima de 0,19.

No comparto las salvedades de la Wikipedia alemana en relación con el nivel de PSA, esto es, cuándo prescindir de su determinación, si un hombre presenta valores excesivos a pesar de haber modificado realmente su dieta y de haber prescindido de los productos lácteos.

De todos modos, puede tratarse de una prostatitis bacteriana aguda susceptible de recibir tratamiento. Especialmente si se sospecha la presencia de una posible prostatitis crónica o síndrome de dolor pelviano crónico (categoría III) puede comprobar, en el enlace citado, los problemas de los tratamientos médicos o la ausencia de sus resultados. Véase en este sentido el enlace en inglés sobre prostatitis crónica/síndrome de dolor pelviano crónico.

Redaction comment

Un valor negativo significa tanto una señal de alerta como un posible control de resultados, y un acicate o motivo para modificar la dieta. El 23 de noviembre de 2000 mi nivel de PSA era de 18,4 con un cociente muy negativo de 0,04. Tras un tratamiento antibiótico de varios meses de duración, los niveles se encontraban aún en 7,4 y 0,08 respectivamente. Había llegado al final de las artes médicas y la recomendación del urólogo fue realizar una prostatectomía radical, es decir, una extirpación de la próstata. Con todas sus consecuencias. Dejé de visitar a ese médico y sólo regresé a su consulta para efectuar un control adicional durante el proceso.

El 11 de mayo de 2001, tras consultarlo con la que entonces era mi pareja y que actualmente es mi esposa, decidí cambiar mi alimentación adoptando una dieta crudista sin productos lácteos. Los resultados fueron los siguientes: 4,64 y 0,13 en julio de 2001; 3,3 y 0,19 en febrero de 2002. El urólogo se negó a creer que los resultados pudieran ser consecuencia del cambio de alimentación. Tengo que suponer que desconocía la terapia del brócoli del profesor Ibrahim Adnan Saracoglu (enlace en inglés), de la Universidad Tecnológica de Viena (TU; enlace en inglés). Véase más información en este artículo (enlace en alemán) y en “brócoli”.

Si sus valores son negativos, una alimentación crudivegana (sin productos lácteos) le resultará especialmente beneficiosa. Consulte asimismo esta reseña bibliográfica en relación con los perjuicios de la leche. También es recomendable para las mujeres que se sientan menos activas o que hayan experimentado cambios de peso importantes sin haber modificado sus hábitos de vida, que se sometan a un análisis de sangre para buscar indicadores de un posible cáncer.

Quizás su médico le aconseje una serie de análisis de sangre suplementarios. Si sospecha la presencia de un infarto de corazón o pulmonar, comprobará la enzima LDH (lactato deshidrogenasa), GOT (AST) y CK (creatina quinasa).

El hígado

En relación con el hígado, los niveles de las siguientes sustancias proporcionan indicaciones sobre su estado: la actividad de la enzima GPT (glutamato-piruvato transaminasa), la GOT (transaminasa glutámico-oxalacética), que actualmente se conoce como aspartato aminotransferasa (AST, ASAT, AAT), y la gamma glutamil transferasa (γ-GT, GGT) o gamma glutamil transpeptidasa (GGTP).

Unos niveles elevados de γ-GT muestran patologías hepáticas relativamente específicas. En caso de enfermedades del hígado agudas o crónicas, daños hepáticos o infartos de corazón y pulmonares (tromboembolismo pulmonar), los valores de la GOT o AST son mucho más altos de lo normal.

Tubos para la extracción de sangre según EN 14820 para diferentes análisis.© CC-by 3.0, HoRaMi GFDL, Wikipedia
Tubos para la extracción de sangre con códigos de colores según la norma EN 14820 para diferentes análisis: (1) Tubo suero/gel (marrón), (2) Tubo heparina (naranja), (3) Tubo EDTA (rojo, grande), (4) Tubo coagulación/citrato (verde), (5) Tubo EDTA (rojo, pequeño) y (6) Tubo BSG/(citrato) (violeta).

Una concentración elevada de gamma glutamil transferasa es una señal de una enfermedad del hígado (hepatitis).

Existen indicaciones de agravamiento de la situación con una dieta crudista rica en frutas.

Asimismo hay que tener en cuenta la presencia de micosis sistémicas (micosis, micosis sistémicas, micosis invasivas) y candidiasis (candida albicans, hongos en forma de levadura, levaduras) que se desarrollan mejor cuando la alimentación contiene principalmente hidratos de carbono simples. Una relación insana entre bacterias y hongos en cuanto a las enfermedades citadas no es excesivamente frecuente. Las micosis sistémicas precisan que nuestro cuerpo se encuentre muy debilitado.

Sin embargo, las cantidades excesivas de hongos intestinales son algo más habituales, sin olvidar que una determinada flora es normal y necesaria. En general, una alimentación saludable es capaz de regularlo adecuadamente, pero se necesita dado el caso más tiempo que con un tratamiento.

Un análisis serológico también es conveniente al menos si se padecen trastornos del ritmo cardíaco (arritmias), diarreas frecuentes y “gases” (meteorismo).

En caso de hongos intestinales excesivos, los remedios que sólo inciden en el intestino, y no en el resto del cuerpo, son seguros y beneficiosos. En muy raras ocasiones será preciso un tratamiento integral del cuerpo, que además resulta dañino.

El test de la hemaglutinación (HAT) analiza la presencia de inmunoglobulina M (IgM). Estos anticuerpos aparecen solamente durante una enfermedad y se detectan a los pocos días. La inmunoelectroforesis (enlace en inglés), a partir de la electroforesis proteica y la inmunodifusión (enlace en inglés), comprueba los anticuerpos de tipo G (IgG, gamaglobulina).

Estos anticuerpos todavía se detectan en la sangre aproximadamente un mes después de producirse la infección. Si el análisis es positivo, deberían buscarse las causas a través de un cultivo de la sangre o de una comprobación de los anticuerpos. Desafortunadamente, los resultados en el caso de micosis son bastante imprecisos.

Si no se detecta ninguna “infección normal”, es recomendable prescindir durante 10 a 20 días de comer frutas dulces y pedir que le receten algún remedio para el tratamiento de los hongos intestinales que no tenga efectos perjudiciales y que se ingiera por vía oral.

Estos medicamentos contienen sustancias activas como nistatina (antiguamente), anfotericina B o pimaricina (natamicina). En mi opinión, este tratamiento es inocuo porque, debido al tamaño de las moléculas, estas no logran acceder al intestino. Si precisa más información consulte los enlaces citados.

Cuando los hongos se han establecido como parásitos en otros órganos, p. ej. en el pulmón, se necesitan soluciones por vía intravenosa que llevan aparejadas frecuentemente una serie de efectos secundarios perjudiciales. Por este motivo sólo deben aplicarse en casos muy graves.

Incido de nuevo en que todos estos exámenes son aconsejables no para realizar el cambio previsto de dieta, sino para que usted conozca su estado de salud antes de cambiar de estilo de vida. Solamente así podrá realizar comparaciones posteriores desde un punto de vista objetivo.

Me gustaría que se sintiese seguro cuando otras personas expresen sus dudas sobre la importancia del cambio de alimentación que usted pretende realizar. Igualmente es importante que no pierda la confianza si aparecen síntomas de enfermedades derivadas de su antiguo estilo de vida.

Algunos autores mencionan gustosamente la aparición de los llamados síndromes tóxicos, que surgen cuando los hábitos de vida anteriores han sido perjudiciales. Ni en mi caso, ni en los de mis “conocidos”, he detectado este tipo de síndromes al realizar un cambio de dieta. Los posibles trastornos existentes en la reabsorción, como una deficiencia de vitaminas o hipovitaminosis (enlace en inglés), que son patologías congénitas o adquiridas poco frecuentes, deben consultarse con el médico.

2.3. Análisis de elementos minerales en el cabello

El análisis del cabello (enlace en inglés) se utiliza fundamentalmente para determinar la ingesta de drogas, narcóticos o fármacos. No sólo se establece la presencia de sustancias como el cannabis, la cocaína, el éxtasis o la heroína, sino también la de sustancias de dopaje como diversos anabolizantes y nandrolona. A través del metabolito etilglucurónido (EtG) (enlace en inglés) puede determinarse el consumo crónico de alcohol, así como el alcoholismo.

Estructura esquemática de un pelo corporal.© CC-by 2.0, NLM / Ernst Erb, nlm.nih.gov USA

Estructura esquemática del pelo corporal:

1 = Pelo
2 = Superficie de la piel
3 = Sebo
4 = Folículo
5 = Glándula sebáce

Este tipo de análisis puede resultar muy práctico como método para una detección temprana de carencias de oligoelementos. Actualmente estas deficiencias se establecen mediante un análisis de sangre o de minerales en la orina.

Un análisis de elementos minerales en el cabello puede determinar, además de los oligoelementos, los minerales y los metales pesados. Sin embargo, produce errores de dispersión bastante evidentes.

Por esta razón, un análisis de este tipo es más adecuado para grupos de personas que hayan padecido, por ejemplo, efectos tóxicos de una forma generalizada (profesión, vivienda, localidad). Por otro lado, esta prueba no tiene valor para establecer un déficit vitamínico.

Las contaminaciones con metales pesados suelen conducir a déficits elevados de oligoelementos

No se deje influenciar por la publicidad o por los medios de comunicación estratégicos (relaciones públicas) para realizarse un análisis del cabello, y sólo se someta a él si su médico lo considera necesario.

Las contaminaciones con metales pesados suelen conducir a déficits elevados de oligoelementos. Algunos trastornos como migrañas, insomnio o alergias pueden tener su origen en problemas metabólicos. Los análisis de cabello también proporcionan información sobre los hábitos alimenticios y sus efectos sobre el metabolismo humano.

Según la información de una emisión de la WDR del 12 de marzo de 2001, los análisis de sangre y orina determinan los valores en un momento dado, mientras que el cabello ofrece datos sobre el desarrollo de la situación a lo largo de los últimos meses.

Para realizar un análisis de ADN, por ejemplo en las pruebas de paternidad, solamente son adecuados los cabellos con raíz capilar que es donde se encuentran las células con material analíticamente evaluable.

A través de la circulación sanguínea, todo lo que nuestro cuerpo “metaboliza” llega hasta las células capilares. En un mes nuestro cabello crece 1 cm, de este modo 3 cm ofrecerán información sobre lo ocurrido en el cuerpo durante tres meses. El vello púbico o el de las axilas crece con mayor lentitud y cae al cabo de unos seis meses.

Un gramo de cabello (una cucharada sopera llena) es suficiente para obtener información sobre los procesos metabólicos del cuerpo humano. Evidentemente, la recogida de cabello para realizar un análisis es un método sencillo y no invasivo.

El cabello que crece directamente en la región occipital de la cabeza es el más adecuado para los análisis, ya que en este lugar los efectos nocivos que recibe del exterior son mínimos. El cabello con permanente no es utilizable, y las coloraciones y los lavados frecuentes influyen en la exactitud de las mediciones.

En Suiza, por ejemplo, la empresa Baxamed realizaba análisis minerales del cabello para determinar la presencia de oligoelementos, minerales y metales pesados. El plazo era de unos 30 días y costaba, en el año 2001, 180 CHF. Mediante el concepto clave “análisis mineral del cabello” y el país en concreto, google ofrece los resultados. Consulte en primer lugar el enlace sobre análisis mineral del cabello que aparece al principio y compare los precios.

3. Tipos de metabolismo y otras formas de alimentación

La intención de este apartado es mostrar a modo de ejemplo la forma en que las personas se desvían del camino, aferrándose a determinadas ideas que les impiden dar pasos que realmente son decisivos, como lo es el de una alimentación equilibrada. Sin embargo, cuando se han dado estos pasos decisivos, entonces por qué no, si el balance de su estado corporal es adecuado y no hay nada “excesivo”. Es una cuestión que sólo afectará a su bolsillo. La disciplina a la que me refiero se llama “Metabolic Typing”, o tipificación del metabolismo, (enlace en inglés, en donde podrá leer también algunas críticas significativas).

Siempre habrá empresarios avispados que convenzan a los más crédulos para que adopten hábitos alimenticios especiales. Compare la alimentación según los cuatro grupos sanguíneos, la denominada “dieta de los grupos sanguíneos” (enlace en inglés), con las formas de alimentación citadas más abajo. Una persona capaz de reflexionar correctamente concluirá de inmediato que, según las diferentes prescripciones alimenticias, su comportamiento tendría que ser muy diferente…

Lo mismo debe tenerse en cuenta con la alimentación según los 5 elementos (enlace en alemán), la macrobiótica, la trofología de Howard Hay, la dieta disociada para la insulina, la dieta alcalina, la alimentación según la MCT (medicina china tradicional), la alimentación antroposófica, la alimentación ayurvédica, la alimentación integral (enlace en inglés), la dieta según Mazdaznan (enlace en inglés), la dieta de Waerland (enlace en alemán), la dieta de Schnitzer (enlace en alemán), el vegetarianismo o el veganismo. Sobre todo las modalidades opuestas, como la dieta Atkins, la dieta baja en carbohidratos y las numerosas fórmulas derivadas, son muy apreciadas normalmente porque se ajustan a los gustos de la mayoría de las personas. El precio se paga a largo plazo en términos de salud.

Si se toman en cuenta todas las opiniones dietéticas, no podríamos comer nada. He citado aquí una lista reducida de posibles dietas; para obtener una visión más general puede consultarse en la Wikipedia en inglés el enlace “List of diets”. En todos estos casos habría que cuestionarse el comportamiento preventivo y las tendencias de moda sobre alimentos (enlace en alemán).

La macrobiótica

Algunos alimentos macrobióticos. Según el nutricionista Claus Leitzmann: Dadas las limitadas opciones en cuanto a alimentos, la macrobiótica según Ohsawa es la alternativa alimenticia más discutida. Resulta problemática desde un punto de vista fisiológico nutritivo y puede conducir a graves trastornos de la salud debido, entre otros motivos, a la reducida cantidad de líquido ingerido. En caso de una alimentación cerealista pura, tal y como se recomienda especialmente a las personas enfermas, debe esperarse la aparición de carencias importantes.

Siete alimentos macrobióticos diferentes en sus contenedores.© CC-by 3.0, KVDP, Wikipedia

Una alimentación macrobiótica según Kushi genera problemas sobre todo en los niños, ya que la ingesta de grasas, calcio, hierro, así como de vitaminas D, B2 y B12, es excesivamente reducida.

La alimentación según el tipo de metabolismo

A continuación encontrará a modo de ejemplo varios datos adicionales sobre la alimentación según el tipo de metabolismo. No obstante, no puedo juzgar la siguiente información relativa a la dieta de los cuatro tipos metabólicos. En mi opinión, se trata más bien de un entretenimiento sin mayor importancia. Traducimos seguidamente las palabras literales de la emisión de la WDR: En general puede agruparse a las personas según cuatro tipos de metabolismos. El metabolismo normal –con tan sólo un 10% y que representa una minoría–, el lento, el rápido y el combinado. El más extendido es el metabolismo lento.

En los casos de metabolismos demasiado lentos, las personas suelen estar cansadas y desanimadas. Su cuerpo almacena en pequeñas cantidades sustancias que son tóxicas. Las migrañas y el insomnio, así como los problemas de la piel, suelen ser generales. Este tipo de metabolismo es particularmente frecuente en mujeres de más de 30 años de edad.

Las personas con un metabolismo muy rápido corren el riesgo de ser muy nerviosas, ansiosas y agresivas. Se da fundamentalmente en hombres de edad avanzada.

Una dieta determinada según el tipo de metabolismo individual de la persona –según las teorías expresadas en la emisión– limitan estas molestias. En consecuencia, los individuos con un metabolismo lento deberían prescindir durante aproximadamente tres meses de todos los derivados lácteos.

Aún más importante resultaría para las personas con este tipo de metabolismo, la reducción extrema del porcentaje de grasas en la alimentación. Por otro lado, se indica que el metabolismo lento afecta a un 45% de la población.

Los tipos metabólicos dependerían de la existencia de calcio, magnesio, sodio y potasio. Nuevamente traducimos literalmente de la emisión: Para que el calcio pueda producir sus efectos, el cuerpo precisa vitamina A, C, D y E. La vitamina D, sin embargo, es un “inhibidor” del magnesio, el cual a su vez necesita vitamina B6.

Y continúa: A pesar de que el calcio y el hierro favorecen el metabolismo del fosfato, también “expulsan” el elemento manganeso, que por su parte disminuye el nivel de cobre. Evidentemente no puedo estar de acuerdo con la siguiente parte de la información: Las personas con metabolismos rápidos pueden consumir productos lácteos y grasas. (…) Puede suceder, en consecuencia, que las recomendaciones alimenticias para un hombre corpulento y de edad avanzada sean el consumo de muchos pasteles con nata y salsas con un elevado contenido en grasas.

Redaction comment

Esta frase hace que me cuestione toda la clasificación metabólica. Las personas con metabolismos rápidos, es decir, un 15% de la población, tienden a sufrir sobrepeso y tensión arterial elevada, según afirmaciones de la empresa Biometa.

En Alemania, diferentes farmacias ofrecen un test para determinar la tipología del metabolismo (enlace en inglés). Los precios varían fuertemente y los costes, como es lógico, corren de su cuenta.

Si desea realizar esta prueba, merece la pena solicitar información sobre precios a diferentes proveedores para el mismo número de determinaciones, ya que este número es un criterio que influye significativamente en el precio.

Así, por ejemplo, la empresa Biometa ofrece en Alemania una prueba de laboratorio (su análisis de tipo A) que mide 29 elementos a través de una representación gráfica -entre ellos 12 metales tóxicos- que cuesta 120 euros (precio del año 2015).

Más del doble cuesta la versión del test con un comentario en profundidad sobre los resultados y un plan de alimentación (convencional). Dado que esto lo elabora automáticamente el ordenador, me parece demasiado caro. En mi opinión, todo esto no es más que un “negocio”. Al fin y al cabo, lo importante es saber que en toda forma de alimentación se comenten errores bastante burdos, también en el crudismo. Toda dieta genera problemas adicionales a la persona cuando reina el desconocimiento. Y, desafortunadamente, esto sucede a menudo. Puede consultar en este enlace en inglés una lista de tratamientos alternativos en los que las personas con cáncer depositan sus últimas esperanzas.

¿Se encuentra usted débil? Es cierto que una persona con una “alimentación normal”, sobre todo de edad avanzada, puede padecer carencias de L-arginina. La razón es que con la edad se incrementan las necesidades de esta sustancia, ya que su inhibidor endógeno, la dimetilarginina asimétrica (ADMA) (enlace en inglés) -un factor de mortalidad con efectos peligrosos- se multiplica por cuatro. Las personas con hipertensión arterial, niveles de colesterol elevados, diabetes mellitus y enfermedad renal crónica suelen presentar valores elevados de ADMA.

Esta carencia puede tratarse dietéticamente mediante, por ejemplo, pepitas de calabaza (5.353 mg/100 g), cacahuetes crudos (aprox. 3.000 mg), piñones (2.413 mg) y nueces (2.278 mg), todos ellos excelentes suministradores de arginina. La leche de vaca, en cambio, proporciona escasamente 119 mg.

Lo que debe medirse

Hay una serie de parámetros que se modifican considerablemente mediante la alimentación crudista y el ejercicio físico. Entre estos se encuentran el peso corporal, los valores de la tensión arterial, la cantidad de orina, etc. De vez en cuando, o con regularidad, puede determinar personalmente algunos de estos niveles utilizando un método sencillo.

Los sistemas modernos pueden medir los valores de saturación de oxígeno arterial (enlace en inglés) y la frecuencia cardíaca o las pulsaciones, mediante la pulsioximetría (p. ej. con una espectroscopia infrarroja), incluso con el aparato colocado en la muñeca. La empresa Apple comercializa productos, como el iWatch con dispositivo iOS 8, que realizan este tipo de funciones; en el mejor de los casos incluyen sensores para medir la intensidad de los rayos UV de modo que pueda alcanzar o controlar el correcto suministro de vitamina D.

4. Pulso en reposo y valores de la presión arterial

En otro texto he comentado la importancia para una vida sana y longeva del pulso en reposo, y de una baja presión arterial para la máxima capacidad de rendimiento y bienestar. Para la determinación de estos valores, el sistema más simple es un smartphone (o un reloj inteligente) y la correspondiente aplicación móvil, o aún mejor un esfigmomanómetro calibrado para efectuar las mediciones en la muñeca. El pulso en absoluto reposo sólo se da en determinadas fases del sueño. Para la medición personal, el pulso más bajo se mide en la fase del despertar.

Además, se trata de una situación que en general se repite: la persona está descansada, ha estado tumbada durante largo tiempo, es decir, en la postura que exige el menor esfuerzo físico, sin actividad digestiva y sin excesiva actividad cerebral, a ser posible sin nerviosismo y sin preocupaciones. Por otro lado, la articulación del brazo se encuentra, casi en cualquier posición, al mismo nivel que el corazón. Cuando realice la medición, mantenga el brazo a ser posible en la misma postura. Asimismo, el puño debería dejarse sin presión.

Muñeca Presión arterial y monitor de frecuencia cardíaca Omron R6 intellisense.© CC-by-sa 2.0, Ernst Erb, Foundation Diet and Health Switzerland

Con este tipo de aparatos, uno mismo puede tomarse el pulso y medirse la presión arterial. El aparato de la fotografía registra los valores para dos personas. Puede ver los valores de mi pulso y mi presión arterial por la mañana, casi aún sin salir de la fase de sueño, pero totalmente despierto y lleno de dinamismo. Gracias a mi alimentación fundamentalmente crudista, mis valores mejoraron hasta alcanzar los “valores de atleta” (antes de correr mi primer medio maratón).

Aún hoy, a mis 77 años de edad, trabajo semanalmente el doble de horas ante el ordenador. Además, mi corazón no ha sufrido ninguna dilatación.

Recomendaciones

Para encender el aparato se necesita la otra mano. Suelo dejarla prácticamente preparada para pulsar el encendido y procuro vaciar de nuevo mi mente –me ayuda escuchar música– y sólo entonces lo pongo en marcha. Un corazón sano reacciona ante cualquier detalle.

Por este motivo repito la medición de vez en cuando, sobre todo si muestra un valor inhabitual. Serán necesarios varios minutos para realizar este proceso, pero lo importante es utilizar siempre el mismo brazo, ya que algunas personas pueden mostrar valores distintos según el lado del cuerpo en que se efectúe la medición.

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A modo de ejemplo, mis valores medidos el 18 de abril de 2014 entre las 06.13 y 06.21 horas fueron 85/46 y 45 de pulso, 79/44/42 y 79/43/43. Es decir, unas cifras con unas diferencias muy reducidas. En cambio, los valores de la mañana siguiente a las 07.15 fueron 107/48/53, 99/51/46 y 104/58/42. Sin duda, algo debió perturbar mi sueño. Pero incluso con los índices más bajos soy capaz de levantarme de un salto y me siento activo y en plena forma.

A lo largo del día, en posición de sentado, las mediciones son las siguientes: 129/75/42 ó 133/75/47, pero también 137/84/57 ó 115/70/47. Esto es, un pulso más bajo con una presión arterial más elevada o bien un pulso mayor con una presión arterial más reducida, p. ej., 115/67/53, 110/69/52 ó 97/52/66.

Mi intención es simplemente demostrar a través de estos datos que las condiciones pueden variar mucho en una misma persona. Un factor que incide en estas variaciones es la hidratación del cuerpo. Tenga en cuenta también el consumo de estimulantes, un comportamiento alimenticio diferente, el estrés, la aceleración de una enfermedad, una inflamación, etc.

Los productos lácteos o el chocolate pueden modificar los valores drásticamente, aún más el café, los alimentos salados, etc. Sobre el tabaco no es preciso hacer comentarios.

Con el paso del tiempo, usted mismo podrá determinar lo que le sienta bien y lo que le sienta mal.

No puedo juzgar si las personas que siguen un tratamiento farmacológico pueden evaluarse del modo explicado. El valor más bajo, el que se mide al despertar, no se conoce ya que el médico no lo puede medir personalmente.

Si establece varias veces sus valores antes del cambio de alimentación, podrá comprobar más tarde que las diferencias resultan sorprendentes. En caso de que decida comenzar la práctica de una nueva actividad física debería iniciarla en otro momento, es decir, bastante antes o bastante después de proceder al cambio de dieta. Solamente así podrá valorar correctamente las diferencias.

En los libros solemos leer únicamente sobre la disminución del pulso en reposo a través de la práctica del deporte. Las modificaciones producidas por la alimentación crudista, tanto en la disminución de la presión arterial, como de la frecuencia cardíaca o del pulso, son muy significativas pero no tan conocidas.

Los motivos los explicaré en otro texto.

Solamente me gustaría destacar aquí que mediante este tipo de mediciones puede detectarse rápidamente el estrés y sobre todo las posibles inflamaciones. Así, una supuración debajo de una pieza dental muerta, que pasa desapercibida, puede incrementar la frecuencia del pulso en reposo en ocho pulsaciones por minuto. Se trata de un 15% adicional. Tenga en cuenta que una persona mayor y poco deportista presenta normalmente unos valores del pulso en reposo de 40 a 50.

Y no olvide lo siguiente: ¡el corazón sólo le ofrece una cantidad limitada de latidos! Sin embargo, usted puede aumentar o disminuir considerablemente esta cantidad mediante su estilo de vida. Nuestra longevidad y nuestra calidad de vida no dependen únicamente del corazón, sino también de muchos otros factores y órganos.

Pero no sin motivo el corazón es el segundo órgano más protegido del cuerpo después del cerebro.

Otro dato a tener en cuenta es que, al principio, el corazón humano cuenta con una cifra aproximada de seis mil millones de células musculares. Estas van disminuyendo de forma continua hasta llegar a dos mil o tres mil millones en personas de edad avanzada. Es interesante saber, ya que se trata de un descubrimiento relativamente reciente, que en los primeros años la persona puede formar un 1% de células musculares nuevas en el corazón y a una edad más avanzada todavía un 0,5%. Por otro lado, el corazón solamente se recupera entre dos latidos, así que una frecuencia del pulso baja combinada con una presión arterial no excesivamente elevada, resulta aún más beneficioso.

5. Peso corporal

Es recomendable determinar su peso antes del cambio de alimentación. La altura seguramente le resultará conocida. Le aconsejo que efectúe dos mediciones distintas de su perímetro abdominal. El cuerpo utiliza dos formas necesarias e inocuas para el almacenamiento de grasas y una perjudicial. Esta última es la acumulación de grasas en el abdomen (tejido adiposo; enlace en inglés).

Por este motivo, la medicina no considera decisivo ni el IMC (índice de masa corporal) ni el ICC (índice cintura/cadera), sino el perímetro abdominal. Y puede hacerse mejor ya que considero que el perímetro no se modifica apretando el estómago o llenando más o menos los pulmones, pero sí cambian a causa de los gases intestinales y del estado de los órganos abdominales. Además, hay que tener en cuenta que el tono muscular que permite la sujeción del abdomen está "más relajado" entre las personas de mayor edad.

Mi recomendación es por lo tanto tomar la medida del perímetro a la altura del ombligo con los pulmones llenos y el abdomen hacia afuera. A continuación, volver a medir en el mismo lugar pero esta vez con los pulmones vacíos y el vientre hacia adentro. De este modo se determinan las verdaderas cifras. Compruebe ambos valores de forma continua en caso de padecer sobrepeso.

Un joven obeso de unos 20 años con un índice de masa corporal 52, un peso de 182 kg.© Public Domain, FatM1ke, Wikipedia
Un IMC < 18,5 significa peso bajo; entre 18,5-24,9 peso normal; entre 25-29,9 sobrepeso; entre 30-34,9 obesidad leve; entre 35-39,9 obesidad media; y valores superiores obesidad mórbida.

El peso corporal de una persona con una dieta a base de crudos se equilibra de forma automática en el índice biológico ideal

Si, por el contrario, su IMC es de 20 o inferior, le aconsejo un cambio a la alimentación crudivegana estricta con un posible seguimiento por parte de su médico.

Quizás se trate de una recomendación inútil, ya que muchos autores de obras sobre crudismo sostienen, puede que con razón, que el peso corporal de una persona con una dieta a base de crudos se equilibra de forma automática en el índice biológico ideal. Este es aproximadamente el IMC 21.

Estos mismos autores resaltan que las personas con anorexia aumentan de peso hasta alcanzar el peso biológico ideal. No deseo retomar estas afirmaciones de un modo poco crítico. Solamente puedo asegurar que las personas con sobrepeso que adoptan una dieta crudivegana adelgazan, en el plazo de cuatro a seis meses, unos diez kilos. Un adelgazamiento más rápido resulta perjudicial y conduce al denominado efecto yo-yo. En caso de una obesidad importante el efecto es aún mayor, al menos mucho mayor durante un periodo de tiempo más largo: ¡hasta que la persona alcanza el peso biológico ideal!

Asimismo, resulta importante tener en cuenta la ausencia de graves intervenciones quirúrgicas de estómago o de intestino. Si se han producido, el médico debe valorar cuál es su tolerancia a los alimentos crudos. En caso de que la intervención se haya efectuado hace bastante tiempo, usted mismo notará lo que tolera y lo que no. En estas circunstancias, el cambio de alimentación debe efectuarse de forma paulatina.

Las considerables diferencias en cuanto a la digestión las trataré en otro texto. ¿Padece usted alergias? Este trastorno mejora visiblemente mediante el cambio de dieta. No obstante, en algunas circunstancias muy poco frecuentes sucede lo contrario, ya que la fruta y la verdura totalmente naturales contienen sustancias diferentes a las de los alimentos cocinados. Véase en este sentido el artículo precedente, así como la información relativa al balance energético.

Por otro lado, algunas personas pueden presentar alergias e intolerancias a ciertos alimentos, p. ej., a determinadas frutas.

6. En caso de padecer alguna enfermedad

Su médico debe conocer su historial, es decir, las enfermedades principales y los accidentes sufridos, así como en qué situación se encuentra usted y los medicamentos (fármacos) que toma (o debería tomar) y los que no.

6.1. Si padece diabetes

Los diabéticos deben realizar el cambio de alimentación con cuidado. Compruebe que los índices de glucosa en sangre se mantienen en los límites normales. Si bien es cierto que, con el mantenimiento de una dieta, el páncreas no trabaja tanto, es aconsejable utilizar un glucómetro para comprobar las concentraciones de glucosa.

Mediante la correcta elección de los alimentos crudos, resulta posible reducir el número de inyecciones o comprimidos necesarios e incluso suprimirlos completamente en los casos leves. ¡Siempre con un control adecuado!

Información detallada sobre la diabetes

En internet puede encontrar información detallada sobre la diabetes (p. ej. en la web alemana medizinfo.com/diabetes). A continuación señalaré los datos más significativos.

Podemos leer en la Wikipedia en alemán en “glucemia” lo siguiente: En general se entiende por glucemia la concentración de glucosa (nivel de glucosa) en sangre. La glucosa es un importante suministrador de energía para el cuerpo.

El cerebro, los glóbulos rojos y la médula renal utilizan la energía procedente de la glucosa, el resto de las células del cuerpo la obtienen principalmente de la metabolización de los lípidos. La glucosa es capaz de traspasar la barrera hematoencefálica y servir como fuente de energía para el cerebro. Indicar, por otro lado, que el cerebro también puede utilizar los cuerpos cetónicos.

Así leemos en la misma Wikipedia en “cerebro”: El comportamiento del nivel de glucosa en sangre en situaciones de escasez metabólica lleva a pensar que un cerebro totalmente adaptado a la cetosis prioriza los cuerpos cetónicos (antes que la glucosa, incluso en situaciones de ingesta suficiente de glucosa.

Glucómetro para utilizar en casa. Por ejemplo, el Ascensia de Bayer.© CC-by-sa 2.0, Ernst Erb, Foundation Diet and Health Switzerland
Es preciso anotar los valores antes del desayuno y dos horas después.

Según datos de la Wikipedia en alemán de abril de 2013: En Alemania el 20% de los gastos del seguro de enfermedad obligatorio se destinan al tratamiento de la diabetes y a las enfermedades derivadas o acompañantes. Los costes del tratamiento de la diabetes y sus consecuencias ascendieron en el año 2005 a unos 25.000 millones de euros. Se espera que aumenten hasta unos 40.000 millones en el año 2010.

¿Cuáles son sus niveles?

Los niveles que se consideran normales se sitúan entre 70 y 100 mg/dl en ayunas. Otras fuentes señalan como límite inferior normal 60 mg/dl. Un nivel de glucemia medido en ayunas entre 100 y 120 mg/dl se considera alterado, superior a 120 mg/dl es un nivel de glucemia diabético.

Si en varias mediciones los valores superan los 120 mg/dl, la persona padece diabetes y solamente si son inferiores a 110 mg/dl se la considera no diabética.

Estos niveles algo más reducidos posibilitan un diagnóstico precoz de la diabetes de tipo 2 en una persona que presente valores cercanos a los límites, y permite efectuar un cambio en los hábitos alimenticios y en la actividad física antes de que aparezcan los daños. Hay que tener en cuenta que durante el tiempo en que una diabetes leve permanece sin diagnosticar también se están produciendo daños.

Cuanto antes se reconduzcan los niveles de glucemia en sangre a unos valores normales, menores serán los riesgos de sufrir patologías derivadas. Como la ingesta de alimentos influye fuertemente en el nivel de glucemia, este debe medirse en ayunas (a ser posible doce horas después de la última comida).

El tiempo transcurrido desde la última comida es muy importante. ¿Por qué no acudir a su farmacia algunas mañanas en ayunas para que le midan el nivel de glucemia? Solicite de vez en cuando la determinación del valor de su HbA1c (hemoglobina glucosilada) en sus análisis de sangre.

Este índice muestra si, en las últimas 3-4 semanas, el valor promedio de glucemia ha sido normal o elevado. Aproximadamente una hora después de la comida, el cuerpo muestra los índices más elevados que suelen situarse entre 70 y 160 mg/dl y en casos límite en 220 mg/dl.

Sobrepasado el nivel de 180 mg/dl, los riñones no son capaces de reabsorber toda la glucosa y esta aparece en la orina (glucosuria). Los umbrales a partir de los cuales se produce una glucosuria renal son algo diferentes para cada persona.

Después de una comida rica en pasta, incluso una persona sana puede presentar glucosa en la orina a corto plazo. Habrá franqueando el nivel que se considera perjudicial. Dos horas más tarde el valor deberá reducirse hasta 70 – 120, con un límite máximo de 150 mg/dl.

Las células beta del páncreas producen insulina e inhibidores de la insulina como p. ej. glucagón. El jugo pancreático –aproximadamente 1,5 litros diarios– presenta un contenido principalmente enzimático. Estas enzimas actúan de forma que el cuerpo pueda obtener proteínas, hidratos de carbono y grasas de los alimentos a través de la sangre.

En su estado normal, las moléculas de los alimentos son demasiado grandes para pasar a la circulación sanguínea. Las enzimas del páncreas son las encargadas de descomponerlas.

El médico debe descartar igualmente que no se padezcan otras enfermedades cuando se detectan trastornos en los contenidos de glucosa

¿Y si el nivel de glucemia es demasiado elevado?

Ante la sospecha de diabetes mellitus, el médico analizará también si hay presencia de glucosa en la orina. Esta aparece en cuanto se sobrepasa la capacidad máxima de reabsorción renal (enlace en alemán). Para esta prueba es suficiente una tira reactiva de orina.

Con el fin de descartar la diabetes puede utilizarse también el test de tolerancia a la glucosa. La persona analizada debe seguir durante tres días una alimentación normal rica en carbohidratos y mantener su actividad física habitual.

Transcurridos estos tres días, debe ingerir por la mañana en ayunas 300 ml de agua con una disolución de azúcar de 75 a 100 mg. Antes se habrá medido el índice de glucemia.

A las dos y tres horas de haber bebido este “cóctel de azúcar” se efectúan la segunda y la tercera medición. Los valores medidos durante este proceso determinarán la presencia de una posible diabetes oculta.

La OMS clasifica actualmente la diabetes mellitus no en dos sino en cuatro grupos con varios subtipos según las causas.

Como posibles causas se encuentran la excesiva higiene en los lactantes, el abandono de la lactancia materna por una alimentación a base de leche de vaca antes de los dos meses de vida, los trastornos derivados de sustancias nocivas y medicamentos, las infecciones víricas del virus de Coxsackie, etc.

La diabetes de tipo 2 es muy diferente de la diabetes de tipo 1. En la diabetes de tipo 1, la producción de insulina disminuye de forma continua hasta la destrucción completa de las células encargadas de generarla. En la diabetes de tipo 2 hay demasiada insulina en la circulación sanguínea, es decir, justamente lo contrario.

En la diabetes de tipo 2, el páncreas produce cantidades cada vez mayores de insulina porque las células han desarrollado una resistencia a la insulina y ya no reaccionan adecuadamente ante esta.

La transmisión hereditaria incrementa notablemente el riesgo de padecer diabetes de tipo 2. No obstante, no está totalmente claro si la “herencia” procede de las “costumbres alimenticias” con la consecuente modificación epigenética, o del propio patrimonio genético; esta es mi suposición (desde el año 2001).

Pero, al fin y al cabo, las consecuencias son las mismas. Por lo demás, en la diabetes de tipo 2 la predisposición genética tiene mayor preponderancia que en la diabetes de tipo 1.

La probabilidad de padecer una diabetes de tipo 2 con la edad es de un 40% cuando uno de los padres es diabético de tipo 2 y de un 60% cuando ambos lo son.

Los factores hereditarios no son los únicos responsables de la enfermedad, también incide la alimentación inadecuada (obesidad, hipertensión arterial), así como la falta de ejercicio físico durante largo tiempo.

En caso de una resistencia a la insulina, la glucosa de la sangre no puede atravesar la membrana celular. Normalmente la insulina es la encargada de “abrir” las células a la glucosa. A medida que la resistencia se incrementa, las células disminuyen su capacidad de absorber glucosa.

Como la insulina no actúa adecuadamente, aumenta el nivel de glucosa que circula en la sangre. El cuerpo lo interpreta como una “falta de insulina” (a pesar de que en realidad hay suficiente) y lanza la señal para producir más.

La producción creciente genera una subida del nivel de insulina en la sangre. Este proceso se denomina hiperinsulinismo. La diabetes mellitus de tipo 2 (antiguamente II) o una tolerancia reducida a la glucosa, la hipertensión arterial, los trastornos del metabolismo, la obesidad y las enfermedades cardíacas coronarias son patologías que se manifiestan frecuentemente en una misma persona. Todo ello gira en torno a una cuestión: la absorción de glucosa disminuida por la insulina.

Estamos ante lo que se denomina un síndrome metabólico. Con demasiada frecuencia, la diabetes de tipo 2 se diagnostica excesivamente tarde, hacia los 55 – 60 años. En estos casos es posible que ya se hayan producido los primeros daños derivados de esta enfermedad. Un 80% de los pacientes presentan además un elevado sobrepeso.

¡Y esto puede evitarse con una alimentación crudista y algo de ejercicio físico! La dieta crudista debería adoptarse lo antes posible si existe un riesgo hereditario.

Por otro lado, cabe destacar la existencia de ciertos ámbitos en los que el riesgo genético se explica nuevamente a través de los hábitos alimenticios de nuestros antepasados. Sin embargo, la epigenética aún no ha encontrado en la práctica la suficiente aceptación.

Cuadro de clasificación de la diabetes según los valores medidos. Fuente: Wikipedia, Diabetes.© Public Domain, WHO 2006, Wikipedia

La mayoría de los pacientes desconocen los trastornos derivados de una diabetes a lo largo del tiempo, en el mejor de los casos durante décadas. Los efectos secundarios de los tratamientos sintomáticos de la diabetes se van acumulando y pasan a desempeñar un papel decisivo en la salud. Al final es la propia capacidad intelectual del paciente la que determina la resistencia cerebral y el tiempo en que podrá llevar una vida relativamente normal, ya que cada fuerte desviación del nivel de glucemia destruye igualmente las neuronas.

Conozco a personas diabéticas que, con una exactitud casi de minutos, ingieren algún alimento cada dos horas. Así, de un modo convencional, es decir, tratando solamente los síntomas, hay pacientes que sobrellevan la enfermedad durante un tiempo relativamente largo. Los monitores continuos de glucosa (enlace en alemán) con bomba de insulina también pueden ser de utilidad. Se trata de un sistema con el que además se puede evitar la hipoglucemia y sus graves consecuencias.

La dramática situación actual de consumo de comida rápida, incluso entre niños y jóvenes, tiene como efecto una aparición de la diabetes a edades más tempranas y un despliegue de sus consecuencias que pasan inadvertidas. El cambio de dieta incide de una manera causal, particularmente en estos casos, y sus efectos resultan curativos.

6.2. Si padece hipertensión arterial

El profesor John B. Kostis del Robert Wood Johnson Medical School de Nueva Jersey, EE.UU., presentó los resultados de un metaestudio basado en el estudio SOLVD (Studies of Left Ventricular Dysfunction), en el 19 Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología celebrado en Estocolmo.

La evaluación de este estudio condujo, en relación con las consecuencias médicas y económicas de la terapia de la hipertensión, a unas conclusiones sorprendentes.

Según el profesor Kostis, tenemos toda la razón al plantearnos la cuestión de los costes económicos derivados de esta enfermedad de la civilización, en un contexto en el que más de 100 millones de personas en Europa son hipertensas.

Las consecuencias prácticamente inevitables de una hipertensión arterial no tratada son, sobre todo, los infartos de corazón, la insuficiencia cardíaca y los ictus. El índice de mortalidad dramáticamente elevado de esta enfermedad nos obliga a actuar, ya que “aguantar sin hacer nada” elevaría los costes derivados de este problema hasta unas cifras que superarían ampliamente los importes ahorrados a corto plazo.

El tratamiento de los síntomas y el de las causas

Lo que se afirma con estas dos frases deja entrever ligeramente el sufrimiento que se esconde detrás. Por desgracia, el enfermo no percibe normalmente que padece hipertensión. Tampoco el médico suele encontrar la causa orgánica o física a través de una ecocardiografía (ultrasonido cardíaco, ecocardiograma), un ECG/EKG (electrocardiograma), eventualmente una monitorización Holter o una prueba de esfuerzo. El resultado es lo que se denomina una hipertensión esencial (enlace en alemán).

En otras palabras, lo que el médico le dice es que la patología simplemente existe. Según cuál sea su edad y la gravedad de la situación, le recetarán beta bloqueadores o inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina. No se trata sin embargo de una terapia que combate las causas sino los síntomas.

Si el médico es especialmente bueno, le advertirá sobre los efectos secundarios y le facilitará una serie de normas acerca de su estilo de vida. Quizás más tarde “pueda” combinar ambos tratamientos. La industria farmacéutica sabe cómo valorarlo. Los medicamentos para reducir la hipertensión o los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina, los antagonistas de los receptores de angiotensina II, los beta bloqueadores, los diuréticos y los bloqueadores de los canales de calcio generan beneficios de miles de millones.

En defensa de los médicos debe señalarse que los pacientes prefieren hacer algo tan sencillo como tomarse un comprimido en lugar de preocuparse personal y causalmente de su enfermedad. En muchos casos tampoco diferencian entre el tratamiento de los síntomas y el de las causas.

El médico debería simplemente referirse a este texto y dejar que el paciente asuma su propia responsabilidad. Al menos así podría tener la oportunidad de probar una alternativa con un seguimiento médico. El control por parte del médico me parece muy importante porque, en caso contrario, podría ser contraproducente.

Animación que muestra un ecocardiograma en movimiento; un lazo 3D de un corazón visto desde el ápice© CC-by 3.0, Kjetil Lenes, Wikipedia
Texto original: 3D reconstruction of the heart as viewed from the apex towards the valves, image flipped 180° relative to illustration above. Pulmonary valve not visible, leaflets of the tricuspid and aortic valves only partly visible. To the left two images in 2D from the same dataset, showing tricuspid and mitral valves (above) and aortal and mitral valve (below).

En la mayoría de las ocasiones es posible tratar precisamente las causas de la hipertensión, al menos en sus etapas iniciales, mediante un cambio radical de la dieta, una actividad física suficiente y una disminución del estrés.

Asimismo, se han documentado numerosas curaciones a través de una dieta crudista y el cumplimiento del resto de factores citados cuando la hipertensión es crónica y de larga duración. No obstante, la mayor parte de los especialistas del sector desconocen estos datos.

6.3. Si padece gota (hiperuricemia)

La gota como “enfermedad de los ricos” es algo que ya pertenece al pasado. Actualmente casi cualquiera puede permitirse un consumo excesivo de alimentos de origen animal. Los productos de origen animal, en presencia de trastornos en la eliminación del ácido úrico, producen gota, una enfermedad relacionada con la metabolización de las purinas.

Entre un 1 y un 2% de los centroeuropeos padece este trastorno que genera dolores articulares crónicos. En la actualidad existen varios fármacos eficaces para el tratamiento de la gota.

Sin embargo, la clave de una terapia debería ser siempre la modificación de la dieta alimenticia. Esta es igualmente la opinión médica.

Existe una diferencia entre la gota primaria y la gota secundaria. Algunos ejemplos de causas que generan gota secundaria, que en realidad es una patología poco frecuente, son: determinados tipos de leucemias, las enfermedades renales crónicas, los medicamentos que producen deshidratación y los fármacos para tratar el cáncer.

Ataque agudo de gota en la articulación metatarsofalángica, masculino, 50 años, día 5. (podagra)© CC-by 3.0, Gonzofst, Wikipedia

Si se desea evitar los fármacos, es necesario adoptar unos hábitos de vida diferentes

El primer ataque de gota se suele producir de noche. En general, el individuo afectado se despierta con un dolor extremadamente intenso en el dedo gordo del pie (podagra). La articulación se hincha, enrojece y duele enormemente. Los dolores comienzan casi siempre durante la noche o temprano por la mañana. El caminar con normalidad se ve dificultado.

El dolor también puede afectar a otras articulaciones, como las de los hombros (omagra), las manos (chiagra) o las rodillas (gonagra). Cuando el nivel de ácido úrico es muy elevado puede ser necesario un tratamiento farmacológico durante toda la vida. La acumulación de cristales de sales derivadas del ácido úrico (urato monosódico) es la causa del dolor. La gota produce asimismo resorción ósea y cambios en el cartílago. La insuficiencia renal crónica (enfermedad renal crónica) es el resultado final cuando se padece una gota severa durante mucho tiempo.

Uno de los medicamentos más utilizados es el alopurinol.

Si se desea evitar los fármacos, es necesario adoptar unos hábitos de vida diferentes.

En internet existen páginas web de consulta que explican detalladamente cómo surge la gota y cómo puede tratarse sin medicamentos (por ejemplo, las siguientes dos webs en alemán: meine-gesundheit.de y netdoktor.at). Asimismo, estas páginas ofrecen amplios consejos sobre la composición de menús dietéticos saludables y numerosas recetas.

¡Una alimentación crudista puede ayudarle aún más!

Al fin y al cabo, la gota surge con una dieta rica en purinas, una predisposición genética determinada y frecuentemente con el sobrepeso, algo que, sobre todo en los hombres de mediana edad, suele originar problemas.

La gota también puede producirse durante el mantenimiento de un ayuno estricto (transitorio), con un elevado consumo de alcohol o con el tratamiento mediante determinados medicamentos, p. ej., problemas de eliminación renal generados por los fármacos.

En los casos de ayunos estrictos, el cuerpo sobrevive gracias a sus depósitos. En este proceso se forman numerosos cuerpos cetónicos que dificultan la eliminación del ácido úrico por parte de los riñones.

La gota como un trastorno en el metabolismo de las purinas

El Dr. Christian Rous califica la gota como un trastorno en el metabolismo de las purinas que, combinado con una elevación del nivel de ácido úrico en sangre, produce cristales de ácido úrico en las articulaciones y en los tejidos.

El incremento del nivel por encima de un determinado valor (6,4 mg/dl) se denomina hiperuricemia (que en griego significa “exceso de ácido úrico en sangre”).

Rous continúa: Los elevados valores de ácido úrico no conducen irremediablemente a la gota, pero establecen la base bioquímica para que se produzca. Con un valor alto de la concentración de ácido úrico, aumenta también la probabilidad de sufrir un ataque de gota.

La cifra citada de 6,4 mg/dl de ácido úrico se corresponde con un valor límite a partir del cual los cristales de ácido que se generan pueden llegar a acumularse en las articulaciones y en los tejidos. Esta acumulación es la causa del doloroso síntoma característico del ataque de gota.

En los individuos sanos existe un equilibrio entre la ingesta (a través de la purina presente en los alimentos) y la producción corporal de ácido úrico por un lado, y la eliminación de dicho ácido por el otro. En los enfermos de gota este equilibrio se rompe debido a las causas más diversas.

Las personas que sufren sobrepeso y enfermedades relacionadas con la metabolización de los lípidos, diabetes e hipertensión arterial, padecen gota en mayores porcentajes que el resto de la población. La aparición de la hiperuricemia está directamente influenciada por el sobrepeso, el elevado consumo de alcohol y la alimentación rica en purinas.

En consecuencia, una dieta con alimentos pobres en purinas y una reducción de peso en caso de obesidad establecen las bases de una terapia, y resulta suficiente, en muchos casos, para evitar nuevos ataques de gota.

Las recomendaciones alimenticias médicas nos advierten claramente: Prescinda de cada caloría superflua. Coma mucha verdura, fruta, patatas y cereales (productos integrales). En los casos de gota combinados con un sobrepeso, la normalización del peso corporal conduce frecuentemente a una disminución del elevado nivel de ácido úrico (hiperuricemia).

Una alimentación crudivegana ofrece las mayores posibilidades de curación, sin embargo debe prescindirse en caso de padecer gota de los siguientes alimentos: espinacas, espárragos, coliflor, legumbres (guisantes, lentejas, judías -estas últimas solamente pueden consumirse cocinadas-), productos con soja, cacahuetes (también los no tostados) y grasas.

En la medida de lo posible, la persona afectada no debe ingerir alcohol porque favorece la formación de ácido láctico, y este conduce a una excesiva acidificación de la sangre. La consecuencia es la reducción del umbral de disolución del ácido úrico que fomenta a su vez la cristalización de las sales de dicho ácido.

Además, el alcohol reduce la eliminación de ácido úrico de los riñones y estimula la síntesis propia en el hígado. La cerveza (sobre todo la oscura) contiene purinas que incrementan el nivel de ácido úrico del cuerpo. Especialmente perjudicial resulta la combinación de consumo de alcohol y de alimentos ricos en grasas.

6.4. La temperatura basal como medio para determinar la función de la glándula tiroides

Según parece, la función tiroidea baja (hipotiroidismo) es la que se padece con mayor frecuencia. No obstante, rara vez se trata de una insuficiencia real de la glándula tiroides (mixedema). Una función de la tiroides baja significa un nivel de energía reducido. En este caso suelen producirse además anemias, edemas del sistema linfático, trastornos respiratorios y de las vías urinarias, así como migrañas.

Asimismo, la temperatura del cuerpo es más baja y la circulación sanguínea en las extremidades, como manos y pies, es peor. Una excelente información sobre la endocrinología, es decir, sobre las secreciones internas específicas y la formación y el funcionamiento de las hormonas, puede encontrarse en la página web en alemán medizinfo.com/endokrinologie.

La glándula tiroides

Esta web ofrece contenidos mucho más amplios y es una de las mejores páginas sobre cuestiones médicas generales. En relación con la glándula tiroides, que pesa unos 20 gramos, podemos leer el siguiente breve comentario:

Sin las hormonas de la glándula tiroides no funciona gran cosa en el organismo humano. La frecuencia y la fuerza de las pulsaciones del corazón, la temperatura corporal, el consumo de energía de las células, la actividad de la musculatura esquelética, el crecimiento y la maduración del sistema nervioso central, todo esto se controla con la ayuda de las hormonas de la glándula tiroides. Si hay demasiadas o demasiado pocas hormonas a disposición del cuerpo, pueden surgir variados cuadros patológicos.

Solamente para aquellos lectores que deseen saber más: la glándula tiroides se encuentra sobre la tráquea. Participa principalmente en la producción de la hormona tiroxina (T4) con cuatro átomos de yodo y de la hormona triyodotironina (T3) con tres átomos. Estas son las hormonas denominadas hormonas tiroideas.

La liberación de T3 y T4 se controla a su vez mediante el factor regulador del hipotálamo de la hormona liberadora de tirotropina (TRH). El neuropéptido TRH estimula la liberación de TSH (tirotropina u hormona estimulante de la tiroides) en un proceso de la célula hipofisiaria. La TSH regula finalmente la producción y liberación de las hormonas T3 y T4.

Las células C de la glándula tiroides producen calcitonina, una hormona que controla el metabolismo del calcio. Su inhibidor es la parathormona que es secretada por la glándula paratiroides. La parathormona también induce la activación de la vitamina D.

La calcitonina inhibe la absorción intestinal del calcio, estimula una mayor concentración tanto del calcio como del fosfato en los huesos, y a nivel renal disminuye su concentración en sangre.

¿Qué dice la medicina sobre las consecuencias de una hipofunción? Pocas hormonas, o incluso ninguna hormona, en la glándula tiroides conduce a un metabolismo bajo. La importancia de los efectos depende de la gravedad, la duración del déficit hormonal, la edad al comienzo de la enfermedad y las patologías acompañantes. No todas las personas desarrollan los mismos síntomas.

Los síntomas principales son un ligero cansancio, una debilidad generalizada, frío constante, intolerancia al frío, incapacidad para sudar, desinterés, capacidad de concentración disminuida, angina de pecho, trastornos circulatorios, dolores de cabeza, impotencia, caída del cabello, yemas de los dedos entumecidas, molestias reumáticas y patologías respiratorias. Se trata de un cuadro clínico de fuertes síntomas con graves daños orgánicos.

Una deficiencia de yodo puede producir una hipofunción como la descrita. La glándula tiroides es capaz de funcionar durante unos tres meses como un depósito si la cantidad de yodo que se suministra es suficiente. En países como Alemania, Austria o Suiza existe un déficit de yodo en los suelos debido a la lixiviación de las aguas de los glaciares.

Este es uno de los motivos por los cuales puede ser importante conocer nuestro estado antes de proceder a un cambio de alimentación. El médico utiliza como método de diagnóstico una prueba de TRH (hormona liberadora de tirotropina). Para ello mide el valor de TSH en sangre, inyecta 200 miligramos de TRH en vena y calcula de nuevo dicho valor transcurridos 30 minutos.

El resultado tendría que ser un incremento de más de dos micro E (enlace en inglés). Según Gray, las personas con una mucosidad elevada o crónica padecen frecuentemente una patología de la glándula tiroidea. Si no es el caso, es posible reducir la formación de mucosidad mediante un cambio de alimentación.

Termómetro basal análogo (imágenes de marcas)© Public Domain, sales pictures, eBay
Un termómetro basal analógico y uno digital.
Termómetro Digital Basal (imagen de una marca)© Public Domain, sales picture, eBay

Gray continúa escribiendo que una hipofunción de la tiroides puede detectarse mediante la medición de la temperatura basal. Se trata de la temperatura del cuerpo tras el descanso nocturno y antes de comenzar a moverse, es decir, la temperatura más baja en una persona consciente y en ritmo diurno.

Para la medición se utiliza un termómetro basal (enlace en inglés), que sirve también para determinar los días fértiles de la mujer. Más sencillo que el método de Gray resulta la medición mediante un termómetro de fiebre electrónico. Se conecta el termómetro, se coloca la zona sensible a la medición bajo la lengua y se espera hasta escuchar la señal acústica. Se precisarán tan sólo entre un minuto y un minuto y medio.

La medición de la temperatura basal

Gray explica de un modo especialmente minucioso lo siguiente: Nada más despertarse, coloque el termómetro debajo de la lengua en un lado, sin levantarse ni tener que estirarse para cogerlo. Debe permanecer quieto durante siete minutos, a ser posible con los ojos cerrados. A continuación, cambie la posición del termómetro colocándolo en el otro lado de la lengua y mida la temperatura una vez transcurridos otros tres minutos. El termómetro debe permitir lecturas de mediciones de 0,05 grados C.

Durante la medición nunca debe sentarse, moverse, beber o hablar para evitar el aumento de temperatura, ya que esto impediría medir la temperatura basal. Descarte todos los valores que resulten dudosos. Tenga en cuenta que precisará unas diez mediciones correctas para obtener la temperatura basal.

Las mujeres deben efectuar mediciones todos los días desde el inicio del periodo hasta el momento de la ovulación. Durante la ovulación, la temperatura basal se encuentra en sus niveles más bajos y aumenta a los pocos días en uno o dos grados.

La temperatura basal medida bajo la lengua es normalmente de 36,5 a 36,8 grados. En los casos de hipotiroidismo, la temperatura del cuerpo tiene tendencia a cambiar de modo significativo, pero en general se mantiene por debajo de los 36,5 grados. Una variación de la temperatura de un grado supone un cambio en la función metabólica de aproximadamente un 18%. [249-70]

Citaré como ejemplo el termómetro basal “Cyclotest” de la empresa Uebe GmbH. Este termómetro, algo caro, muestra en la mitad de su escala una flecha roja que señala el valor medio de 36,9 grados. Cada seis marcas numeradas indican una décima parte de grado.

De este modo, el termómetro presenta una escala de lectura de tan sólo 1,2 grados y no es utilizable para medir la fiebre. La zona de lectura se distribuye en 5,7 cm. Las marcas no numeradas indican una veinteava parte de grado.

Evidentemente, el termómetro debe “agitarse hacia abajo” después de realizar la medición.

Según Gray: esta medición es segura siempre que no se padezcan enfermedades, se esté ayunando o se sufra una tensión nerviosa. Tan sólo un 1% aproximado de los casos con valores excesivamente bajos se deben a una hipofunción de las cápsulas suprarrenales o de la hipófisis.

Como ejemplo, me gustaría mencionar una experiencia personal:

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Mi primera medición mostraba 35,8 grados, con una presión arterial de 100/61 y 49 de pulso. Evidentemente, esto no se mide con un termómetro basal… En cambio, las mediciones de mi esposa mostraban 36,9 grados, tensión de 99/63 y 47 de pulso. Nota bene: antes de nuestro cambio a una alimentación crudista se le diagnosticó una hipertensión arterial esencial.

Era domingo, 05.30 de la mañana, me sentía en plena forma y lleno de ideas, comencé mi jornada de trabajo. Kathrin me pidió que desconectase el despertador (que yo no necesito) para que no sonara a las ocho. Así de diferentes podemos ser las personas en unas mismas condiciones.

Habíamos disfrutado una bonita “noche de amor” a pesar de que las mediciones de mi esfigmomanómetro calibrado eran de 85/49 y un pulso de 46. Las de Kathrin eran de 109/72 y un pulso de 65. Ambos dormimos bien.

Mi conclusión es la siguiente: desconozco desafortunadamente cuáles eran mis valores de temperatura basal, tensión arterial y frecuencia del pulso antes de adoptar la dieta crudista. Lo único que puedo constatar con verdadero asombro es que mis valores comparados con las previsiones médicas indican un estado prácticamente contrario.

Mi índice de colesterol en sangre tendría que ser elevado, pero la situación también es la opuesta con un valor de 3,0 mmol (LDL 1,6). Nuestro estado de salud debería de ser justamente el contrario.

Al fin y al cabo, en el año 2001, llevaba años practicando una alimentación crudista y mi esposa (en aquel entonces mi pareja) un par de meses. Los efectos de una alimentación crudista estricta sobre cada persona en particular deben evaluarse de un modo objetivo. ¿Cuáles son sus valores antes y después del cambio de alimentación? ¿Cómo es su estado de salud?

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